Ya hablamos hace unos días de por qué ‘Los Cazafantasmas’ debe entenderse a día de hoy como una obra maestra pero si en ese caso apoyamos la teoría sin temor a críticas elitistas y sobre todo con evidencias y pruebas, con su segunda entrega no podemos hacer lo mismo, y eso que el staff de esta segunda parte también raya a la altura del primero.

STAFF

Quizás sea la música el apartado donde más pierde esta secuela ya que Elmer Berstein no continuó las magníficas melodías de acompañamiento que hacen tan especial este film pero, su sustituto, Randy Edelman, intentor seguir los pasos sin salirse mucho del estilo original lo que tampoco debería ser motivo para que no sea igual de disfrutable. El director de fotografía también fue sustituido pero lo hizo por otro genio como es Michael Chapman, creador y colaborador habitual de Scorsese en sus primeros años en obras claves como ‘Taxi Driver’, así que por estas dos sustiticiones, la secuela no debía bajar muchos enteros en términos de calidad aunque sí lo hizo.

Y cuando la ves observas que todo en el terreno de la producción funciona más o menos como la original, incluso en apartados técnicos concretos como los efectos visuales es superior pero, esta tardía secuela pierde esa esencia tan ochentera que tuvo la del 84.

Seguramente el conocido mal ambiente empezaba ya a notarse entre los protagonistas de la película tanto delante como detrás de las cámaras y seguramente también la producción fue más un empeño de Columbia Pictures que de nuestros queridos Ramis, Aykroyd y Murray y eso al final se nota con falta de chispa en la historia y la puesta en escena, lo que hace que el film no fluya como debería tanto en términos cómicos como en los de “terror” y aventura.

La película se deja ver pero no deja escenas memorables que nos hagan tenerle cariño y ganas de volver a verla de forma habitual y tampoco tiene esa impronta visual tan única que tiene la original. Quizás también el año de producción nos alejaba en demasía de los primeros 80s y de alguna manera las cosas se empezaban a hacer distintas. También tenemos la posibilidad que todo el tema de diseño de producción tan importante para la primera entrega, aquí corriese a manos de Bo Welch justo en el mismo año que se encargaba paralelamente del ‘Batman’ de Tim Burton y viendo las dos, queda claro enseguida donde Welch puso más empeño. Pero seguramente no hay un culpable directo o único sino un conjunto de cosas que todas unidas hacen que aquel mimo e ilusión que tuvo ‘Cazafantasmas’, no lo tuviese 5 años después una película que no disguta pero que no emociona ni de lejos como nuestra querida obra maestras.

Por lucenpop

Autor y director de las webs: Videoclub CinematteFlix, Lucenpop y Passionatte