Obras maestras by Lucen | BATMAN de Tim Burton

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BATMAN

Corría el año 89 y los superhéroes no eran la base o la única forma de hacer cine blockbuster, es más, desde el Superman de Donner, los superhéroes no habían pisado la gran pantalla y esto daba una ventaja a un joven Tim Burton: libertad para crear.

En aquel proyecto de Batman no había obligación de crear un mundo real en el que un superhéroe habitase; no había obligación de crear un duro y extremo perfil psicológico ni al superhéroe ni al villano; no había que buscar una profuncidad en los hechos del enfrentamineto ni en las causas que producen el caos; no había que buscar una forma de no sentirse rídiculos a la hora de crear los trajes, los vehículos o los gaches de los protagonistas y por supuesto, no había una legión de fans del cómic poniendo trabajas y quejas a cada nueva imagen que se presentase, bueno, si la había pero era menos ruidosos gracias a la ausencia de redes sociales. Es gracias a esto por lo que se recurrió a un joven realizador que venía de realizar su primera película, Bitelchus, a un cómico del Saturday NIght Light como Bruce Wayne y a una estrella clásica avanzada en edad para hacer de Joker.

Y así nació el Batman de Tim Burton, una obra maestra del cómic que nos traía un universo propio lleno de color y oscuridad a partes iguales donde todo era exagerado, falso y al mismo tiempo precioso y poético. Hoy día sería imposible ver el batplane recortando su figura alada justo en el centro de la luna, o hacer una set pieces operística para llevar el batmovil a la cueva. Por supuesto sería imposible ver a un Joker regordete bailando a ritmo de música pop y tirando dientes mecánicos o manos de plástico. Ahora todo debe ser oscuro, realista y metafísico aunque en muchas ocasiones nos lleve a la monotonía noticiaria del día a día y al aburrimiento. El Gotham de Tim Burton era falso e incluso acartonado pero era único, era una creación visual ideada para un adpatación de unos minicuadros letrados que apasionaban a los jóvenes. Era una forma de dar vida a aquellas viñetas que tanta creatividad aportaban a sus fieles lectores y de creatividad trata el cine. El mundo real se muestra todos los días en los telediarios y el cine está para remodelar y mostrar ese mundo desde una mirada artística y original. Crear un Gotham filmando Chicago puede ser muy realista, pero aporta menos al mundo que recrear un Gotham desde cero basándote en obras de artistas como Gaudí.

Y es esto y por su sentido naif, por lo que el Batman de 1989 es una obra única, perfecta, directa y llena de valor cultural. Crear un noir para recrear a Batman y al Joker no solo es idea de Fran Miller, muchos otro lo han intentado o lo han llevado a cabo entre ellos Burton y y el cinematógrafo Roger Pratt en como decimos una película que es una obra maestra de la cultura pop, un ejemplo de que lo kitsch puede ser precioso si lo porta Jack Nicholson, de que lo exagerado bien comedido y medido puede llegar a ser creible y de que una rubia tan bella como KIm Basinguer puede caer rendida a las manos y los labios de un señor con peluquín. Por esto y por mucho más, obligamos a ver esta obra maestra del cine blockbuster y del cine en general.

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