Los otros "Mandalorians" | Cazarrecompensas del cine

Los otros "Mandalorians" | Cazarrecompensas del cine

WILLIAM MUNNY

La reencarnación en un cazarrecompensas; el sangriento asesino sin ningún escrúpulo William Munny, perseguido por sus pecados y en un constante y diario arrepentimiento por sus actos, se ve obligado a su avanzada edad y debido a sus circunstancias económicas aceptar el trabajo de matar a dos vaqueros que acuchillaron a una prostituta en el pueblo de Big Whiskey. Resulta catedrática la narrativa de Eastwood al hacer que a través del trabajo legal de la caza el antihéroe encuentre la redención no por su arrepentimiento, sino por la venganza final donde se revelara lo hijo de puta de su ser, en una especie de aceptación personal donde la tranquilidad llega y las hipocresías son eliminadas.

Unforgiven, una pieza maestra western, es el vehículo para narrar de forma perfecta el quehacer del cazarrecompensas en el salvaje oeste. A William Munny se le une su ex socio forajido Ned, un novato pistolero y en otra vertiente de la historia, un sobrado de personalidad cazador inglés en la búsqueda por la recompensa de las prostitutas (Este último uno de los mejores trabajos de Richard Harris); un ámbito legal sin lugar a dudas, el cual no es soportable para el sheriff del pueblo, un Gene Hackman extraordinario que verá su destino final al enfrentar a aquel hombre que ha matado todo lo que se mueve.

BULLITT

Según reza un artículo de la Constitución Americana fechado en 1872; “ Los exarcerados bajo fianza transgredían dicha condición, podían ser empleados por ciudadanos particulares en provecho de éstos a quienes se les facultaba para perseguirles y aprenderles en otros Estados y Condados aún dentro de sus domicilios…”

Pero el Salvaje Oeste de ciento cincuenta años atrás está extinto con sus cuatreros, ladrones de trenes y atracadores de diligencias. Así como los cazarecompensas que los neutralizaban. Bueno, no todos… Queda uno, Ralph “Papa” Thorson (Steve McQueen) un ciudadano real que, sin ser agente de la ley, aplicó esos derechos sin nigún tipo de problema ya que ese viejo articulo no había sido derogado. Y su dedicación a cazar prófugos de la Justicia, desde los más hábiles ladronzuelos a los más peligrosos, era envidiada por las autoridades.

En uno de sus últimos trabajos, McQueen se permitió algunos guiños autoparódicos (probablemente heredados de su interpretación en “Bullitt” (1968) de Peter Yates) como, por ejemplo, en la forma de estacionar o devolver un coche de alquiler después de perseguir a un par de mafiosos

EL RUBIO Y SENTENCIA

Llegamos al punto donde debe haber un empate entre los cazarrecompensas forajidos más cabrones del viejo y salvaje oeste, uno representa la bondad, la picardía y la astucia de desenvolverse en el delgado límite de la ley y el crimen, el otro es un hijo de mil putas con métodos más grotescos y ensangrentados para conseguir lo que quiere. Algunas veces son socios, pero en otras son eternos rivales, y como bien dijo el estimado Raziel en el anterior post, cualquiera se debe cagar del miedo si sabe que los dos vienen por él.

En el bueno, el malo y el feo, las primeras dos figuras representan dos especies de cazarrecompensas muy distintos entre sí; mientras el “hombre sin nombre” (O Blondie como lo llamada “El Feo”) labora un poco a través de la suerte suscrita también a sus asociaciones con cabrones nobles, el malo mencionado como “Angel Eyes” cuenta con las capacidades torturas y asesinas exactas para trasgredir el hostil ambiente en donde se desempeña. Sin duda dos figuras que a través del ojo directivo de Leone se han distinguido como cimientos narrativos de “villano” y “antihéroe” dentro del western y otros géneros, agradeciéndole también el casting, pues nadie como Eastwood y Van Cleef para meterse en la carne de estos canallas ¿Del Feo? Sinceramente el personaje preferido de su servidor en la cinta, pero el solo era un criminal con demasiada personalidad y muy poca suerte.

ANTON CHIGURH

El perfecto espécimen de la destrucción y ejemplo de nuestra introductoria distinción. Anton es antes de un asesino inclemente todo un cazarrecompensas, primero bajo el mando de un contrato o fiador, después por su cuenta, pero lo que aterroriza a cualquiera en su presencia no es su pistola de aire o su cañón que dispara varias balas en el mismo disparo ¡No! El verdadero horror es que es un perro demente sin correa en caza de una jugosa recompensa.

No cabe duda que Bardem se comprometió con el personaje, un villano preagónico casi inverosímil en su nivel de maldad y moral retorcida; primero asesinará a aquellas sabandijas inmiscuidas en el trato de drogas y de un maletín con varios millones, para después proseguir con sus fiadores y demás perseguidores y finalmente, concluir con su principal rival y presa, un ex marine que no sabe en la bronca en la que se ha metido y que le representa cierta dificultades. El humor negro y el karma marca “Coen” hará de las suyas al final de la cinta, pero Anton demostrará que más allá de la maldad la perseverancia dentro del trabajo lo es todo ¿Un ejemplo motivacional no creen? Si uno ama y disfruta su trabajo, pese a las desgracias que nos puedan pasar siempre saldremos abantes. Sin duda alguna el mas cool, badass y terroríficos cazarrecompensas del cine, además con Oscar merecido por una excelsa actuación de Bardem.

RICK DECKARD

Un clásico del cine, parece irónico que el prescindir de la narración del antihéroe en turno haya resultado para su corte final en la catapulta final hacia el culto. Comenzamos la etapa de este ranking donde hablaremos de la importancia de la tridimensionalidad cuando al cazarrecompensas se le posiciona como principal foco de atención, en este caso un policía retirado experto en cazar androides (conocidos como replicantes) a los que no se les permite estar en el planeta tierra, siendo utilizados solamente como fuerza laboral en las colonias espaciales. La hermosa decadencia planteada por el aún genio Ridley Scott es el reflejo de la situación física y emocional que atraviesa su protagónico, un Rick Deckard (Harrison Ford en el que quizá sea su papel más complejo) que disfruta de su trabajo, pero que también se encuentra distanciado del mismo debido a sentimientos encontrados provistos por la interacción con sus nobles victimas ¿Quién es el villano entonces? Aquel que mata por obligación como vil autómata, o aquellos que solo buscan vivir más debido a las bellezas del mundo ajenas al pordiosero ojo humano acostumbrado a la calamidad y a la asquerosidad de su mundo.

El giro de tuerca final explica mucho acerca de Deckard, pero aún sin posicionarlo en alguna especie, el accionar del cazarrecompensas futurista refleja la posible dualidad en su trabajo, una relación amor – odio hacia lo único que sabe hacer.

DR. KING SCHULTZ

Quizá el cazarrecompensas con más corazón del cine, lo cual acerca a la figura del dentista hacia un protagonismo heroico… casi. Repitiendo su gracia exacerbada como el Coronel Hans Landa (Que para los fines de este Rank es totalmente desechado), Waltz entrega a un cabrón enternecedor con todos los permisos de la ley en el salvaje oeste, pero también actuando bajo su impune moral y ética en contra del racismo y del maltrato hacia sus iguales. Cautivador, el planteamiento del personaje en manos de Tarantino sitúa a un hábil cazador alemán que ayudará a su socio a recuperar a su esposa, la cual es propiedad de un tenebroso e infame esclavista y terrateniente.

Su agilidad con la pistola es directamente proporcional a su nobleza, por lo tanto su sacrificio sin temor a equivocarme significa el punto clímax en el relato de Tarantino. Así mismo, vale resaltar que el Dr. Schultz es el primer cazarrecompensas – profesor – tutor de este conteo, cuando este tome al esclavo Django bajo su batuta y enseñanzas, convirtiéndolo en un cazarrecompensas igual o más capaz que él mismo, reflejo de su humildad… cabrona, pero al final humildad.

BOBA FETT

¿Qué más se puede decir del llamado “personaje terciario” más famoso del cine? Para algunos el cazarrecompensas por excelencia, ya sea por gusto, por tradición o por méritos, el ahora revelado como clon de raza mandaloriana está siempre vigilante, siempre sigiloso y más perseverante, inteligente y tenaz que su presa. Fett siempre se encuentra un paso por delante conociendo todas las artimañas, herramientas y rutas de su rival, conociéndolo, estudiándolo, aventajándolo ¡Una chulada de personaje pues!

Su objetivo es claro, capturar al otrora cazarrecompensas Han Solo para el gánster Jabba; para esto tendrá que aliarse con el imperio galáctico y aceptar condescendiente pero brillantemente los deseos, ofertas y remuneraciones por perdida de la mercancía de su segunda figura fiadora “Darth Vader”, el mismísimo Sith. No hay rostro, pero hay inteligencia, 4 diálogos, una dañada armadura e irónicamente una personalidad sobrecogedora resultado de su bajo perfil y una exploración al personaje apenas unidimensional pero de gran misticismo e intriga, factores que los fanáticos del concepto y del genero siguen agradeciéndole a este quinto capítulo de Star Wars a pesar de las cochinadas hechas por George Lucas 20 años después del estreno de la obra fantástica más grande rodada (Todo gracias a la dirección de Kershner y al guion de Lawrence Kasdan)

WILLIAM J. JOHNS

No cualquier bato que sea capaz de capturar al hijo deputa de Riddick merecería estar en este conteo, pero si dicho individuo es además competente para representarle una amenaza relevante al antihéroe y criminal ¡Entonces como chingados no ponerlo en el ranking! Aunque sé que el Arquicruz me escupe cada vez que comentó algo acerca de esta correcta y entretenida cinta SF (¡Ojo! No la trilogía, que fue empeorando alarmante y progresivamente), he de estar aquí nuevamente para argumentar que uno de los valores del relato son sin duda las actuaciones y la química entre sus inmiscuidos. No solo Diesel presenta a su personaje más veraz, sino que junto a Radha Mitchell y Hauser construye un trio anti heroico bastante interesante donde ninguno de los 3 es lo que parece.

Hauser interpreta a Johns, un cazarrecompensas disfrazado como policía espacial que escolta a su prisionero a bordo de una nave de pasajeros. Además de estrellarse en u inhóspito planeta, cuidarse y asociarse brillantemente con su presa para sobrevivir y sufrir una adicción a la morfina inyectada por los ojos, Johns cuenta con las armas y habilidades suficientes para no solo capturar a Riddick una ¡Sino dos veces! Lástima que hacia al final la presa le parte la cara de manera preciosa.

QUINT

Su poca vergüenza y carisma lo delatan cuando sin ningún reparo recorre el pizarrón con sus uñas y capta la atención de todos aquellos ineptos preocupados por el turismo, su nombre es Quint, es el capitán de un barco pesquero, es un sobreviviente, es un cazarrecompensas, tiene una voz espantosa para el canto y es un cabrón. A él no le importa un carajo que necesite un barco más grande, y aunque todos sabemos que terminará como el último canapé de la criatura marítima, su precepto e instinto cazador, incluso su sacrificio, le valdrán el cariño y el respeto de toda la audiencia que durante generaciones ha disfrutado de este clásico del cine de aventuras de Spielberg.

Por si no conocen a Robert Shaw estimados lectores, el inglés fue uno de esos talentosísimos histriones que dedicó su vida a la escena hollywoodense en una época donde la meca del cine se enfocaba en llevar a cabo verdaderos clásicos (Décadas de los 60’s y 70’s), tales como A Man for All Seasons o bien el guion perfecto de The Sting. Jaws marcó su última legendaria actuación, pues fallecería a los 51 años solo 4 años después.

ROOSTER COGBURN

Una respetada, antisocial, temida y alcohólica figura del viejo oeste. Siendo representado originalmente por John Wayne (Que seamos sinceros, no era muy buen actor que digamos), el personaje se restauró de mano de los Coen y de Jeff Bridges para este excelente pero aun así sobrevalorado western.

Contratado sin titubear por su fiadora Mattie Ross para capturar al asesino de su padre, el valor al que refiere la cinta recae directamente en la figura del cazarrecompensas, cuando este, a pesar de sus constantes reniegos, egolatría y problemas de adicciones, cae encariñado de su contratista salvándola de los peligros inminentes a los que es expuesta en los parajes del viejo oeste, sirviendo así como una especie de tutor, pero alejado de cualquier esbozo de figura paterna, pues ¡Él es un cazarrecompensas viejo y cabrón que dispara a matar a sabandijas por doquier! Con la acostumbrada calidad de Jeff Bridges, su Cogburn pasará a la historia como lo mejor de la intermitente cinta de los Coen, pues no se sabe que es mejor, su puntería con un solo ojo o su acento peculiar al que no le entiende ni un carajo pero sigue siendo genial.

JELLON LAMB

Aunque de poco tiempo en pantalla, el cazarrecompensas irlandés interpretado por John Hurt es un ente despreciable y tenaz que compensa su avanzada edad con paciencia para acechar a la presa y técnicas de sumisión efectivas como aquellos nudos que le quebrarían la espalda al mismísimo Conan de Arnold.

En este fabuloso, poético y onírico relato western situado en las desérticas e hirvientes tierras australianas, Lamb intentará capturar a un demente y violento prófugo y a su pandilla, causantes del terror en los poblados allegados a la jurisdicción del “sheriff”, el Capitán Stanley (Ray Winstone en papel de héroe aunque ustedes no lo crean). Aunque no cuenta con éxito y el personaje es relegado a un plano terciario (También siendo eliminado rápidamente por su misma presa), basta la presencia del experimentado John Hurt para vislumbrar la esencia de esta figura, descuidada en su figura, irreverente, nada de fiar y con gran carisma, el cual se refleja en un monólogo digno de las letras y el guion del músico Nick Cave.