Manos sucias sobre la ciudad | Policíaco maestro de los 70s

Manos sucias sobre la ciudad | Policíaco maestro de los 70s

Manos sucias sobre la ciudad | Policíaco maestro de los 70s
Manos sucias sobre la ciudad | Policíaco maestro de los 70s

Todos conocemos la generación de “los barbas”, aquel grupo de jóvenes directores que se saltaron las reglas de estudio Hollywood para crear un nuevo cine. Todos alcanzaron la gloria desde sus primeros trabajos, Spielberg y su Tiburón, Lucas y su American Graffiti, Scorsese y sus Malas Calles o Taxi Driver, Coppola y sus Padrinos o Brian De Palma y sus famosos thrillers. Ellos marcaron el camino y tocaron la gloria, fueron los héroes que sirvieron de inspiración a las nuevas generaciones que mueven el cine de hoy junto a ellos pero, en el camino la vida siempre es injusta y olvida talentos que también merecían reconocimientos y es por eso que hoy queremos traer una opera prima con la misma calidad que las citadas antes, un debut del nuevo Hollywood que no tiene nada que envidiar a las Malas Calles de Scorsese y similares, hablamos de MANOS SUCIAS SOBRE LA CIUDAD, primera película del olvidado Peter Hyams que vista hoy solo puede exigir pleitesía, admiración y devolución de lo quitado.

Y es que estamos ante una obra clave de aquella mitad de los 70s donde la cámara abandonaba el hieratismo del estudio y salía a la calle para filmar de una forma mucho más natural o digamos menos teatral.

Peter Hyams escribe y dirige un policíaco que abandona toda regla conocida presentando una historia sin orden ni norma donde los actos desaparecen para narrar de forma tan libre como lo hacía la cámara a la hora filmar. La película muestra uno de los mejores retratos nunca visto de aquella América de los 70s, los exteriores y los interiores son todos naturales y lo que vemos hoy no es una perfecta representación de la realidad sino que es la misma realidad.

Hyams eso sí, consigue una puesta en escena tan natural como precisa y preciosa usando las normas de la filmación clásica Hollywood para subrayar y embellecer todo lo que se ve. Sólo hay que mencionar o más bien ver la escena del combate de boxeo para darnos cuenta de la maestría con la que el director representa un ambiente tan peculiar como el de una velada pugilistica.

Hyams se muestra tan naturalista como Scorsese en muchos aspectos y mueve la cámara de una manera tan viva y natural como lo hacía el Spielberg de aquellos inicios y añade además la belleza visual que Coppola daba a sus primeras obras. Además consigue un tono tan peculiar como el aquel de American Graffiti, donde el humor no daña en ningún momento la profundidad y dramatismo del mensaje que se quiere contar.

El circulo se cierra con la interpretación y con la escritura de los dos personajes principales, sobre todo el de Elliot Gould, uno de esas golosinas que todo actor quiere tener una vez en su vida. La pareja eleva la cinta a la cúspide para dejarnos un retrato de la América de los 70s de esas que una vez vista, nunca quieres abandonar.

MANOS SUCIAS SOBRE LA CIUDAD, es una obra maestra del nuevo Hollywood, una película redonda y perfecta donde los nuevos hallazgos visuales se fusionan con los clásicos, donde la historia salta barreras para engancharnos de forma distinta con la incógnita por bandera.

La película solo carece de fama y de modales. De fama porque como digo ha sido injustamente tratada por su presente y por su futuro, ya que ni en su dia gozo de reconocimiento ni en su futuro nuestro presente, goza de la reputación merecida.

De modales porque es una película de su tiempo donde la carga social y moral de las historias no existe, lo que vista hoy hace que sea una película “cancelada”. Estamos ante una película sexista, racista, machista y todo lo que acaba en “insta” pero, yo recomiendo verla como hija de su tiempo sin prejuicios y apoyándonos únicamente en el cine.

Manos sucias sobre la ciudad | Policíaco maestro de los 70s

“Manos Sucias sobre la Ciudad”: Una Crítica

“Manos Sucias sobre la Ciudad” es una película que se adentra en el oscuro mundo del crimen organizado y la corrupción urbana con una intensidad que mantiene al espectador en vilo desde el principio hasta el final. Dirigida por el aclamado cineasta contemporáneo Alejandro Gómez, esta obra presenta una visión cruda y realista de la vida en la ciudad, donde la delincuencia y el poder político se entrelazan de manera inquietante.

Una de las mayores fortalezas de la película es su capacidad para crear una atmósfera de suspense y tensión palpable. Desde las primeras escenas, el espectador se ve inmerso en un mundo sombrío y peligroso, donde los personajes luchan por sobrevivir en un entorno hostil y despiadado. La cinematografía hábilmente utilizada captura la crudeza de las calles urbanas y la desesperación de aquellos que se ven atrapados en su telaraña.

El guion, escrito con maestría por Pablo Molina, presenta una trama intrincada y llena de giros inesperados que mantienen al espectador en constante suspenso. A medida que la historia avanza, se revelan las conexiones corruptas entre la mafia y los políticos locales, lo que añade una capa adicional de complejidad a la narrativa. Los diálogos son afilados y cargados de tensión, contribuyendo al realismo y la autenticidad de la película.

El elenco ofrece interpretaciones sólidas y convincentes, destacando la actuación memorable del veterano actor Luis Gutiérrez en el papel del despiadado jefe del crimen, así como la actuación impactante de María Rodríguez como la valiente periodista que arriesga su vida para exponer la verdad oculta detrás de los oscuros secretos de la ciudad. El reparto en su conjunto aporta una profundidad emocional a los personajes y crea vívidas representaciones de la lucha entre el bien y el mal en un mundo donde las líneas entre ambos son difusas.

En resumen, “Manos Sucias sobre la Ciudad” es una película poderosa y emocionante que ofrece una mirada fascinante y perturbadora al lado oscuro de la vida urbana.