Curioso filme en la carrera de Gerald Butler que quizás sirve de primera piedra para aposentar una nueva teoría sobre la calidad del actor no solo en términos interpretativos sino también como estrella viva de un Hollywood en desaparición.

Aquí Marc Foster quien se dio a conocer con ‘Monster Ball’ y nos dejó una fascinante producción de James Bond con ‘Quantum of Solace’, nos ofrece una película que tiene como mayor problema el ilusionismo o el truco de magia, es decir, es un engaño en toda regla.
Pero no seamos malpensados, no es un engaño en calidad fílmica sino en género y es que, la película se vendió y se sigue vendiendo como un “Rambo” en las manos de Gerald Butler tan de moda en aquellos años gracias a su éxito en ‘300’. Y nada tiene que ver con Rambo ya que estamos ante un biopic denuncia de un creyente que decidió ayudar a los niños de Sudán a base de metralla en vez de pizarra. La película tiene algún pequeño momento donde las armas o los tiroteos tienen su protagonismo pero nada tiene que ver con el cine de acción. Y el gran beneficiado es su actor protagonista quien a lo largo de varios años (en términos de guión), nos va dejando un personaje totalmente opuesto de su inicio a su final y eso nos confirma, que Butler es mucho mejor actor que lo que algunos nos quieren hacer pensar y además, es uno de esos pocos nombres que sigue teniendo el rango de estrella de Hollywood o de lo poco que queda de ella. Butler es uno de esos elegidos que atrapa al espectador con su sola presencia.

La película no se acerca al sobresaliente y queda un poco descompensada no sabemos si por el propio acercamiento que tenemos sobre ella, el cual no encaja con lo que vamos a ver, o que Foster no llega a dar ese peso necesario para ser considerada un soberana película. Para hacernos una idea, la obra nace en términos de guión como una de esas candidatas habituales para competir por el Oscar en cambio, se queda ahí, ya que en el resto de aspectos el filme se ve demasiado común. No posee una fotografía que le otorgue peso dramático, ni un diseño de producción que nos haga ver qué hay dinero detrás, ni una banda sonora que nos altere el pulso, ni una dirección con personalidad suficiente para ver vestigios de arte fílmico. Así la película posee una buena base en su historia y un Butler enorme que consigue que su personaje nos atrape aún con la aristas negativa que posee.

Así que estamos ante un filme que despierta sentimientos y odio, una película que enerva y te hace reflexionar sobre muchas vertientes del mundo actual y todo eso, con el “nota” de ‘300’ a la cabeza. Un filme destacado en la carrera del actor que recomendamos a ver a todo el mundo y al que solo le falta ambición en términos de producción.

El Soldado de Dios es una película de 2011 basada en la historia real de Sam Childers, un exconvicto que se convierte en un religioso que ayuda a los niños víctimas de la guerra en Sudán y Uganda. La película fue escrita por Jason Keller, dirigida por Marc Forster y protagonizada por Gerard Butler.

La película ha recibido críticas mixtas de los espectadores y la prensa. Algunos la han elogiado por mostrar la realidad del conflicto africano y el compromiso de Childers con su causa3, mientras que otros la han criticado por ser excesiva, larga y confusa. La película también fue nominada a un Globo de Oro a la mejor canción original.

Si quieres ver El Soldado de Dios, puedes encontrarla en algunas plataformas digitales como Amazon Prime Video, FlixOlé o Rakuten TV2.

Por lucenpop

Autor y director de las webs: Videoclub CinematteFlix, Lucenpop y Passionatte