Hace ya eones que un joven director sorprendía al mundo, sobre todo al adolescente, con una película llamada ‘Reservoir Dogs’, en ella los personajes protagonizaban una charla sobre que había pasado con los trabajadores de la estrella de la muerte tras su destrucción, de alguna manera nos querían hacer ver de forma jocosa que alguien debería limpiar los suelos de la estrella de la muerte para tener ese brillo o que alguien debería encargarse del mantenimiento de las duchas, neveras o cafeteras de café azul.

Esto que Tarantino lanzó como una broma, algún imbécil lo cogió como vellocino de oro y como agarradera para dar madurez a la franquicia Star Wars. George Lucas por ejemplo nunca puso gafas a sus personajes porque era un elemento que enpobrecía el carácter fantástico de la franquicia y además, puso malos muy malos y buenos muy buenos porque Star Wars no trata de diseccionar los recovecos y las partes más oscuras de la condición humana.

Pero como decimos, algún imbécil cree que mostrar una nueva república pidiéndole a un piloto que rellene un formulario para mandar un equipo de rescate, o que un robot le pida el DNI a un mandaloriano para saber quién es, es algo que le da madurez a esa franquicia que tenía una cantina llena de monstruos y seres que movían objetos con el poder de la “fuerza”.

Personalmente soy de los que ama Mandalorian y no comparten Andor por la única razón de que Star Wars es algo distinto y hacerla humana o terrenal la convertiría en un producto más de ciencia ficción en vez de una space opera fantástica única y personal.

Se que Star Wars puede ser muy amplia y podría tener cabida todo tipo de enfoque pero, quizás, lo mejor para la saga sería primero no abusar de ella con todo tipo de enfoque y segundo dejarla virgen y pura porque no nos engañemos, ver a un Ewok a Chewaka o a Jar Jar Binks no es infantil, infantil es querer mostrar como se corta el pelo el amigo de Han, como se le cambian los pañales a un Ewok o como Jar Jar come pescado con cuchillo y tenedor.

Si alguien no pone freno al descontrol creativo que Disney está teniendo con Star Wars, es cuando la esencia pura de la franquicia pasará a convertirse en lo que ya hemos dicho ya, un producto más con ínfulas de querer ser algo más de lo que es, teniendo en cuenta que lo que es ya es algo inalcanzable. Espero que Dave Filoni, ahora en manos de Ahsoka de la que ya hemos visto su primer trailer, nos vuelva a meter en un mundo donde no hay que ir a la peluquería, ni al Mercadona porque sino, será Star Wars quién mande a todos sus creativos y operarios, a la cola del paro pero la real, la del planeta tierra.

Por lucenpop

Autor y director de las webs: Videoclub CinematteFlix, Lucenpop y Passionatte