CINEMATTE FLIX MAGAZINE | Videoclub Online Gratis

MAGAZINE


Cuando John McTiernan leyó el libro de Tom Clancy de las aventuras de Jack Ryan, lo tuvo claro, el protagonista de su versión cinematográfica no sería el actor que daría vida a Ryan sino el actor que daría vida a Marko Ramius o lo es que es lo mismo: Sean Connery.

McTiernan toma las riendas del filme desde el primer minuto cuando un zoom panorámico en retroceso pasa de la figura de Connery a un plano general donde el submarino, Octubre Rojo, se vislumbra en la inmensidad del océano.


Desde ese momento el juego visual entre rojos y azules hasta extremos teatrales y el juego de escenas a base de planos cortos y cambios de profundidad de campo, sirven para enaltecer la figura de un actor de esos que alcanzó la gloria dramática al menos durante una década.


SIR CONNERY

Sean Connery en su madurez consiguió eso que muy pocos actores consiguen nunca, el tener una presencia tal, que devora todo lo que rodea a la película. 
Y es que, aunque La Caza del Octubre Rojo es una película redonda en todo lo referente a los apartados técnicos y narrativos, nunca hay que olvidar que es la presencia de Connery en su personaje de Capitán Marko, lo que hace que este filme sea hoy día un clásico de obligado visionado.
A Connery le acompañan geniales actuaciones como las de Scott Glenn en su rival americano o como la de Sam Neill como su lugarteniente. Incluso un joven Alec Baldwin deja un papel más que respetable como Jack Ryan, pero sin duda, todos bailan alrededor de la estrella rutilante que era Connery en aquellos años.

Pero aunque con eso o quizás gracias a eso, McTiernan no se amilana y de nuevo da una lección de cine en todos los ámbitos dejando siempre su personal estilo visual al que está vez no le acompaña la música de Jerry Goldsmith, sino el talento bruto de Basil Poleodouris quien sin duda es la tercera piedra donde se apoyan las sinergias que produce esta película cada vez que se visiona.
En definitiva estamos ante un thriller militar que se desarrolla a modo de tablero de ajedrez y en el que el talento de su director, de Connery y de Poleodouris, consiguen que la película sea una obra totalmente redonda e incluso bucólica. Su final teñido de azul es uno de los grandes momentos del cine de McTiernan.

Su final teñido de azul es uno de los grandes momentos del cine de McTiernan

No hay comentarios:

Bottom Ad [Post Page]