PELÍCULAS Y CINE FORUM


Pam Grier seguramente ha pateado muchos traseros en su carrera, pero su paliza a un grupo de prostitutas en una velada de la alta sociedad en Coffy es tan divertida como brutal. Grier no solo prueba una vez más que las mujeres blancas no son rival para ella, sino que también señala que no hay un alma en este planeta que deba meterse con ella. Incluso los mafiosos y proxenetas que miran la pelea no quieren molestar a Pam.


Sencilla, básica, directa, chapucera, atrevida, poderosa, intensa, violenta, incómoda, arriesgada, contundente, sangrienta, asfixiante, inquietante, certera, terrorífica, agresiva y apabullante producción de acción de los años 70, en la que Pam Grier se convierte en la protagonista absoluta de una historia en la que una mujer decide emprender el camino de la venganza contra los delincuentes encargados de distribuir droga por las calles que han hecho que su hermana se pierda en ese mundo oscuro.
La película no cuenta nada realmente novedoso, pero los responsables de la misma, consiguen jugar con los tópicos de algo que sigue presente en la realidad actual, logrando desarrollar una trama magnética e intensa, en la que la violencia y la sangre, se convierten en presencias habituales en un relato que consigue sorprender y dejar buenas sensaciones.


Nos encontramos ante un claro ejemplo de producto de blacksploitation, en el que la protagonista absoluta, Pam Grier, explota todo el atractivo de su físico, para llamar la atención y convertirse en todo un ángel exterminador de corrupción y drogas.
Sin ofrecer nada novedoso, tengo que decir que ha sido un placer comprobar el atrevimiento por parte de sus responsables, para ofrecer todo un juego siniestro y macabro, en el que la presa se convierte en cazadora. En una industria profundamente racista como la del Hollywood de aquellos años, este tipo de películas no podían contemplarse más que con cierta condescendencia, como era de esperar. Sea como fuere, cumplieron sus objetivos con holgura, llenando las salas y reivindicando una parcela propia en una historia del cine que siempre había ninguneado y tratado con desprecio a los negros, amén de unir fuerzas por la lucha de sus derechos, sirviendo de eco cinematográfico a las revueltas que tenían lugar en las calles por aquellas fechas. En cuanto a Hill, nos brindó una apreciable cantidad de perlas abonadas al terror, el erotismo, la explotación y la simple y dura diversión, hasta que el pinchazo en taquilla de Switchblade Sisters (excelente película) le incitó, por desgracia, a dejar a un lado el cine para dedicarse a otros menesteres. Nos queda, eso sí, su legado, y sobre todo esta Coffy que, aún hoy, sigue haciéndonos vibrar de placer… y añorar unos tiempos en los que el cine tenía muchos menos escrúpulos y se sentía, en definitiva, más libre.

NOTA | 7.5

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