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Materia Oscura y Watchmen | Los Blockbusters seriales de HBO para olvidar Juego de Tronos


HBO ha sido reina de series durante muchos años, pero, tras la llegada de Netflix y la inminente aparición de Disney +, su reinado empieza a peligrar y más, cuando Netflix y Disney saben perfectamente donde está el grueso de la audiencia creando así una ficción mucho más comercial que la que HBO ha creado durante los últimos años. Ahora, los famosos creadores de Los Soprano o The Wire, quieren dejar claro que con Juego de Tronos no acaba todo y que ellos también pueden ser reyes de la faceta más comercial de la televisión. Watchmen y La Materia Oscura son sus dos propuestas para todos los públicos que pretenden reinar en este final de 2019.

MATERIA OSCURA


'La Materia Oscura', la adaptación de la BBC del libro 'Northern Lights'- disponible en España en HBO - ha sido un gran acierto, pues los temas que aborda son más oportunos que nunca; sin embargo, las reacciones que ha recibido por parte del fandom han sido mixtas. Los hay que elogian la fidelidad de la serie al libro; otros, sin embargo, encuentran esta adaptación incluso aburrida por haber abusado de la mitología.


Sea como sea, hay algo que no se puede negar. Y es que la historia de Philip Pullman tiene algo en particular: la forma en que representa a los demonios es muy diferente de otras historias de fantasía similares, como Narnia o Harry Potter. En el mismo episodio piloto ya sabemos que son manifestaciones psíquicas externas del alma de una persona que toman la figura de un animal. Además, éstos van cambiando según "su edad". No es hasta después de la pubertad que adquieren su forma final. Pues bien, aquí va lo interesante y lo que hace la historia única: todo el mundo está unido a su demonio personal.

En el libro la idea de que alguien no tenga su demonio propio es algo "antinatural y extraño", es como si le faltase una parte de su ser. Pues aquí viene el problema para los seguidores de la obra literaria que están dejando malos comentarios en las redes, algo que puede frenar las aspiraciones de audiencia del serial. 
En la serie es cierto que el demonio Pantalaimon de Lyra aparece, así como otros demonios importantes como el leopardo de las nieves Stelmaria de Lord Asriel o el mono no identificado de la Sra. Coulter. Pero aparte de ellos, los personajes menos importantes no parecen tener un demonio en absoluto.
Porque cuando Lyra va al Oxford College no hemos podido disfrutar de ese bestiario completo paseando junto a sus homólogos humanos que todos esperábamos. ¿Es esto realmente un problema? Para algunos parece que sí.

Sobre la serie aportar que solo queda esperar que, pese a su orientación claramente juvenil -no nos engañemos: esta es la historia de una humana elegida para servir de puente entre mundos en colisión, pero que antepondrá la amistad y el bien colectivo a cualquier otra meta en una historia de maduración a través de la pérdida y el descubrimiento... como tantas otras adaptaciones del "viaje del héroe" a resortes juveniles-, HBO no rebaje el nivel de oscuridad que alcanzan los mejores momentos de los libros. Todo lo relativo al Magisterium, por ejemplo, esa mezcla de instución eclesiástica, académica y akelarre, no son habituales en una fantasía familiar.
Mientras tanto y hasta que podamos comprobarlo tenemos una serie que, desde luego, no va a sustituir a Juego de Tronos en el pódium de las fantasías de consumo masivo, entre otras cosas porque le falta el toque violento de aquella, imprescindible para ser considerada "adulta" por los exégetas del trazo grueso. Pero a cambio, ya desde su primer capítulo está proporcionando una narrativa moderadamente exigente, unos valores de producción estimables y unas interpretaciones extraordinarias de todo el reparto.

WATCHMEN


Y aunque ambas series a tratar hoy van enfocadas a un grueso popular, hay que decir también que ambas se complementan muy bien al tener enfoques muy distintos aunque sean adaptaciones de obras juveniles de culto como el cómic de Alan Moore y las famosas novelas de La Materia Oscura. 


'Watchmen' es una serie más visual, y también en eso entronca con el cómic original (que, no lo olvidemos, funciona también como un tebeo de superhéroes al uso, con sus colores a golpe de trama y su ritmo viñetero). El uso, por ejemplo, del icónico amarillo del smilie, aquí en las máscaras de la mayoría de los policías y sus armas, es típico de la narrativa impresa de un cómic. Y aunque 'Watchmen' renuncia a los excesos algo burdos de la adaptación de Snyder para replicar las viñetas, tiene algunas formas que beben del ritmo secuencial, como el estupendo plano secuencia que cierra el primer episodio.

Es curioso (o más bien, significativo), que 'Watchmen' llegue en un momento en el que otra serie como 'The Boys', en un tono mucho más jovial, se plantea los problemas y el alcance de las máscaras, el anonimato y el exceso de poder. ¿Protección necesaria o excusa para los desmanes? El quién vigila a los vigilantes parece haber sido sustituído por un "quién vigila a los anónimos" más apropiado para los tiempos que corren, en una serie que, sin duda, nos dará mucho que hablar.
Si la pregunta es si es una serie de superhéroes o no, la respuesta es que sí lo es. Sin embargo, si la pregunta es si esta especie de Watchmen 2 es una serie de superhéroes al uso, como la recién estrenada Batwoman también en HBO, la respuesta es que no. Ni siquiera el cómic original se ajustaba a los cánones comiqueros y superheroicos a los que estábamos acostumbrados, así que era de esperar que Damon Lindelof no transformara rotundamente el concepto primitivo. Sí, aquí hay vigilantes, hay enmascarados, hay encapuchados, hay forajidos, hay personas fuera de la ley. Pero no hay ni grandes escenas de acción, ni superhéroes volando por los aires y lanzando rayos por los ojos, ni nada por el estilo. Es una secuela de Watchmen como la esperas: pausada, reflexiva, profunda, psicológica e intensa.

En resumen, la serie de Watchmen de HBO es una apuesta muy arriesgada para la televisión y, a pesar de una primera reacción de rechazo por la incomprensión de lo que se está viendo, pronto uno se deja llevar por la propuesta narrativa y empieza a ver dónde está la historia y dónde terminan los guiños a la obra original. Una serie que, probablemente, amarás u odiarás, dependiendo de cómo te entre o lo abierto que estés a lo que te están contando. Nosotros, desde luego, lo tenemos claro: los milagros, por definición, no existen. Sólo lo que es posible llega a suceder. Y esta serie, sin lugar a dudas, ha sucedido.

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