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80 películas de los 80s | Cazafantasmas | 1984


Situarnos ante Cazafantasmas es situarnos ante una sonrisa continua. No estamos ante una gran obra cinematográficamente hablando, ya que la película de Reitman y el propio Reitman nunca entendieron el cine como un arte visual y narrativo sino como un medio fantástico para contar historias y sacar sonrisas. Cazafantasmas es así un hijo indirecto de Saturday Night Live y por ende, un capítulo caro del mismo donde poder llevar al extremo situaciones y esa química mágica que poseían sus protagonistas.


Por tanto, estamos ante una obra de actores y de interpretaciones, una obra teatral que por un momento abre la puerta trasera del escenario para salir a la calle y continuar allí su mágica y fantástica odisea de fantasmas y leyendas. Es una película que basa su fuerza en la capacidad creativa de los actores en vez de en la creatividad de sus técnicos, pero, estamos ante un hijo de los 80s y no ante uno cualquiera. Así, aunque Reitman nunca fue un Welles o un Ford, la propia época de gestación fue capaz de crear un impronta mágica que todos tenemos presentes. El color y un pétreo y vertical Nueva York son un icono clave de esta mágica producción, pero, quizás sea la música lo que mejor define el estilo estético de un producto Pop elevado a la máxima expresión.


El blanco, el rojo y el crema son parte del encanto de los fotogramas de una película donde el ritmo, el movimiento y el desenfreno ponen la guinda y la piedra de lo que hoy conocemos como cine de los 80s.
Por supuesto no hay que olvidar, los neones, el brillo y los cardados y claro, los efectos visuales a base de rayos y fotomontaje artesanal.

Así, Cazafantasmas es una de las 80 películas de los 80 y no una cualquiera. Es una que destila navidad y curiosamente verano al mismo tiempo. Es una que destila humor a granel y terror a cuentagotas. Es una que destila erotismo en momentos puntuales y por supuesto es una película que refleja de forma magistral la alegría, la locura y la creatividad que suposo el Pop. Por tanto Cazafantasmas es un hijo más de la cultura Pop que marca y define con letras de oro lo que fue el cine de los 80s.


¿Qué aprendemos de cine al verla?


Quizás la mayor lección cinematográfica de Cazafantasmas la podemos ver en el ritmo de los diálogos y en el juego interpretativo coral que ejercen el grupo de Cazafantasmas. Frases rápidas, planos cortos y un perfecto equilibrio de egos hacen que la química emerja de forma magistral y por tanto, quizás sea esta la mejor lección o el mejor aprendizaje que cualquier interesado en crear cine pueda tener.


ANÉCDOTAS

James Belushi fue el primer elegido para interpretar a Peter Venkman pero, todos sabemos lo que ocurrió aquella fatídica noche de fiesta Hollywoodiense que hizo imposible la participación de la gran estrella y pareja de Aykroyd. Michael Keaton, Chevy Chase y Steve Gutenberg los siguientes pero todos rechazaron por preferir participar en otras producciones. Al final ya sabemos que fue Bill Murray quien se quedó con el ahora mítico personaje.

Eddie Murphy era otra de las estrellas elegidas pero, Superdetective en Hollywood le privó de aparecer y acabó entrando Ernie Hudson como Winston. 2

Debutó en 1984 y consiguió 230 millones de recaudación. 

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