Ir al contenido principal

'Los muertos no mueren' es la gran serie B del año | Crítica


Jim Jarmusch siempre ha demostrado ser uno de los grandes talentos del cine independiente USA y por eso, cuando decide entrar en el terreno de la serie B, los fans del género no podemos más que saltar de alegría y más cuando en sus filas la película cuenta con nombres como el de Kylo Ren y sobre todo con el del incombustible Bill Murray.


Su próximo estreno no va ocupar portadas de revistas (además porque ya apenas quedan) ni marquesinas de autobús, quizás ni siquiera ocupe hueco en toda esa mierda de webs de cine que reinan por Internet, pero, donde debe ocupar un hueco es en la ilusión de todos los amantes del género que hemos dejado de disfrutarlo por culpa de la cansina moda superheroína.

En ‘Los muertos no mueren’ (título gloriosamente cacofónico en el original ‘The Dead Don’t Die’), Jim Jarmusch cita de forma explícita, y en varias ocasiones, al maestro del subgénero George A. Romero, pero la mención que más da en el clavo no se localiza en ninguna frase o momento concreto, sino más bien en la voluntad “divina” que moldea y guía a tan lamentables creaciones.


Si los vampiros de ‘Sólo los amantes sobreviven’ nos remitían a la decadencia occidental, ahora los zombies nos recuerdan otra gran enfermedad del presente: con la maldita insaciabilidad topamos, de nuevo. Con ese pueril deseo de que un producto sea solo la promesa del siguiente.  Y así vamos consumiendo, hasta que nos consumamos a nosotros mismos.


Y volver a nombrar a un elenco que es para sacarse el sombrero, por su cantidad y por su calidad. Empezamos por Bill Murray (Lost in Traslation, Broken Flowers). Seguimos con Adam Driver (Paterson, BlacKkKlansman), Steve Buscemi (Reservoir Dogs, Fargo), Selena Gómez (Monte Carlo, Getaway), Tilda Swinton (The Souvenir, Isla de Perros), Danny Glover (Arma Letal, 2012), Chloë Sevigny (Boys Don’t Cry, Big Love), Iggy Pop (Suck, Art House) y Tom Waits (Seven Psychopaths).

En definitiva apuntar que no estamos ante una obra elevada a arte y ensayo o ante una obra capaz de optar a premios anuales, pero, es de agradecer que podamos disfrutar de una obra sencilla donde el género se muestra con toques de inteligencia y donde la diversión plana se funde con los recovecos de los mensajes inteligentes.
Pasaréis un rato divertido sin muchas más complicaciones, cosa que viniendo de Jim Jarmusch parece que sea un insulto. Pero os aseguramos que no lo es.

NOTA: 7.5


Comentarios