Ir al contenido principal

Crítica Aladdin (2019) | Un clásico convertido en vulgar


Cuando Aladdin en su versión animada de 1992 llegó a las salas, todos tuvimos claro que no estaba a la altura de premiada La bella y la bestia. Aladdin cosechó un gran éxito, pero desde el punto de vista cinematográfico dejó mucho que desear. El cgi que tan bien sentó a bella y bestia se vio muy artificial en Aladdin y por supuesto sólo había que poner un fotograma pintado a mano de la Blancanives de 1937 junto a uno de Aladdin de 1992 para darnos cuenta que la calidad del dibujo y la animación había sufrido una gran bajada de calidad. En términos narrativos tampoco estábamos ante una gran película y se posicionaba más como una comedia naif sin trascendencia que como una obra de peso dramático. Ahora en plena invasión de reboots live action de los clásicos de Disney llega a las salas el reboot o remake de una película que ya en su solo triunfó en taquilla...


Pues eso, sobran más palabras para definir que es este nuevo reboot: un anodino producto más de una nueva Disney que está dispuesta a convertir sus clásicos en mundanos.
Y es que si hasta ahora adaptaciones como Maléfica, Cenicienta o El libre de la Selva tenían una puesta en escena salvable e incluso con algunos detalles a destacar, esta vez la cosa se ve demasiado industrial y sin ápice de creatividad o estilo en la faceta más artística. Quizás sea Will Smith y su tan críticado genio lo que salve el filme de la quema total.

Eso sí, los nenes lo pasarán bien ya que para eso Disney lo instruye diariamente en la televisión con una basura de tal calado, que con un mínimo de pulcritud visual estos están más que emocionados.

NOTA: 6.5

Alternativa: El Ladrón de Bagdad (1940) de Powell y Korda

Comentarios