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Crítica Los Ojos de Laura Mars (1978) | Cuando John Carpenter se unió al director de El Imperio contraataca


Los Ojos de Laura Mars representan uno de los primeros intentos que hizo John Carpenter para hacerse un hueco en Hollywood. Había llamado la atención con Dark Star (1974), tras lo cual consiguió la dirección de una pelicula modesta pero efectiva como fue Asalto al Precinto 13 (1976). En el medio de todo eso, empezó a regar libretos por los estudios, y el proyecto de Laura Mars terminaría por llegar a manos de Jon Peters, productor en ese momento para la Columbia Pictures quien sería la encargada de buscar para la dirección a Irvin Kershner o lo que es lo mismo, el director de Star Wars El Imperio contraataca.



Estamos ante una muy olvidada producción de suspense cuyo gran atractivo se encuentra en la presencia de dos estimados actores como Faye Dunaway (en un papel que era para Babra Streisand quien interpreta el tema central) y Brad Dourif (reciente su merecidísima nominación como secundario por "Alguien voló sobre el nido del cuco").
Pero la verdad es que Los ojos de Laura Mars es un efectivo y entretenido thriller que está bien realizado y con el que pasaréis una buena hora y media. Está editada en DVD por Columbia y los extras están realizados por el experto Laurent Bouzereau, que siempre nos ofrece interesantes documentales llenos de información (hizo varios documentales sobre los clásicos filmes de Alfred Hitchcock para la Universal) y en este caso produjo un informativo comentario en audio con el director (que habla desde los cambios del guión a como muchas de las modelos que aparecen en la película eran mujeres normales que una vez maquilladas y vestidas se convertían en supermodelos aunque también aparecen varias bellezas naturales).


El film habla de la mirada, el vouyerismo, representado por el objetivo de la cámara y la extraña capacidad de la protagonista de conectar con el punto de vista del asesino. Recuerda a algunos giallos italianos de Mario Bava, Pupi Avati y Argento, género muy en boga en los 70 y que inspiraría el slasher norteamericano. Pero por supuesto recuerda mucho también a la famosa obra de Michael Powell, El fotógrafo del Pánico.
La revelación final por ejemplo juega al despiste y pone a prueba la credibilidad del relato. Bien la podría haber filmado el Brian De Palma de la época (la verdad es que todo el film se ajusta a su estilo). Pese a esa pirueta, prima la contención y la intriga, con un guión de un Carpenter primerizo y el toque justo de sensualidad capturando la moda kitsch que empapaba el New York de los 70. Además Dunaway está radiante con el mundo a sus piés tras ganar el Óscar por "Network".

Como curiosidad os dejamos con la caratula VHS de videoclub y veréis entonces que aunque a muchos no os suene el título, si que lo hará su caratula, sin duda una de las mas clásicas de las estanterías de aquellos años.





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