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Crítica 'Glass' | Otra joya de Shyamalan que no gustará a nadie


Por desgracia y una vez más, la estúpida crítica de cine actual ha vuelto a cargarse una película y es que si Shyamalan es uno de los hijos directos de Hitchcock lo es en todos los sentidos incluido el referente a la crítica porque no olvidemos que el genio inglés tampoco fue entendido por la crítica de su tiempo...
La crítica de cine actual, esa nacida bajo el amparo de la simplicidad de las series, es capaz de entender o de alabar constantemente la psicología evidente de los personajes de una obra conseguida a base de minutos, sin embargo, son incapaces de entender la psicología de la propia obra la cual debe ser entendida como el mayor personaje de cada ficción.

Shyamalan siempre ha tratado a sus películas así, y sus personajes son un elemento más que sirven para plasmar el concepto global que es el filme. Y eso amigos lectores, siempre le ha traído problemas por la falta de calidad de su obra, si no por la falta de conocimientos cinematográficos del espectador, el cual es libre de no disfrutar de un filme, pero no de coger una pluma y destrozar un trabajo tan fino como la nueva Glass.

El filme

Glass, es la inesperada secuela de M. Night Shyamalan tanto de Múltiple como de El protegido y de nuevo está llena de todas las grandes ideas por las que se conoce al director, pero debido a poseer un ritmo más cinematográfico que serial, a elegir extrañas elecciones narrativas y a poseer un sorprendente tercer acto, es probable que los fanáticos de Unbreakable y Split se vayan a casa totalmente decepcionados como ya ocurrió con esas dos joyas que fueron El bosque y La joven del agua.


Es difícil hablar realmente de Glass sin revelar todos sus secretos, pero comienza reintroduciéndonos con el David Dunn creado por Bruce Willis. Continuó su vida como vigilante con la ayuda de alguien cercano a él. Si bien esa relación se convierte rápidamente en uno de los hilos más fuertes de la película, su carrera en la lucha contra el crimen es algo que parece faltar para los habituales al cine de superhéroes actual pero no, al que realmente entendió el sentido de la película original de Shyamalan.

Y como Shyamalan es dueño de su obra es quien decide que la faceta superheróica tan repetitiva en la actualidad, está de sobras en su producto. Algo que nosotros aplaudimos.


Mientras tanto, Kevin Wendell Crumb, creado por James McAvoy, sigue con sus viejos trucos, es decir, secuestrar y asesinar a adolescentes, algo que el segundo y tercer acto de la película aparentemente olvida por completo y digo aparente porque sí uno analiza la estructura general de los tres actos, entenderá el porqué de esta ausencia y también entenderá que el personaje de McAvoy no es un reflejo real del trastorno que representa, sino un personaje metafórico de ficción que sirve únicamente como reflejo de la locura nociva del mundo actual. El cine usa elementos del real como lo hace un pintor impresionista pero, siempre es dueño de alterar la realidad para aportar un punto de vista no real que sirva para trasmitir ideas de forma mucho más general.
Solo hay que ver el cartel inferior para entender la alteración de la realidad que puede aportar un reflejo en la ficción y la forma en que el director maneja la realidad de la imagen y el color para enviar ideas.
Los colores en el cine de Shyamalan cumplen también una función a medida que se desarrolla la trama argumental, pues según el momento que sea, veremos que predomina uno u otro color.
El verde para David Dunn porque psicológicamente está asociado con propiedades que dan vida. David es el protector de la vida.
El ocre o mostaza para La Bestia porque este color está asociado con las ceremonias religiosas. Hindú y budista. Una túnica de monje. Veo a La Bestia como un evangelista. Un predicador que quiere ayudar a salvar a The Broken.
El púrpura para Mr. Glass porque este color ha sido asociado con la realeza. Cualidades majestuosas. Elijah se ve a sí mismo como importante. Un personaje principal de los cómics.
A medida que los personajes creen en el mundo del cómic, los colores primarios de la película se vuelven más dominantes. Cuando dejan de creer, se desvanecen a un mundo monocromático. La habitación rosa donde hacen la terapia es rosa, el rojo desdibujándose a blanco, porque aquí es donde dejan de creer.


Volviendo a los personajes solo queda hablar del señor Glass. El personaje de Samuel L. Jackson, que no hemos visto desde los eventos de El Protegido ocurridos 19 años antes y que siempre funcionó como un villano interesante empático e interesante, mucho más interesante que el famoso Loki de Marvel por cierto.
Asi que repetimos que Glass se mueve en su propio universo, uno irreal que no pretende crear una película impactante, aterradora y reflexiva sobre un personaje con Did, sino ser una propia expresión de los terrores actuales como ya vimos en 'El incidente', otra obra maestra del director que la crítica no supo entender y que sólo el tiempo le dará valor.
Glass puede parecer que solo se basa en los estereotipos y que pretende dar la idea de Staples de que los posibles problemas de salud mental de los personajes causan sus delirios de superhéroes y que por tanto, la película nunca llega a explorar realmente esa avenida y solo los presenta como arquetipos superpoderosos, pero, es que esa es su pretensión. Glass no pretende abordar la realidad ni ahondar en la psicología de sus personajes ya que Glass como lo es todo el cine de Shyamalan se construye como una fábula, una fábula que no pretende reflejar la psicólogía del lobo o la de caperucita sino usarlos como simple símbolo de la psicología general que aporta la obra en su conjunto.
Y eso quizás es el problema que el público serial actual tiene con los personajes de Shyamalan y su obra en general. Lo grave es que desde El sexto sentido, el director ha dejado claro que sus personajes no son reales algo que el público parece no entender.


Como es habitual, hay una gran revelación en el núcleo de la película, pero revelarla aquí es como quitarle una de las mejores partes así que tranquilos, pero añadir que podemos decir que que Glass es excelente cuando se adentra en las ideas de la familia y las personas que impactan sus vidas, tanto buenas como malas. Ademas es genial ver de nuevo a Jackson y Willis regresar al mundo de Unbreakable, pero, donde en la película original era amor y pasión por los cómics aquí, las referencias son tensas, como un dispositivo de meta-encuadre en el que señor Glass hace referencia a diferentes partes de la estructuración de los cómics en la historia no de forma positiva y que se usan como un dispositivo limpio y claro de narrativa paralela para ubicar de nuevo juntos a los personajes de Willis y Jackson, archienemigos unidos por un bien común.

Pero aunque todo esto puede convencer al público más distante con el filme, lo siguiente a comentar no lo hará de ningún modo y es que, los finales son siempre un problema en el cine de Shyamalan. Un problema claro para el espectador, no para la obra y es que el primero todavía sigue atada a las normas de lo canónico donde todo debe ocurrir como ellos suponen.

Pero esta vez la apuesta final se siente mucho más baja; el ritmo prolongado conduce a un tercer acto que confunde y quita gran parte del impacto de Múltiple y El Protegido. El final está lleno de aportes que contradicen partes anteriores de la película con una gran revelación final ideada únicamente para contentar al creador y a la propia obra aunque eso signifique atentar contra el espectador y eso va a doler y mucho.
Pero amigos lectores hay que tener en cuenta que las obras no son nuestras sino de quien las crea y aunque todos sabemos que en 'Vengadores endgame' Disney va a contentar de nuevo a todos, aquí, tenemos que aceptar que eso no ocurra. Nos guste o no.


El veredicto

En definitiva. A pesar de tener un reparto perfecto y un concepto mucho más que interesante, sólo va a quedar que Shyamalan no consigue reunir los dos mundos originales de Unbreakable y Split en una sola película cohesiva. El público va a tener la sensación de no estar ni ante una historia de superhéroes heróicos ni ante un thriller psicológico, y eso les va a superar como en su día les superó que El bosque no fuera lo mismo que El sexto sentido.
Pero, el cine va libros amigos y si El Protegido es una obra única y libre, y Múltiple lo mismo, porque no aceptar que Glass también deba serlo aunque se nos haya promocionado bajo la milonga comercial de ser la tercera entrega de una trilogía.
De nuevo Shyamalan ha vuelto a engañarnos.

Puntuación: 8. 5

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