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Crítica Estrenos Navidad 2018 | 'Ralph Rompe internet'; 'Robin Hood'; 'Mortal Engines'; Aquaman; El regreso de Mary Poppins; Spider-Man: Un Nuevo Universo; Bumblebee


Esta semana empieza oficialmente la navidad y el cine no se quiere perder una de las mayores citas del año por lo que este mismo miércoles inicia la carrera por la película más taquillera de la Navidad. ¿Te atreves a predecir cual va a ser la ganadora? ¿Habrá algún fracaso? Sea como sea lo importante es que la Navidad llega llena de grandes estrenos y lo importante es disfrutarlos.


Pasamos a informarte de cuales son los estrenos comerciales más importantes de la Navidad del año 2018.

Ralph Rompe internet (Phil Johnston , Rich Moore)


El regreso de Ralph comienza este mismo miércoles y seguro que es uno de los record de taquilla del año al menos en lo que animación se refiere. ¿Conseguirá pasar la barrera de los 500 millones? Nosotros creemos que seguro que sí y que además esta segunda entrega debe afianzarla como uno de las franquicias más importantes de la animación actual. En cuanto la veamos tendréis la crítica.

-Crítica


"¡ESTE es el milagro más hermoso!", Exclama Vanellope (Sarah Silverman) al ingresar a "internet". Esta encantadora comedia de amigos ve como los personajes animados de videojuegos de Litwak's Arcade, Ralph ( John C Reilly ) y Vanellope, se conectan por primera vez online, para dirigirse directamente a eBay en la búsqueda de un mando de reemplazo para el famoso juego de carreras Sugar Rush. Cuando la pareja oferta accidentalmente $27,001 por un volante único en su clase, debe encontrar una manera creativa de obtener el dinero, y evitar ser saboteado por un virus que replica las inseguridades de sus víctimas....


Film o publicidad

Creemos que es correcto desconfiar de las intenciones de Disney aquí: Ralph rompe Internet ofrece una oportunidad para que un gigante corporativo eche la mano a casi todos sus compañeros corporativos y es que, mientras visitamos los vertiginosos mundos de eBay, Google, Facebook, Twitter y Amazon. Hay poca señal de Netflix, lo que nos hace dudar de la honestidad de la obra y hasta que punto puede llegar a ser un panfleto publicitario antes los más jóvenes de la casa.

Disney ha encontrado una manera de convertir Internet en un paisaje práctico y lógico. Los anuncios emergentes aparecen en pánico, blandiendo señales de "amas de casa descaradas" que mueren para hacer nuevos amigos. Mientras tanto, la red oscura es una verdadera colmena de escoria y villanía; sus callejones retorcidos habitados por monstruos grotescos listos para llegar a un acuerdo.
Cada cuadro está lleno de vida, color y chistes inteligentes. Así y a lo Ready Player One, vemos un listado referencias como: YouTubers que asienten con la cabeza a Fortnite, mamás de Chewbacca y cabras que gritan y diversos personajes del mundo del videojuego, pero, las referencias alcanzan la densidad máxima cuando Vanellope se adentra en Oh My Disney, el sitio oficial del blog de la compañía. Aquí, la presencia combinada de los activos de Disney - Pixar, Marvel, Star Wars y los Muppets vuelven de nuevo a convertirse en un panfleto publicitario digno de estudio.


Paraguas de Disney ante las críticas

Es un despliegue grandioso de sinergia de marca que merece ser abordado con un nivel de cinismo, pero Rich Moore y el codirector Phil Johnston parecen no solo conscientes del problema, sino que hacen lo suficiente para (casi) eliminar ese cinismo.
La escena que une a todas las princesas de Disney (bueno, casi lo siento Kida y Giselle) es hilarante, en parte debido al impacto de Disney que se burla tan fácilmente de su propio producto. "Ni siquiera tengo una madre", dice Vanellope en un momento dado. En coro armonioso, las princesas responden: "¡Nosotros tampoco!"
Más importante aún, la película permite que uno de sus momentos más conmovedores sea el reconocimiento de que Internet corrompe tanto como enriquece: Ralph, después de convertirse en un éxito viral en BuzzTube, se mete en la sección de "comentarios"... y no queremos decir más, pero sin duda Disney hace dura crítica de esas que llegan al corazón sobre el daño de internet a los más desprotegidos. Sin duda es algo digno de elogiar pero que seguramente viene dado como paraguas usado por Disney ante las críticas que se le avecinaban.

Volviendo a la realidad

Pero esto es Disney amigos o lo que es lo mismo, dinero, así que la crítca existe pero, 'Ralph rompe Internet' ciertamente no es ingenuo acerca del impacto de la tecnología en nuestro bienestar, ya que al crear un mundo tan lleno de vida, color y emoción, filtrado a través del propio encantamiento de Vanellope, nos anima a sentir esperanza con este futuro digital que se nos presenta.
Así, Ralph Breaks Internet, al final, llega a preparar su torta y comérsela: es una celebración irónica de un monopolio corporativo que a venes aún se siente sincera en su mensaje.
Eso sí, si nos olvidamos del mensaje adoctrinador de la obra, hay que reconocer que producto de entretenimiento, el filme funciona de maravilla y es una de las mayores diversiones del año, eso sí ¿estás dispuesto a vender tu alma?

  • Puntuación: 8


Robin Hood


No correr mucho porque ya tenemos el fiasco de la Navidad y es que esta suerte de Robin Hood con estética de videoclip tiene pinta de ser el gran fracaso de esta Navidad y la verdad es que los tráilers hacen que se lo gane a pulso. Ya veremos el filme completo si cambia la impresión dada con los tráilers, pero en principio no pinta bien. ¿Conseguirá llegar a los 100 a nivel mundial..?

-Crítica

Pisar el siempre ponzoñoso terreno de la revisitación de leyendas debería ser considerado deporte de riesgo. Y si no, que le pregunten a Guy Ritchie, a quien le cayeron chuzos de punta gracias a la injustamente castigada La leyenda de Arturo (2015). Pues lo del director de Snatch: Cerdos y diamantes (2000) era un simple juego de niños al lado de la locura orquestada por Otto Bathurst: un espectacular ataque en las Cruzadas que parece la Guerra de Irak que cambia fusiles y balas por arcos y fechas; un pueril mensaje antisistema que ríete tú de V de Vendetta (J. McTeigue, 2005), con capuchas sustituyendo las máscaras de Guy Fawkes; y un barbilampiño Robin Hood que parece un émulo del Zorro.

Por tanto, no cabe otra que dejar los prejuicios en la puerta de la sala para disfrutar este peculiar viaje a los orígenes del futuro héroe de las calzones verdes convertido en un eléctrico tour de force que se mueve entre la filigrana made in Hong Kong y el Ritchie más desmelenado. Un juego al que se prestan gustosos un reptiliano Ben Mendelsohn que parece salido de Rogue One: Una historia de Star Wars (G. Edwards, 2016) y un Jamie Foxx en plan Morgan Freeman en homenaje al peliculón de Kevin Reynolds sobre el mito de Sherwood.

  • Puntuación: 7


Mortal Engines


Viene apadrinada por Peter Jackson y con el nombre de El señor de los anillos y El Hobbitt detrás de ella. Pero creemos que Mortal Engines puede ser otra de las víctimas de esta Navidad y que la gloria que Peter Jackson ha alcanzado en navidades con todas las entregas de Tolkien no se va a repetir esta vez. Desde nuestro punto de vista si consiguiese superar los 300 millones ya sería todo un "éxito".

-Crítica

Mortal Engines tiene por fin el gran presupuesto que los fanáticos de las películas steampunk de acción siempre han deseado, completa en todos los sentidos, con imágenes impresionantes y una construcción de ambiente de primer nivel. Christian Rivers hace su debut como director después de trabajar en efectos visuales con colaboradores frecuentes (y co-escritores y coproductores) Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens y ofrece un blockbuster ambicioso de esos que no hemos visto en años. Lástima que el cgi siga siendo tan antinatural.

Mortal Engines está tan ansiosa por mostrarte lo que tiene, que la película comienza mientras el logo de Universal aún está en pantalla, pero esa prisa inicial no significa que vayamos a estar ante un filme moderno demasiado acelerado. Visualmente y en cuanto a escala, este es un Fury Road sobredimensionado con esteroides, pero como decimos, lastrado por el cgi algo que ocurría en la obra de George Miller. Basada ​​en las novelas de Philip Reeve, comenzamos con dos ciudades literales que se persiguen, escupiendo humo y tierra mientras las monstruosidades con ruedas hacen su camino lento a través de un vasto y desolado campo europeo. Londres dispara arpones masivos a la ciudad más pequeña, mientras que pequeños árboles diminutos son diezmados bajo las ruedas gigantes de la metrópolis. Como si las conexiones visuales con Wasteland de Max Rockatansky no fueran suficientes, no te culparía por esperar ver a Furiosa después de escuchar las grandiosa notas de Junkie XL que apreciamos aquí.


Por mucho, la parte más débil de Mortal Engines es el guión de Jackson, Boyens y Walsh. Los personajes son muy livianos y los diálogos en ocasiones son ridículamente malos. Cada punto de la trama se siente familiar hasta el punto en que casi se puede predecir cada línea de diálogo. El guión tampoco permite ninguna sutileza en su paralelismo a la política mundial actual, especialmente el Brexit. Sin embargo, después de revelar el plan de Valentine para conquistar una nación pacífica al este para tomar sus recursos, la película ofrece inadvertidamente un meta comentario a la otra gran franquicia de Peter Jackson y quizás sean esos los detalles que más se agradecen del filme en el apartado narrativo. El ver esta obra como un todo dentro de la obra de Jackson.

Cuando vemos por primera vez la tierra de Shan Guo, un estado-nación en las montañas del Himalaya, la película muestra cómo el Gobernador Khan (Kee Chan) intenta encontrar una alternativa al ataque frontal contra Londres, ya que significaría la muerte de civiles y la gente de Shan Guo valoran la vida por encima de cualquier otra cosa. Este fuerte contraste entre las formas violentas de la ciudad occidental de Londres que trata de aniquilar a la nación amiga en el Este es un cambio de tablero relacionado con El señor de los anillos, donde se mencionaba constantemente a los "Hombres del Oeste" puros y buenos. De pie contra las fuerzas del mal de Sauron en el este. Algo que nos hace ver la opinión de Jackson totalmente invertida.

Cuando la película brilla, es como ver Fury Road por mil (en grandilocuencia, no en calidad visual), y sobre todo brilla a través de sus impresionantes secuencias de acción y su vasta construcción mundial. Al igual que el mundo de Mad Max (o el original de Star Wars), Mortal Engines elimina constantemente las referencias a los eventos mundiales, ubicaciones y tradiciones sin detenerse para explicar. El mundo de la película permite muchos puntos de vistas extraños, como un vehículo que parece un insecto que se arrastra por el desierto, o por ejemplo un mercado de carne humana, algo que habla de la rareza propia de este nuevo universo. También están los variados diseños para las naves aunque quizás, esperabamos que la película los hubiera explorado más a fondo. ¿Cómo se puede introducir una ciudad flotante gigante y no pasar más tiempo en ella? Al menos se tomaron el tiempo para crear un Londres atractivo, que cualquier ciudadano local seguro reconocerá al instante. Como siempre, los magos en Weta Workshop claramente se preocuparon por obtener los detalles correctos.


Hablando del Steampunk, la producción y los diseños de vestuario de Mortal Engines son deslumbrantes. Desde las diferentes ciudades, incluida la de aspecto de ciempiés, hasta la ropa de los personajes, hay suficiente diversidad para hacer que el mundo de la película se sienta enorme. El diseño alcanza su punto máximo con Shrike, un medio androide, mitad ghoul que está a la caza de Hester. A pesar de no tener casi líneas ni tiempo de pantalla, Shrike causa la mayor impresión en la película, con una historia de fondo sorprendentemente profunda y emocional y una gran actuación de Stephen Lang, quien le inyecta una humanidad muy necesaria en una película completamente mecánica.

El veredicto

Quizás Mortal Engines puede haber llegado 15 años demasiado tarde, ya que se siente como un blockbuster de los primeros años de la década del 2000, pero eso no es malo aunque en 2018 pueda parecer demasiado poco para algumos. Quizás falta algo de profundidad en la historia y personajes, los cuales se sienten demasiado manidos, pero, la construcción de su mundo es tan maravillosa
que te deja con ganas de saber más, y además mencionar los impresionantes efectos visuales (muy digitales eso sí) que exigen una experiencia total en la pantalla más grande que puedes encontrar. Así que olvidar los telefilmes de Netflix e ir a ver algo de CINE.

  • Puntiación: 7.5


Aquaman


Y ahora vamos con la que pinta a ganadora de la Navidad y es que el Aquaman de DC no solo está teniendo muy positivas críticas iniciales sino que además ha batido algunos records de reserva de entradas por lo que si no le ocurre como a 'La liga de la justicia', podemos estar ante el Wonder Woman de 2018/2019 y encarrilar a DC de nuevo en el buen camino de los éxitos comerciales de sus superhéroes. Llegar a los 1000 millones sería su gran logro; pasar de los 600 ya sería una alegría para sus creadores. Nosotros apostamos a que Aquaman puede pasar los 800 y ser una de las grandes triunfadoras del año.

-Crítica



Cual es el futuro de Aquaman es algo que está en el aire. Si fuese un producto Marvel tal cual es, seguro que estaríamos hablando de un éxito en taquilla, pero, viniendo de DC Warner la cosa es indescifrable. Aquaman no es peor que muchas de las últimas obras Marvel estrenadas, y aseguro 100% que es mejor que muchas de esas obras Marvel estrenadas, pero amigos, esto es cine, y el cine es Hollywood, y Hollywood es Estados Unidos y eso sólo dice una cosa. Lo importante no es como lo hagas sino como lo vendas y ahí DC tiene el terreno perdido frente a Marvel.

'El hombre de acero', y 'Batman v Superman: el amanecer de la justicia', ambas dirigidas por el controvertido Zack Snyder, han demostrado más calidad fílmica que el 90% de los trabajos Marvel hasta la fecha, pero, por cuestiones de presente, es decir, por el atontamiento que el público está sufriendo debido al abuso del consumo de series, las obras de DC no consiguieron triunfar ante el público.
Snyder y su equipo decieron tirar de calidad y de cine presentando dos filmes que demandaban un poco de esfuerzo y de conocimientos por parte del espectador, pero, se encontraron con que el público de hoy día se ha aletargado por como ya hemos dicho el abuso constante del serial.
Marvel y Disney en cambio lo han tenido más claro: el público ya no entiende de imagen, ni de metacine, ni busca más allá de consumir un culebrón de acceso directo que simplemente les divierta durante dos horas. Y eso es lo que les han dado durante una década con alguna sana excepción.

DC y Warner tras ver sus fiascos han decidido olvidar la calidad que en otras época ofreció Nolan y en menor medida Snyder y tirar por el camino fácil de Marvel y Aquaman es hijo de esta política. El problema es que hemos llegado a un momento donde un absurdo como Venom puede ser un fenómeno de masas únicamente debido a las tendencias y a los Youtubers.


Aquaman es la película más ambiciosa de James Wan como director, y eso ya es decir mucho. Vuelve a quedar claro el talento de alguien que dirigió Expediente Warren (The Conjuring), las primeras Saw o Insidious, además Fast and Furious 7, a la que por lo menos imprimió un toque más o menos propio. Pero claro, una obra del calibre de Aquaman va más allá de la decisión de un solo hombre y depende directamente de un enorme equipo creativo el cual hay que decir a su favor, que ya lleva años trabajando primero con Nolan y luego con Snyder con lo que a nivel visual, podemos afirmar que sin llegar a las citas de las obras cumbres de DC si Marvel si que al menos demuestra muchas más calidad que obras como Ant-Man por citar algún producto exitoso de Marvel. Y sí, la comparativa va a ser permanente.


Aquaman es mucho más grande que mucho de lo anteriormente citado y las dimensiones y envergadura del proyecto han servido para que Wan ponga el énfasis en apartados fundamentales (aunque Zack Snyder sigue ahí en la sombra en cuanto a producción se refiere). Para bien o para mal todo implica una magnitud enorme a todos los niveles en cuanto a producción y preparación de secuencias, vestuario, dirección artística y ambientación del universo de Aquaman, que además tiene el hándicap de tener una civilización propia bajo el mar de difícil creación. Y es que dar vida a Atlantis era un gran reto y Wan lo ha solventado con buena nota. El apartado de todas y cada una de las secuencias que acontecen bajo el agua son una maravilla y un prodigio visual impresionante. Este es el primer punto fuerte a destacar, pero hay más.


Aunque ya conociéramos físicamente a Jason Momoa y a su personaje de Arthur Curry, especialmente de La Liga de la Justicia, tocaba dar un background y personalidad a Curry y todo lo que le rodeaba de adulto. Ahí es donde entra en juego cómo Wan diseña toda la lucha de poderes del reino de Atlantis, donde se tornan imprescindibles una genial Amber Heard como Mera, Patrick Wilson (Rey Orm) y Willem Dafoe (Vulko), los tres con un peso actoral a destacar y con unos personajes muy bien definidos por los escritores. A ellos se les une en una breve pero poderosa intervención, Dolph Lundgren como el rey Nereus y a quien también veremos en breve en otra poderosa y breve aparición en Creed 2.


Como ya vimos en las ultimas obras de DC, la compañía ha decidido marvelizarse en su puesta en escena y de ahí que
Wan opta por obligación, en realizar algunas inclusiones de tono humorístico, aligerarando así la densidad de otras cintas de superhéroes de DC que nos tenían más acostumbrados a la oscuridad y la sobriedad que desde estas páginas aplaudíamos. Estas incorporaciones de supuesto humor, ya vistas en Marvel y casi a modo de gag irónico, aquí quedan algo forzadas debido quizás a estar acostumbrados a ver DC como una herencia iniciada por Christopher Nolan.


A favor de Wan hay que decir que ha sido valiente, ha salido del atolladero y ha sacado muy buena nota con esta cinta cuyo universo marino y sumergido es más brillante los momentos vividos en la monotonía visual de la Tierra. Una tierra por cierto, que Aquaman defiende con una claro mensaje ecologista.

EL VEREDICTO

Aquaman es una suma del talento de James Wan; su elenco protagonista (Momoa, Heard, Wilson, Dafoe, Kidman...); los artistas y creativos de la plantilla de DC Warner y por supuesto de la supervisión de Snyder, lo que da una historia entretenida con un buen resultado para la gran pantalla.
Ahora, tras el buen trabajo de todos los citados, queda que sea el público el que de un poco más de si y no destruya de nuevo una obra más que interesante, como ya hizo con Batman v Superman.
Sin duda cuando alguien diga en la calle que Aquaman es un mierda, debería haber dicho: La mierda soy yo y me voy a ver un capítulo de Élite a Netflix.

  • Puntuación: 7.5


El regreso de Mary Poppins


Y amigos cuando de Disney se habla, todo puede ocurrir así que, El regreso de Mary Poppins puede ser el Frozen de 2018 y convertirse en uno de los grandes éxitos de la década. Sin duda Disney tiene mucha ilusión y confianza puesta en este título el tema es como recibirán los pequeños de la casa un mito de hace tantas décadas. El tema es que los padres querrán ir al cine con sus hijos para rememorar a la Poppins así que con poco que tenga, este filme puede pasar los 1000 millones sin despeinarse y reconfirmar a Disney como la compañía que convierte en oro todo lo que toca.

-Crítica


Cuando una película es prácticamente perfecta en todos los sentidos, la perspectiva de cualquier secuela, y mucho menos una producida más de 50 años después de la original, parece una receta para el desastre. Afortunadamente, con una pizca de travesura, una pizca de fantasía y, sí, una abundante cucharada de azúcar, Mary Poppins Returns logra sentirse menos como un robo de dinero cínico y más como la visita de un viejo amigo, incluso si la realidad de su reaparición no está a la altura de tus recuerdos borrosos de los buenos tiempos.

Establecida 25 años después de los eventos de Mary Poppins, la secuela encuentra a la niñera titular (que se ha transformado sin esfuerzo en Emily Blunt) regresando con los niños Banks cuando todos estos ya son adultos. Feisty Jane (Emily Mortimer) sigue los pasos de su madre activista como organizadora laboral sin tiempo para el romance, y Michael (Ben Whishaw) nebbish se está recuperando de la muerte de su esposa, al mismo tiempo que trata de cuidar a sus tres hijos, Annabel (Pixie Davies), John (Nathanael Saleh) y Georgie (Joel Dawson), mientras luchan por resolver una situación financiera estresante.


No hace falta decir que Mary regresa a sus vidas en el momento justo, una vez más con la intención de recordar a las generaciones de niños Banks que no hay nada más valioso que el tiempo que pasamos juntos. Es extrañamente emocionante ver la reunión entre la niñera y sus antiguos cargos, con Mary marchando hacia el 17 de Cherry Tree Lane como si no hubiera pasado el tiempo, y Jane y Michael regresan instantáneamente a su estado más joven antes de darse cuenta de que probablemente deberían actuar como sensatos adultos sin sentido ahora.

Mortimer y Whishaw presentan una unidad de hermanos convincentemente sincronizada, que muestra la misma determinación que Jane y Michael poseían cuando eran niños, mientras que los tres nuevos niños Banks son precoces pero sin ser reñidos. La pérdida de su madre los ha forzado a crecer rápido, y Davies, en particular, vende el cinismo de un niño que está acostumbrado a mantener las cosas juntas cuando todo se derrumba.
En cuanto a la trama, los problemas de dinero de Michael están aparentemente diseñados para agregar un sentido de urgencia a los procedimientos, pero las aventuras de los niños con Mary Poppins son tan transportadores (y cada vez más locos) que la película a veces socava la gravedad de lo que enfrenta la familia. Lo que sirve de maravilloso latigazo tonal.
Pero en su mayor parte, en las manos firmes del director Rob Marshall (un veterano de los musicales de pantalla grande como Chicago y Into the Woods) y el escritor David Magee, la historia salta a un ritmo alegre y efectivamente recrea un apasionante - y ocasionalmente ominoso: parte del Londres de los años 30, completo con un alegre desvío hacia un mundo animado que se acerca a recuperar la magia del original. (Una canción temprana, que se basa en gran medida en los efectos de CGI para recrear un mundo submarino, es la más débil de la película, que recuerda mucho a los inicios de la acción en vivo más exageradas de Disney como Alicia en el País de las Maravillas).


Blunt ha dicho que intentó acercarse a su personaje icónico como a cualquier otro papel, en lugar de intentar imitar a Julie Andrews, y esa parece ser la única opción sensata, dados los zapatos de tacón de gatito ganadores del Oscar que tiene que llenar. Eso da como resultado una Mary más severa (e hilarantemente vana), más en línea con los libros de PL Travers, pero también agrega emoción a los momentos más emotivos de la película, y hay algunos. Se necesita un tiempo para calentarse con la actuación de Blunt simplemente porque ella tiene un ritmo diferente al de Andrews, pero algo hace clic (tal vez no por casualidad) en el momento en que Mary y los niños hacen un viaje para interactuar con un surtido de animales antropomorfos en una vibrante y animada sala de música animada. Desde ese punto en adelante todo cambia.


A veces, sin embargo, el equipo detrás de Mary Poppins Returns parece un poco demasiado leal a su predecesor. Desde la puesta en escena y la coreografía hasta la ubicación de las canciones, la secuela a veces se siente menos como un homenaje y más como una recreación absoluta del clásico de 1964, que se ajusta a una melodía ligeramente diferente.

Esto es especialmente cierto en el caso de la música, escrita por Marc Shaiman con la letra de Scott Wittman, que parece hacer un paralelo a propósito de los ritmos y los mensajes del original, hasta el punto en el que podrías sorprenderte al comparar los dos. Si bien ninguna de las canciones es tan inmediata como el trabajo de los hermanos Sherman (y en realidad, ¿qué podría competir con "Supercalifragilisticexpialidocious"?), Cada una es encantadora a su manera: Blunt interpreta una de las baladas de Disney más conmovedoras.
Lo que más destaca de Mary Poppins Returns es su corazón; incluso más que el original, opta por el sentimentalismo por encima de la sutileza, pero al igual que en Paddington 2, igualmente encantadora, este año, sus intenciones más serias nunca lo llevan al territorio de las miradas. Sus lecciones de vida pueden ser quizás demasiado complicadas para algunos adultos, pero está claro que ahora, como en 1964, Mary Poppins tiene mucho que enseñarnos.

El veredicto

Mary Poppins Returns no es perfecta, y en ocasiones se dispara confiando demasiado en su nostalgia por el original, pero se basa en una sincera actuación de Blunt, un irresistible giro de Miranda y un hechizante deseo de encender tu imaginación. Sigue siendo un alegre regalo navideño que no empañará tu apreciación del original.

  • Puntuación: 8


Spider-Man: Un Nuevo Universo


Este filme ya tiene crítica es una pasada así que nos tememos que este Spider-Man va a ser todo un éxito de Sony y si bien por su naturaleza no va a ser la mayor recaudación del año, si que pensamos que podría superar los 400 millones lo que sin duda haría que la animación en el terreno de los superhéroes cobrase una nueva dimensión y desde aquí empezar a tener versiones de calidad realizadas directamente para cine. Como lo de Sony sea un éxito ya me veo a Disney y DC creando cintas de animación de este estilo.

-Crítica


Parece mentira pero por fin tenemos una adaptación cinematográfica de Spider-Man que sorprende de verdad y que podemos afirmar es la mejor adaptación desde los tiempos del Spider-Man de Sam Raimi. Y ya ha llovido, y versiones del vecino amigo hemos visto.

Sony se llevó el mayor bombardeo de críticas negativa de algo relacionado con el universo Spider-Man y es que, el Venom de hace unos meses fue desde su salida el mayor punto de mira de toda la artillería hater de la red incluido nosotros. En cambio, el público decidió pasarse por el forro el aluvión de críticas destructivas y Venom se ha convertido en uno de los éxitos comerciales del año dentro del territorio Marvel, pero fuero del universo Disney. Ahora es Sony de nuevo quien le dice a Disney que espabilen que su trono de cristal de espejo se puede venir abajo.


Por fin algo vusual para disfrutar

El cómic siempre ha tenido el aspecto visual como su máxima expresión. Aunque las historias siempre han sido el hilo conductor, y el cómic puede presumir de contar con grandes guionistas, han sido los dibujantes con sus diferentes estilos y composiciones los que han hecho grande a los antes denominados tebeos. Lo gracioso es que en terreno cinematográfico, solo los Batman de Burton y Nolan, las obras de Zack Snyder y el primer Spider-Man de Raimi, han dejado claro que una adaptación de cómic siempre debe llevar la imagen y la puesta en escena, a la máxima expresión creativa posible. Pues bien, Spider-Man: Un nuevo universo, es sin duda la mejor creación visual que un superhéroe ha tenido en 2018 (y posiblemente 2017 también).


Y es que Spider-Man: Un nuevo universo es una delicia visual con una animación que abraza el 3D infográfico y la animación más tradicional para dejarnos una estética nuevo en el terreno de la animación. Si 'Toy Story' fue un antes y un después en el terreno de la animación, 'Spider-Man: Un nuevo universo' digamos que no es tanto, pero desde luego es el mayor logro visual en este terreno de la última década.
Por lo tanto, ya tenemos el 65% del trabajo hecho y ahora solo queda dedicarnos a su historia.


Esto no es Shakespeare, pero Black Panther tampoco

Vamos a ser claros y tajantes: ninguna película de superhéroes realizada hasta la fecha merece ganar el nobel de literatura.
Si vemos todo lo realizado hasta la fecha a nivel argumental, únicamente 'El caballero oscuro' y su secuela más la adaptación de Snyder de 'Watchmen', han tenido guiones totalmente férreos y capaces de ser tomados muy en serios. El resto, incluido Infinity Wars (la cual sólo sorprende por su final) son historias que sirven únicamente para entrenener, sorprender en alguna escena concreta y servir de excusa para la sucesión de eventos y escenas de acción y por tanto, 'Spider-Man: Un nuevo universo', es una más de estas historias que no va a ganar un Oscar, pero que podemos decir es de las originales de los últimos años.
Así, con estas dos premisas superadas con buena y muy alta nota, podemos decir que estamos ante la mejor película de superhéroes de 2018 junto a Infinity Wars y eso es mucho decir.


Desde Cinematte sólo podemos decirte que no te la pierdas y que ojalá, este nuevo universo tenga una larga vida siempre y cuando tenga este exquisito amor por lo visual.

  • Puntuación: 9


Bumblebee


Y con el estreno de Bumblebee acaba la navidad a nivel cinematográfico y esta cinta es sin duda la gran incógnita del año y es que, la franquicia Transformers tocó suelo con su última entrega, lo que no habla bien de su posible éxito, Además es un un spin-off muy intimista de uno de sus personajes más emblemáticos pero menos importantes en aspectos globales de Transformers (No es un Optimus Prime), pero, al mismo tiempo su tráiler ha sido una de las grandes sorpresas del año y pinta muy, muy bien lo que le otorga esa vitola de sorpresa. Pasar los 500 sería un exitazo y el inicio de una nueva franquicia (o de muchas más).

-Crítica



Después de años de un montón de chatarra cinematográfica, Bumblebee redime y revitaliza la franquicia de Transformers con algo de diversión sincera. Puede que no sea una gran película o una reimaginación radical del concepto familiar, pero esta precuela de la década de los 80 elimina todo el desorden y la hinchazón que se había acumulado en la serie durante la última década y se centra en el vínculo entre los humanos y los jóvenes bot con el que todo comenzó en 2007.
Gran parte de este cambio refrescante se debe a que Travis Knight (Kubo and the Two Strings) intervino como director luego de que Michael Bay dirigió las primeras cinco películas. La historia del guionista Christina Hodson le da a su protagonista humano, Charlie (Hailee Steinfeld), más profundidad y más arco que los que recibieron los protagonistas Shia LaBeouf o Mark Wahlberg, lo que crea una oportunidad más para la inversión emocional. Este énfasis en encontrar humanidad en la historia y en proporcionar un arco de carácter real afortunadamente también se extiende a su personaje del título, es decir, el Autobot protagonsita.
Bumblebee tiene un viaje emocional comenzando básicamente como el robot equivalente a un intrépido joven soldado en guerra antes de pasar por una especie de fase de cachorro perdido en la Tierra. Puede ser serio y vulnerable, pero también peligroso y formidable. Los antecedentes de Knight en animación ciertamente ayudan aquí, ya que las expresiones faciales y el lenguaje corporal de Bumblebee articulan una gama de emociones que facilitan la inversión en él y su difícil situación.


Gracias a un rediseño estilístico más limpio que se asemeja más a los personajes de dibujos animados originales de Transformers, cada 'bot' es más distintivo (especialmente durante las escenas de lucha) de lo que algunas veces fueron en las películas de Bay. Desenfoques de un millón de partes en movimiento, y aún así puedes tener una idea de qué vehículo puede transformarse en un robot determinado.
Bumblebee también sabiamente evita la confusión al reducir el número de Transformers que se muestran en la pantalla, centrándose en gran medida en solo tres principales (Bumblebee y los Decepticons Shatter y Dropkick) mientras mantiene a Optimus Prime y otros al margen. Todavía no hay mucha dimensión para los Decepticons, pero Angela Bassett aporta unos apuntes claramente amenazadores a su interpretación vocal como Shatter (la primera "mala" bot "de la película").
La relación de Bumblebee y Charlie son en el corazón de la historia, pero cada personaje también tiene sus respectivos arcos metasemocionales. A través de su vínculo con Bumblebee, Charlie enfrenta los miedos y el dolor con los que ha estado luchando desde la pérdida de su padre, mientras que Bumblebee redescubre su propósito gracias al aliento y la orientación que recibe de Charlie. La actuación sincera de Steinfeld fundamenta la película, a pesar de que su personaje tiene demasiados tropos adolescentes, los cuales son ya un mal común.


Mientras John Cena tiene algunos momentos divertidos, así como el Agente del Sector 7 Burns, su carácter impulsado y físicamente imponente es un obstáculo recurrente para Charlie, Bumblebee y su amigo Memo (Jorge Lendeborg Jr. como personaje de tachuela y casi literalmente para el viaje). Pero Bumblebee incluso se toma tiempo para darle a Burns un pequeño arco argumental aquí como un soldado que se enfrenta a un nuevo tipo de enemigo que no entiende.
Bumblebee inteligentemente elimina muchas de las circunvoluciones y los MacGuffins demasiado complicados que marcaron las películas anteriores. Esta película no necesariamente rechaza el canon establecido en las películas de Bay, definitivamente es una precuela de los Transformers de 2007, pero también elude una gran parte de la historia representada en las cinco primeras entregas. ¿Los Transformers todavía visitaron la antigua Tierra en algún momento antes de que Bumblebee y los dos Decepticons llegaran al norte de California en 1987? Tal vez tal vez no. Se ha dejado vago. De esa manera, Bumblebee es un poco de un reinicio suave para la serie, manteniendo esos elementos que funcionaron y abandonando el equipaje.
Bumblebee es una película de los años 80, no solo en términos de la configuración de su período, sino también en su ejecución, estableciendo un tono y un ritmo que recuerdan la producción típica de Amblin de esa época y las películas de género dirigidas por adolescentes como WarGames y Short Circuit. Quizás las referencias son excesivas. ¡Lo entiendo! ¡Es 1987!


El veredicto

Bumblebee es la mejor película de Transformers desde la película de 2007, aunque no recupera el factor sorpresa de ver cómo los robots disfrazados cobran vida esa primera vez. Pero sí hace regresar la serie a lo básico de manera inteligente en su narración basada en personajes y en los enfoques simplificados de los diseños y efectos visuales de Transformer, y eliminando el exceso y la narración sin sentido que había llegado a definir la franquicia. Fue agradable volver a disfrutar de una película de Transformers.

  • Puntuación: 7.5



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