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El mayor fin de semana de estrenos cartelera de la decada: MARY POPPINS, AQUAMAN Y SPIDER-MAN | 21 diciembre 2018


Llega la que sin duda es la semana más fuerte del año en cuanto a estrenos blockbuster se refiere. El viernes 21 de diciembre coinciden en cartelera: la nueva versión de Mary Poppins, 'El regreso de Mary Poppins; 'Aquaman', la gran producción para 2018 del universo DC; y la gran sorpresa del año, 'Spider-Man: Un nuevo universo', producción Sony del héroe Marvel que es sin duda una de las mejores películas de superhéroes de los últimos años.

Como vemos en este combate a 3 tenemos por un lado a Disney quien nunca falla y puede que la Poppins se acabe convirtiendo en un fenómeno de masas histórico al hacer que quieran ir al cine tanto los nenes, como los papis a ver uno de sus referentes de su infancia (¿referente sexual para algunos? Ahí lo dejo). Por otro lado llega Aquaman de Warner DC y eso son palabras mayores. En China ha arrasado y ahora sólo queda ver si en occidente el haterismo del grupo Marvel Disney no hace que Aquaman fracase. La película es buena y eso puede hacer que el superhéroe DC arrase con la taquilla. 
Finalmente tenemos la menos mediática de las 3, pero, Spider-Man: Un nuevo universo de Sony es tan sumamente buena que a poco que los más jóvenes le den al click de la viralización, nos podemos encontrar ante otro fenómeno de esos que marcan época.

Sea como sea, los que seguro ganan somos nosotros quien en un mismo fin de semana nos podemos permitir el lujo de hacer un maratón seguido de 3 grandes producciones como estas. 
Recordar este viernes 21 de diciembre de 2018 porque pocas veces más vamos a poder disfrutar de este cúmulo de películas populares en un mismo fin de semana. 

Ahora sin más pasamos a dejaros con la crítica de las 3 películas las cuales han sacado todas una pedazo de notaza.

CRÍTICA DE AQUAMAN, EL REGRESO DE MARY POPPINS Y SPIDER-MAN UN NUEVO UNIVERSO



Cuando una película es prácticamente perfecta en todos los sentidos, la perspectiva de cualquier secuela, y mucho menos una producida más de 50 años después de la original, parece una receta para el desastre. Afortunadamente, con una pizca de travesura, una pizca de fantasía y, sí, una abundante cucharada de azúcar, Mary Poppins Returns logra sentirse menos como un robo de dinero cínico y más como la visita de un viejo amigo, incluso si la realidad de su reaparición no está a la altura de tus recuerdos borrosos de los buenos tiempos.

Establecida 25 años después de los eventos de Mary Poppins, la secuela encuentra a la niñera titular (que se ha transformado sin esfuerzo en Emily Blunt) regresando con los niños Banks cuando todos estos ya son adultos. Feisty Jane (Emily Mortimer) sigue los pasos de su madre activista como organizadora laboral sin tiempo para el romance, y Michael (Ben Whishaw) nebbish se está recuperando de la muerte de su esposa, al mismo tiempo que trata de cuidar a sus tres hijos, Annabel (Pixie Davies), John (Nathanael Saleh) y Georgie (Joel Dawson), mientras luchan por resolver una situación financiera estresante.


No hace falta decir que Mary regresa a sus vidas en el momento justo, una vez más con la intención de recordar a las generaciones de niños Banks que no hay nada más valioso que el tiempo que pasamos juntos. Es extrañamente emocionante ver la reunión entre la niñera y sus antiguos cargos, con Mary marchando hacia el 17 de Cherry Tree Lane como si no hubiera pasado el tiempo, y Jane y Michael regresan instantáneamente a su estado más joven antes de darse cuenta de que probablemente deberían actuar como sensatos adultos sin sentido ahora.

Mortimer y Whishaw presentan una unidad de hermanos convincentemente sincronizada, que muestra la misma determinación que Jane y Michael poseían cuando eran niños, mientras que los tres nuevos niños Banks son precoces pero sin ser reñidos. La pérdida de su madre los ha forzado a crecer rápido, y Davies, en particular, vende el cinismo de un niño que está acostumbrado a mantener las cosas juntas cuando todo se derrumba.
En cuanto a la trama, los problemas de dinero de Michael están aparentemente diseñados para agregar un sentido de urgencia a los procedimientos, pero las aventuras de los niños con Mary Poppins son tan transportadores (y cada vez más locos) que la película a veces socava la gravedad de lo que enfrenta la familia. Lo que sirve de maravilloso latigazo tonal.
Pero en su mayor parte, en las manos firmes del director Rob Marshall (un veterano de los musicales de pantalla grande como Chicago y Into the Woods) y el escritor David Magee, la historia salta a un ritmo alegre y efectivamente recrea un apasionante - y ocasionalmente ominoso: parte del Londres de los años 30, completo con un alegre desvío hacia un mundo animado que se acerca a recuperar la magia del original. (Una canción temprana, que se basa en gran medida en los efectos de CGI para recrear un mundo submarino, es la más débil de la película, que recuerda mucho a los inicios de la acción en vivo más exageradas de Disney como Alicia en el País de las Maravillas).


Blunt ha dicho que intentó acercarse a su personaje icónico como a cualquier otro papel, en lugar de intentar imitar a Julie Andrews, y esa parece ser la única opción sensata, dados los zapatos de tacón de gatito ganadores del Oscar que tiene que llenar. Eso da como resultado una Mary más severa (e hilarantemente vana), más en línea con los libros de PL Travers, pero también agrega emoción a los momentos más emotivos de la película, y hay algunos. Se necesita un tiempo para calentarse con la actuación de Blunt simplemente porque ella tiene un ritmo diferente al de Andrews, pero algo hace clic (tal vez no por casualidad) en el momento en que Mary y los niños hacen un viaje para interactuar con un surtido de animales antropomorfos en una vibrante y animada sala de música animada. Desde ese punto en adelante todo cambia.


A veces, sin embargo, el equipo detrás de Mary Poppins Returns parece un poco demasiado leal a su predecesor. Desde la puesta en escena y la coreografía hasta la ubicación de las canciones, la secuela a veces se siente menos como un homenaje y más como una recreación absoluta del clásico de 1964, que se ajusta a una melodía ligeramente diferente.

Esto es especialmente cierto en el caso de la música, escrita por Marc Shaiman con la letra de Scott Wittman, que parece hacer un paralelo a propósito de los ritmos y los mensajes del original, hasta el punto en el que podrías sorprenderte al comparar los dos. Si bien ninguna de las canciones es tan inmediata como el trabajo de los hermanos Sherman (y en realidad, ¿qué podría competir con "Supercalifragilisticexpialidocious"?), Cada una es encantadora a su manera: Blunt interpreta una de las baladas de Disney más conmovedoras.
Lo que más destaca de Mary Poppins Returns es su corazón; incluso más que el original, opta por el sentimentalismo por encima de la sutileza, pero al igual que en Paddington 2, igualmente encantadora, este año, sus intenciones más serias nunca lo llevan al territorio de las miradas. Sus lecciones de vida pueden ser quizás demasiado complicadas para algunos adultos, pero está claro que ahora, como en 1964, Mary Poppins tiene mucho que enseñarnos.

El veredicto

Mary Poppins Returns no es perfecta, y en ocasiones se dispara confiando demasiado en su nostalgia por el original, pero se basa en una sincera actuación de Blunt, un irresistible giro de Miranda y un hechizante deseo de encender tu imaginación. Sigue siendo un alegre regalo navideño que no empañará tu apreciación del original.

NOTA: 8




Cual es el futuro de Aquaman es algo que está en el aire. Si fuese un producto Marvel tal cual es, seguro que estaríamos hablando de un éxito en taquilla, pero, viniendo de DC Warner la cosa es indescifrable. Aquaman no es peor que muchas de las últimas obras Marvel estrenadas, y aseguro 100% que es mejor que muchas de esas obras Marvel estrenadas, pero amigos, esto es cine, y el cine es Hollywood, y Hollywood es Estados Unidos y eso sólo dice una cosa. Lo importante no es como lo hagas sino como lo vendas y ahí DC tiene el terreno perdido frente a Marvel.

'El hombre de acero', y 'Batman v Superman: el amanecer de la justicia', ambas dirigidas por el controvertido Zack Snyder, han demostrado más calidad fílmica que el 90% de los trabajos Marvel hasta la fecha, pero, por cuestiones de presente, es decir, por el atontamiento que el público está sufriendo debido al abuso del consumo de series, las obras de DC no consiguieron triunfar ante el público.
Snyder y su equipo decieron tirar de calidad y de cine presentando dos filmes que demandaban un poco de esfuerzo y de conocimientos por parte del espectador, pero, se encontraron con que el público de hoy día se ha aletargado por como ya hemos dicho el abuso constante del serial.
Marvel y Disney en cambio lo han tenido más claro: el público ya no entiende de imagen, ni de metacine, ni busca más allá de consumir un culebrón de acceso directo que simplemente les divierta durante dos horas. Y eso es lo que les han dado durante una década con alguna sana excepción.

DC y Warner tras ver sus fiascos han decidido olvidar la calidad que en otras época ofreció Nolan y en menor medida Snyder y tirar por el camino fácil de Marvel y Aquaman es hijo de esta política. El problema es que hemos llegado a un momento donde un absurdo como Venom puede ser un fenómeno de masas únicamente debido a las tendencias y a los Youtubers.


Aquaman es la película más ambiciosa de James Wan como director, y eso ya es decir mucho. Vuelve a quedar claro el talento de alguien que dirigió Expediente Warren (The Conjuring), las primeras Saw o Insidious, además Fast and Furious 7, a la que por lo menos imprimió un toque más o menos propio. Pero claro, una obra del calibre de Aquaman va más allá de la decisión de un solo hombre y depende directamente de un enorme equipo creativo el cual hay que decir a su favor, que ya lleva años trabajando primero con Nolan y luego con Snyder con lo que a nivel visual, podemos afirmar que sin llegar a las citas de las obras cumbres de DC si Marvel si que al menos demuestra muchas más calidad que obras como Ant-Man por citar algún producto exitoso de Marvel. Y sí, la comparativa va a ser permanente.


Aquaman es mucho más grande que mucho de lo anteriormente citado y las dimensiones y envergadura del proyecto han servido para que Wan ponga el énfasis en apartados fundamentales (aunque Zack Snyder sigue ahí en la sombra en cuanto a producción se refiere). Para bien o para mal todo implica una magnitud enorme a todos los niveles en cuanto a producción y preparación de secuencias, vestuario, dirección artística y ambientación del universo de Aquaman, que además tiene el hándicap de tener una civilización propia bajo el mar de difícil creación. Y es que dar vida a Atlantis era un gran reto y Wan lo ha solventado con buena nota. El apartado de todas y cada una de las secuencias que acontecen bajo el agua son una maravilla y un prodigio visual impresionante. Este es el primer punto fuerte a destacar, pero hay más.


Aunque ya conociéramos físicamente a Jason Momoa y a su personaje de Arthur Curry, especialmente de La Liga de la Justicia, tocaba dar un background y personalidad a Curry y todo lo que le rodeaba de adulto. Ahí es donde entra en juego cómo Wan diseña toda la lucha de poderes del reino de Atlantis, donde se tornan imprescindibles una genial Amber Heard como Mera, Patrick Wilson (Rey Orm) y Willem Dafoe (Vulko), los tres con un peso actoral a destacar y con unos personajes muy bien definidos por los escritores. A ellos se les une en una breve pero poderosa intervención, Dolph Lundgren como el rey Nereus y a quien también veremos en breve en otra poderosa y breve aparición en Creed 2.


Como ya vimos en las ultimas obras de DC, la compañía ha decidido marvelizarse en su puesta en escena y de ahí que
Wan opta por obligación, en realizar algunas inclusiones de tono humorístico, aligerarando así la densidad de otras cintas de superhéroes de DC que nos tenían más acostumbrados a la oscuridad y la sobriedad que desde estas páginas aplaudíamos. Estas incorporaciones de supuesto humor, ya vistas en Marvel y casi a modo de gag irónico, aquí quedan algo forzadas debido quizás a estar acostumbrados a ver DC como una herencia iniciada por Christopher Nolan.


A favor de Wan hay que decir que ha sido valiente, ha salido del atolladero y ha sacado muy buena nota con esta cinta cuyo universo marino y sumergido es más brillante los momentos vividos en la monotonía visual de la Tierra. Una tierra por cierto, que Aquaman defiende con una claro mensaje ecologista.

EL VEREDICTO

Aquaman es una suma del talento de James Wan; su elenco protagonista (Momoa, Heard, Wilson, Dafoe, Kidman...); los artistas y creativos de la plantilla de DC Warner y por supuesto de la supervisión de Snyder, lo que da una historia entretenida con un buen resultado para la gran pantalla.
Ahora, tras el buen trabajo de todos los citados, queda que sea el público el que de un poco más de si y no destruya de nuevo una obra más que interesante, como ya hizo con Batman v Superman.
Sin duda cuando alguien diga en la calle que Aquaman es un mierda, debería haber dicho: La mierda soy yo y me voy a ver un capítulo de Élite a Netflix.

NOTA: 7.5



Parece mentira pero por fin tenemos una adaptación cinematográfica de Spider-Man que sorprende de verdad y que podemos afirmar es la mejor adaptación desde los tiempos del Spider-Man de Sam Raimi. Y ya ha llovido, y versiones del vecino amigo hemos visto.

Sony se llevó el mayor bombardeo de críticas negativa de algo relacionado con el universo Spider-Man y es que, el Venom de hace unos meses fue desde su salida el mayor punto de mira de toda la artillería hater de la red incluido nosotros. En cambio, el público decidió pasarse por el forro el aluvión de críticas destructivas y Venom se ha convertido en uno de los éxitos comerciales del año dentro del territorio Marvel, pero fuero del universo Disney. Ahora es Sony de nuevo quien le dice a Disney que espabilen que su trono de cristal de espejo se puede venir abajo.


Por fin algo vusual para disfrutar

El cómic siempre ha tenido el aspecto visual como su máxima expresión. Aunque las historias siempre han sido el hilo conductor, y el cómic puede presumir de contar con grandes guionistas, han sido los dibujantes con sus diferentes estilos y composiciones los que han hecho grande a los antes denominados tebeos. Lo gracioso es que en terreno cinematográfico, solo los Batman de Burton y Nolan, las obras de Zack Snyder y el primer Spider-Man de Raimi, han dejado claro que una adaptación de cómic siempre debe llevar la imagen y la puesta en escena, a la máxima expresión creativa posible. Pues bien, Spider-Man: Un nuevo universo, es sin duda la mejor creación visual que un superhéroe ha tenido en 2018 (y posiblemente 2017 también).


Y es que Spider-Man: Un nuevo universo es una delicia visual con una animación que abraza el 3D infográfico y la animación más tradicional para dejarnos una estética nuevo en el terreno de la animación. Si 'Toy Story' fue un antes y un después en el terreno de la animación, 'Spider-Man: Un nuevo universo' digamos que no es tanto, pero desde luego es el mayor logro visual en este terreno de la última década.
Por lo tanto, ya tenemos el 65% del trabajo hecho y ahora solo queda dedicarnos a su historia.


Esto no es Shakespeare, pero Black Panther tampoco

Vamos a ser claros y tajantes: ninguna película de superhéroes realizada hasta la fecha merece ganar el nobel de literatura.
Si vemos todo lo realizado hasta la fecha a nivel argumental, únicamente 'El caballero oscuro' y su secuela más la adaptación de Snyder de 'Watchmen', han tenido guiones totalmente férreos y capaces de ser tomados muy en serios. El resto, incluido Infinity Wars (la cual sólo sorprende por su final) son historias que sirven únicamente para entrenener, sorprender en alguna escena concreta y servir de excusa para la sucesión de eventos y escenas de acción y por tanto, 'Spider-Man: Un nuevo universo', es una más de estas historias que no va a ganar un Oscar, pero que podemos decir es de las originales de los últimos años.
Así, con estas dos premisas superadas con buena y muy alta nota, podemos decir que estamos ante la mejor película de superhéroes de 2018 junto a Infinity Wars y eso es mucho decir.


Desde Cinematte sólo podemos decirte que no te la pierdas y que ojalá, este nuevo universo tenga una larga vida siempre y cuando tenga este exquisito amor por lo visual.

  • NOTA: 9




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