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'Sorpresa oscura" y su plano secuencia real de 10 minutos | 4x03 Daredevil | Así sí da gusto ver un capítulo de una serie


Sabéis que en Cinematte estamos muy en contra de la moda actual serial y lo que esto está suponiendo para la calidad artística y técnica del séptimo arte y de lo audiovisual en géneral, pero, cuando las cosas se hacen bien hay que reconocerlo y no nos duelen prendas al decir que el capítulo 4 de la tercera temporada de Daredevil es un auténtico prodigio de planificación y un ejemplo a seguir no sólo por las series de accion sino por la mayoría de producciones cinematográficas del panorama blockbuster actual.

Un gran sorpresa nada de oscura

'Sorpresa oscura' es el nombre de este cuarto capítulo de la tercera de Daredevil y es que cuando hablamos de capítulos memorables de esta serie (y de todo el universo Marvel en Netflix) hay que sacar a relucir la recordada pelea en el pasillo de la primera temporada. Acción intensa y una gran coreografía en un falso plano secuencia de tres minutos. La escena recorrió la red y sigue siendo puesta como ejemplo de grandes luchas cuerpo a cuerpo en el audiovisual reciente.
Pues bien, todo el staff técnico incluido Erik Oleson, el showrunner de la serie, tenían claro el éxito de aquella de secuencia y que mejor acto para esta tercera temporada no sólo que es imitarla sino más bien superarla y vaya si lo han conseguido.


El camino a seguir

Siempre nos quejamos de lo liviano a nivel de lenguaje o de técnica cinematográfica que son las series, hecho que hace que las nuevas generaciones nazcan bajo el signo de la ignorancia, pero, Blindsided (título en VO del capítulo), hace que no perdamos la esperanza en las producciones televisivas y es que es de largo, la escena más compleja y llamativa de cuantas nos ha dejado la versión televisiva de Daredevil (y del 95% más de seriales).
Las posibilidades técnicas actuales nos hacen dudar cada vez que vemos un plano secuencia de este estilo ya que obras de ingeniería como el plano secuencia de 'Sed de Mal', estaban rodados 100% sin trampa ni cartón, pero ya en el siglo pasado vimos planos secuencia trucados como el de La Soga. Así y con los ordenadores actuales trucar un plano secuencia podría ser más que factible pero nuestra grata sorpresa ha sido leer en un reportaje de la revista Vulture sobre la misma donde lejos de trucos, hablan de un solo plano secuencia de 10 minutos y 43 segundos.


Por concepto y complejidad, hablamos de la mejor escena de acción de la serie


Hablamos para los despistados, y aquí viene el pertinente aviso de ligeros spoilers sobre el capítulo, de la escena en la que Matt Murdock visita la prisión haciéndose pasar por su compañero Foggy Nelson con el objetivo de obtener información sobre Kingpin de la mano de la mafia albanesa. Después de que la tensión crezca y todo se complique, el protagonista se ve envuelto en una emboscada en plena clínica de la cárcel para, posteriormente, recorrer los largos pasillos haciendo frente a presos primero y policías después.


Como decíamos, esa recordada escena del pasillo en la primera temporada no era un plano secuencia al uso si no que escondía lo mejor posible tres cortes que facilitaban su realización. El maquillar este tipo de planos, disimulando los cortes de distintas formas, es algo común en los planos secuencia centrados en la acción, donde se requiere un gran trabajo de coordinación, y también en obras que explotan dicho recurso durante extensos períodos de tiempo como la Birdman de Alejandro González Iñárritu.


En este caso, el mérito (y los dolores de cabeza) corresponden a Alex García López, director del capítulo; fue él el que le propuso la idea al showrunner de la ficción, inspirado por la crudeza e intensidad del famoso plano secuencia de Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón. Y, evidentemente, surgieron las dudas: ¿cómo concebir y ejecutar una escena de más de diez minutos que involucra a decenas de actores, el recorrido de un amplio y enrevesado escenario y una contundente escena de acción? Con mucho trabajo y, sobre todo, horas y horas de ensayo.


Ese, el alargar la producción más de lo deseado y descuadrar el calendario de producción, fue el gran miedo de Erik Oleson y de Tim Lieber, vicepresidente de la programación original de Marvel Television; por suerte, la ambición y motivación de figuras claves de la producción como su protagonista, Charlie Cox, su operador de cámara y, evidentemente, el director del episodio, hicieron que showrunner y vicepresidente de programación dieran su brazo a torcer. La recompensa podía merecer el riesgo.
Lo que siguió, tras varias jornadas de ensayo, fue un rodaje de doce horas en una prisión abandonada en Staten Island. 


Quizá lo más llamativo es que, sin cortar la acción, un doble toma el lugar de Charlie Cox en varios momentos; según Alex García, el actor protagoniza el 80% de la escena pero son varios los momentos, extremadamente bien disimulados, en los que se apuesta por introducir un stuntman en la escena. En el reportaje de Vulture especifica cómo y dónde se dan esos conocidos como "Texas switches" pero, sin duda, es interesante revisionar la escena sin conocerlo e intentar detectarlos. Y, de paso, volver a disfrutar de acción y cinematografía de primer nivel.
Para finalizar el festival, la escena se puede vanagloriar también de ser un gran espectáculo visual y narrativo donde la acción se ve mezclada con planos de diálogo y con fantasías visuales como las luces rojas intermitentes de la prisión.
Sin duda este episodio nos ha hecho reconciliarnos un poquitos con las series actuales.
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