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La villana (The Villainess, 2017) | Netflix | Old Boy + Raid + Nikita


La villana (The Villainess), es esa película que inicia con una escena en plano secuencia subjetivo que va mutando hasta terminar con un zoom de la protagonista. Son 8 minutos donde la cámara es capaz de hacer palidecer al propio Sam Raimi pero, lo más llamativo es que el filme no se queda en un simple producto técnico sino que termina siendo una película muy destcable que convierte a Jung Byung-gil, su director, en una de las grandes promesas del cine de acción actual. Eso sí, este cine de acción no es para todos los públicos.

La villana (The Villainess / Ak-nyeo, Corea del Sur/2017). Dirección: Jung Byung-gil. Elenco: Kim Ok-vin, Shin Ha-kyun, Sung June, Kim Seo-hyung y Cho Eun-ji. Guión: Jung Byeong-sik y Jung Byung-gil. Fotografía: Park Jung-hun. Edición: Heo Sun-mi. Música: Koo Ja-wan. Distribuidora: Energía. Duración: 123 minutos. Apta para mayores de 18 años. Salas: 30.


La acción arranca de manera frenética con una joven formada en China que (todavía no sabemos por qué) se pelea y termina con la vida de varias decenas de personas que, por el atuendo, parecen mafiosos. Como en Hardcore: Misión extrema, del ruso Ilya Naishuller, la acción comienza con una larga secuencia con cámara subjetiva en la que vemos el martillo en la mano de la protagonista y los puños, piernas o el elemento del que se valga para la lucha. Así hasta que le pegan y se golpea con la cara en un espejo. Será mirarse y cambiar el punto de vista. Pero la acción no cesa.
Lo que comienza como una historia de venganza, muta cuando una agencia estatal coreana atiende a sus habilidades para la acción y la recluta, la secuestra, a fin de someterla a un entrenamiento riguroso. Parte de la abducción tiene que ver con un estricto control que incluye una vida como actriz de teatro y una pretendida relación amorosa que no es sino una herramienta de vigilancia.
Así nos encontramos pues ante una trama que sorprende gracias a varios giros de guión, pero que no se complica innecesariamente. Tal como sucede con las peleas, en todo momento se entiende lo que estamos viendo; las sorpresas no son fruto del capricho o la traición a la lógica del relato.
Encauzando sus intenciones hacia el cine hongkonés de los 70’s y 80’s plegados de heroínas especialistas en artes marciales, The Villainess posee esa enérgica apertura citada a lo Old Boy, pero pronto nos orientará hacía un cine más cercano al Nikita de Luc Besson por lo que Byung-Gil diluye su filme de acción y suspense en un entramado romántico y de afecto maternal, volcando sus intenciones sin ningún otro cause que la venganza, las traiciones y dejos de melodrama.


Como ya hemos dejado ver, técnicamente es genial. La fotografía y la edición, brillando en sus vertiginosos golpes de acción y en la velocidad del combate vehícular. Las coreografías sin ser tan grandiosas como en The raid lucen atractivas, y tiene ese gusto a videojuego que tanto gusta a muchos. En cuanto a las tomas en primera persona: se remiten por fortuna a la acción. En fin, otro pequeño hallazgo del cine de género coreano. Y van...

  • Puntuación: 7.5


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