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Crítica 'El príncipe dragón': el Avatar de Netflix se convierte en la mejor seria animada del año y ya planea segunda temporada


Así es El príncipe dragón, nueva serie de animación de Netflix y avisamos que es la nueva serie de fantasía del creador de Avatar: La leyenda de Aang.

Netflix no para en su andadura de crear nuevo contenido y de nuevo la animación vuelve a ser el lugar elegido para crear un maravilloso mundo de fantasía épica. Así las historias de espada, fantasía y brujería se dan la mano en un producto que recuerda a muchas cosas a la vez y todas ellas buenas.

Fantasía de espada y brujería para todos los públicos

Si alguien quiere ver algo sobre superhéroes solo tiene que ir al cine cualquier fin de semana, encender la tele con cualquier plataforma de pago o acercarse a una tienda de cómic para ver que tiene mil opciones donde elegir. En cambio, si uno quiere algo de espada y brujería, no es que lo tenga complicado sino que prácticamente no hay opciones disponibles. Desde los tiempos de El señor de los anillos, el cine ha abandonado el género, la televisión ya no invierte en las espadas y los cómic poseen algo, pero muy específico y concreto.
Por lo tanto es una gran noticia que podamos decir que pocas veces una aventura épica animada conecta tan bien con un público de cualquier edad y este es el caso de The Dragon Prince, una caricatura que mezcla con comodidad un mundo de fantasía donde habitan dragones, elfos y humanos.

Netflix así sí

Esta serie animada es una producción original de Netflix y se estrenó el pasado 14 de septiembre de 2018. El programa fue creado Aaron Ehasz y Justin Richmond y sorprende por muchas cosas, desde la excelente animación hasta lo original que es la trama justo en un momento en que las aventuras de fantasía épica están plagadas de referencias y clichés. En The Dragon Prince todo fluye y, lo que podría parecer lo mismo de siempre (el viaje del héroe), se vuelve una historia entrañable de amistad que rinde homenaje a grandes del género como (obviamente) J. R. R. Tolkien o a películas que son ya un clásico de culto tipo Dragonheart.
La serie animada se desarrolla en un mundo de fantasía donde los humanos y los elfos están en conflicto. Todo empezó años atrás cuando los humanos descubrieron la magia oscura y los dragones y los elfos los expulsaron a un extremo del continente. Los humanos matan Thunder “El rey de los dragones” y destruyen el único huevo de dragón que quedaba como su descendencia.


Mientras los elfos intentan vengarse por fin y asesinar al rey humano Harrow y a su heredero el príncipe Ezran, Callum, un joven aprendiz de hechicero y medio hermano del príncipe, tendrá que aliarse con Rayla, una elfo oscura, para escapar del castillo y procurar la paz entre todas las razas. El costo será alto, pero este grupo de nuevos amigos emprenderá el viaje de sus vidas.
Los primeros nueve capítulos de casi media hora cada uno, fluyen de principio a fin. Y desde que vi el primero, no solté la serie hasta el final. Mientras la veía, pensaba en lo bien hecha que está la trama y también pensaba en que se parece, por el sentimiento que genera, a Avatar: The Last Airbender.
The Prince Dragon puede, como Avatar, conmovernos por momentos o hacer nos reír en otros, pero consigue mantenernos pegados a la silla, la cama o el sofá. Sin duda, se trata de un acierto para Netflix y si estás pensando en que sólo la verías con tus hijos, primitos o sobrinos, estás equivocado, te aseguro que también funciona como serie animada para adultos.
Además, le ha ido muy bien en las críticas y Netflix acaba de anunciar que habrá una segunda temporada.

La serie | Crítica

Podríamos decir a forma de resumen que estamos ante un poquito de 'Juego de tronos', un poquito de 'El señor de los anillos' y claro está un poquito de 'Avatar: The Last Airbender' (serie por cierto que Netflix va a convertir en action live). Con todos estos ingredientes podemos afirmar que estamos ante una serie repleta de acción épica, dragones y de un sentido del humor que te hace sonreir de oreja a oreja (...)
El planteamiento que nos propone “El príncipe dragón” echa mano de todos los pilares que sostienen el género fantástico, y lo hace sin miramientos. Ehasz no duda en bañarse de todos esos elementos tan reconocibles para el público, en pos de mejorar una fórmula de aventuras que recuerda irremediablemente a su gran obra homónima. El as bajo la manga del showrunner sin embargo no se encuentra en el universo creado para la serie, sino en sus personajes. Es en ellos donde se pueden encontrar más ideas arriesgadas, y una inteligencia narrativa que denota la experiencia manifiesta de los guionistas.


Estos primeros episodios tienen mucha fuerza" y eso hace que el espectador se sienta atraído y con ganas de saber más sobre este universo que tiene visas o posibilidad de ser un lore extenso de magia, dragones y fantasía.
De este modo y desde la primera vez que muestra sus espléndidos escenarios y extrañas criaturas híbridas bañadas en un estilo artístico artesano, la serie deja clara su impronta y ofrece un buen escapismo sin ser prejuicioso y hasta aquí todo perfecto, pero como sabemos, la perfección nunca existe y es que, la serie tiene un punto flojo pero este es muy importante y es, su calidad técnica. Por eso, comentamos y es muy importante que si puedes olvidarte de los problemas de la animación (aunque seguramente sea mucho pedir) hay mucho material que vale la pena disfrutar pero repetimos, que la animación deja bastante que desear. Una lástima ya que tanto los diseños como el color y la puesta en escena poseen una calidad notable por lo que aún parece más trágica la pobre animación de todo el producto. El problema quizás sea la mezcla de dibujo tradicional con 3D que genera un efecto similar al cel shading y que funciona de manera espectacular en cuanto al tratamiento de la luz y en las escenas de acción, pero que patina desastrosamente en el resto de apartados. Los desplazamientos de personajes por los escenarios y los movimientos y gestos más comunes se mueven con cierta torpeza. La sensación de que faltan frames es constante durante la mayor parte de los episodios.


La serie de animación nos narra la historia de dos príncipes humanos que forjarán un vínculo especial con una asesina elfa que tenía que acabar con ellos. Los dos príncipes y la elfa emprenderán una épica aventura para detener la guerra entre sus reinos y poder vivir en paz.
Cómo ya hemos dicho, Aaron Ehasz, escritor y director de Avatar: La leyenda de Aang, está al frente de este nuevo proyecto de Netflix en el que colabora Justin Richmond, ex de Naughty Dog y encargado de hacernos disfrutar con Uncharted y podemos afirmar que la serie consigue recuperar la esencia de su gran creación sin desfallecer en el intento. La magia, los dragones, y los elfos siguen funcionando bien si la combinación entre ellos es original e interesante. Aunque la serie se despide con un final muy abierto e inconcluso, no hay duda de que la fantasía tiene un futuro prometedor en Netflix.

  • Puntuación: 7

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