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Mejores películas de género (western, cine negro, thrillers, fantástico, terror, aventuras, bélico) de todos los tiempos (Cine clásico: años 20, 30, 40, 50...)


El ministerio del miedo (thriller) de Fritz Lang con fotografía de Henry Sharp | 1944



¿Cuál es el orden para poder ver y aprender lo mejor que ha dado el cine de género en su historia? Pues aquí lo tienes en este artículo procedural que ira completando todas las películas por orden de fecha de producción para poder ver así, todas las obras maestras que ha dado el cine de género desde su inicio y de paso, servir como mejor lección de cine para entender cual es la esencia y el interior de éste que por algo es denominado 7º arte.

El cine clásico es la esencia y la base de todo el que consumimos en el presente. Curiosamente en el séptimo arte, fueron sus inicios los que dejaron las mayores dosis de calidad y arte que el cine ha contemplado jamás. La llegada de artistas de otras artes con la fusión y la ilusión de una naciente industria, dieron el origen de lo que conocemos como cine clásico. Los años 30 y sobre todo los 40, 50 y 60, fueron el germen de la perfección fílmica y de la mayor aglomeración de obras de arte que nunca se ha visto en el sector.
La multiculturalidad y el lienzo en blanco que ofrecía el arte naciente, hicieron posible que la imaginación y la evolución y adaptación de otras disciplinas artísticas creasen lo que conocemos como lenguaje fílmico y por ende, las bases de nuestro cine actual. Sin duda la espontaniedad y originalidad que permitían los orígenes, son también culpables de que las grandes joyas del cine pertenezcan a esta etapa conocida como cine clásico. Nosotros ahora, simplemente queremos dejaros con una lista de lo que creemos son las mejores o más recomendables y buenas películas de género, es decir: westerns, cine negro, thrillers, fantástico, terror, aventuras, bélico y demás subgéneros afincados dentro del género y la serie B y que además sirva como una gran lección de cine donde aprender los secretos de los grandes genios de la cinematografía.
También decir ya de paso, que definir el cine quizás sea algo complejo al estar ante un arte donde el resultado depende de un conjunto más que ecléctico de artistas, artesanos y trabajadores. Pero lo que sí tenemos claro es que la imagen es la esencia de este noble entretenimiento que tantos sueños nos ha hecho sentir.
Y si la imagen es la esencia, entonces a que estamos esperando para realizar ya de paso, un recuerdo activo y vivo made in Cinematte donde ir recopilando y captando la esencia pura de la grandeza de muchos films. es decir, las mejores instantáneas que el cine nos ofrece a cada segundo que pasa. Imágenes o instantáneas vía fotogramas donde sin duda los directores de fotografía son la clave junto a los directores de crear estas preciosas postales de cine que ahora vamos a ir recopilando con nuestro sello personal.

En las últimas semanas y tras iniciar con finales de los 20, hemos llegado ya a finales de los 30, los cuales empiezan a cerrar el expresionismo habitual para dar entrada a la década más gloriosa de la historia del cine.
Y como no podía ser de otra forma, es Gregg Toland, uno de los grandes directores de fotografía de la historia, quien abre los años 40 de la mano del cineasta John Ford en el film 'La uvas de la ira'.

Por cierto, sobre estos cuadros fílmicos, decir que los americanos les llaman stills, en España fotogramas y en Cinematte simplemente obras de arte dignas de estar en un museo y que por supuesto, ningún amante al séptimo arte debe perderse por nada del mundo. Queridos lectores "that´s entertaiment".


Orden cronológico decreciente para ver las mejores películas o filmes clásicos de la historia del cine (en continua construcción)




El ministerio del miedo, 1944

Este thriller notable de Fritz Lang, maestro expresionista del cinealemán, es una pequeña joya escondida al nivel de los más altos clásicos de la intriga espía cinematográfica.
No me hubiese extrañado si fuese el propio Hitchkock el verdadero autor que firmase esta trepidante y olvidada (casi) película. Una cinta en la que el uso recurrente y acertado de luces y sombras, es un herramienta excelsa, puro expresionismo con un humo empleado como instrumento usual. Auténtico ejemplo de poder y fuerza visual ,en la que el guión a veces aparece cogido por alfileres (con una tarta o pastel “explosivo” que es difícil de creer), flojeando con incoherencias que tampoco van a restar atractivo a la película. Ya solo con la bizarra incursión del espiritismo de salón vodevil y sus introspectivas sesiones con médiums engañabobos dentro de la trama argumental, así como por el goce que supone asistir a la portentosa exhibición de Ray Milland en la pantalla (con una serie de muecas y expresiones made in cine mudo) merece ver este film. Clásico a recuperar.
Puntuación: 8.5

Tener y no tener, 1944

Tener y no tener de Howard Hawks, 1944 con fotografía de Sidney Hickox

Maravillosa película del más auténtico cine negro en la que todo funciona a la perfección gracias a un magnífico guión, a un acompasado ritmo narrativo y a unos fabulosos diálogos adelantados a su tiempo. Y gracias también a su pareja protagonista y a unos espléndidos actores secundarios. Todo ello te engancha sin remisión a la butaca ya desde el minuto uno.
La pareja Bogart-Bacall nunca podrá ser superada por ninguna otra.....sus miradas, su manera de encender un pitillo, sus insinuaciones, su altanería.....ellos son el cine en estado puro. Puntuación: 9


Yo anduve con un zombie, 1943

Yo anduve con un zombie de Jacques Tourneur con fotografía de J. Roy Hunt | 1943

Pocas veces, en la historia del cine de terror, se ha conseguido tanto con tan pocos medios y tan poco dinero, lo que hace pensar en que la calidad está no en la importancia que a priori tienen los medios de que van a disponer los que hacen la película (reparto, decorados, guión, banda sonora, etc.) sino en cómo se usan, en el talento, la sensibilidad y la imaginación que movilizan los responsables del film. Y en este caso, con pocos medios y mucho talento, Val Lewton y Jacques Tourneur crean una obra absolutamente genial, que se movía entre las pasiones narradas desde un punto de vista femenino, al estilo de las Hermanas Brontë, y el terror sobrenatural de un filón del cine de terror nacido en los años 30, los zombis; en suma, entre Jane Eyre y el inolvidable Carrefour. Un filón éste, el de los zombis, sumergido en un nivel muy bajo en general, de acuerdo con el hundimiento del cine de terror en el bajo o bajísimo presupuesto a fines de los 30 y en toda la década de los 40. Puntuación: 8


La sombra de una duda, 1943

La sombra de una duda de Alfred Hitchcock con fotografía de Joseph Valentine | 1943

Hitchcock tiene aquí varias de las constantes que hicieron grande su cine, como el hecho de saber si alguien tiene control para matar a otras personas, como se sugiere en La soga, o el hecho de la pérdida de la confianza entre dos personas que se quieren, como en Falso culpable. Hitchcock vuelve a hacer suyo el título de maestro del suspense al contar la verdad de la película a la mitad, dejando entonces que todo se convierta en un thriller dramático donde se muestran los instintos más bajos del tío Charlie, y permite al espectador estar expectante. Si algo se le puede echar en cara a esta obra maestra de Hitchcock sea su absurdo humor que tan grande haría a sus películas posteriores, aunque como decía el propio director, esta era su película, la que resumía todas sus inquietudes artísticas y literarias, y la que mejor ejemplificaba su manera de entender el cine y la vida. Puntuación: 8

Casablanca, 1942

Casablanca de Michael Curtiz con fotografía de Arthur Edeson | 1942
Con "Casablanca" estamos ante la Gioconda del mundo del cine, porque además de una belleza indescriptible visualmente, transmite continuamente un misterio que es difícil de desentrañar se vea las veces que se vea. Y es que además de ser una película redonda, que transmite educación en valores, y que apuesta por el altruismo y la empatía a pesar de todo, es una película afortunada desde que nació y eso también hay que valorarlo positivamente ya que tiene buena estrella y todo el que la ama se impregna de ella.
¿Cómo va a ser una película menor cuando se tiene a uno de los mejores compositores de todos los tiempos (Max Steiner), uno de los mejores directores de fotografía de la historia (Arthur Edeson) y dos de los más grandes actores del cine clásico como Bogart y Bergman y además el director de encargo más importante que ha existido jamás que fue Michael Curtiz? Puntuación: 9.5

El Halcón Maltés, 1941

El Halcón Maltés de John Huston con fotografía de Arthur Edeson | 1941

“El Halcón Maltes” nos regala un gran antihéroe en los zapatos de Bogart; quien ya desde entonces nos mostraba la esencia que caracterizo a su leyenda. Este personaje magnético era frio, distante, introspectivo, de mirada melancólica por su historial en el que habitan desengaños amorosos. Afecto a la bebida y al tabaco como hábitos que no cauterizan su alma dañada.
“El halcón Maltes” gira en torno a Sam Spade el verdadero “pájaro negro” de esta película que nos puso en contacto con el entrañable personaje Bogartiano que alcanzo su clímax en “CasaBlanca”. Puntuación: 8.5

Aguas pantanosas, 1941

Aguas pantanosas de Jean Renoir con fotografía de Dudley Nichols | 1941 

La película constituye un homenaje a la naturaleza salvaje y a los parajes del pantano Kefenokee (Georgia), en unos momentos en los que diversas iniciativas privadas trataban de ocuparlo y transformarlo para aprovechar su atractivo turístico. Explora, además, el drama de la soledad y desamparo de un hombre fugitivo y aislado. Describe la lucha constante contra los peligros del pantano, la conciencia de ser víctima de una situación injusta y el profundo dolor que anida en su ánimo. La atmósfera que la película crea en el pantano es absorbente y con un sentido pictórico de las composiciones magistral. Puntuación: 8.5

Rebecca, 1940

Rebecca de Alfred Hitchcock con fotografía de George Barnes | 1940

Todos sabemos que a Hitchcock siempre le gustó jugar con los espectadores. Unas veces usando un formato teatral en un único escenario como en La soga o La ventana indiscreta, otras matando a la protagonista a mitad de película como en Psicosis... Maestría es la palabra para definir a este director, hacer que la protagonista ni aparezca, ni se le vea una simple foto pero que a la vez lo inunde todo y sea el centro de todo. Suspense, tensión in crescendo, generar un interés total por lo que ocurre y el hecho de ser imprevisible la hacen una obra maestra que ha envejecido estupendamente y que hoy se puede ver de una manera francamente gozosa. Puntuación: 9.5

La Diligencia, 1939

La Diligencia de John Ford con fotografía de Bert Glennon | 1939 

El film suma acción, western, drama y romance. La acción, rápida e intensa, se desarrolla a lo largo de un recorrido de unos 200 km., que cruza territorio bajo control de los apaches. La cabina de pasajeros de la diligencia constituye un espacio reducido en el que tiene lugar una representación abreviada (a escala reducida) de lo que es el mundo y la vida. Los personajes variopintos que la ocupan protagonizan relaciones de simpatía, afecto, respeto, apoyo, tensión, conflicto y enfrentamiento, según las circunstancias. Simplemente Ford. Puntuación: 9

Alarma en el Expreso, 1938

Alarma en el Expreso de Alfred Hitchcock con fotografía de Jack E. Cox | 1938

Película que pertenece a la etapa inglesa de Hitchocock. Fué rodada en 1938 y ya incluye, aunque muy timidamente, todo lo que más tarde ofrecería el mago del suspense en sus posteriores obras de arte. Un argumento curioso, unas interpretaciones maravillosas y un guión sorprendente. Destacar el tren como elemento muy socorrido en la filmografia del director, y por supuesto muy bien utilizado. Es una película donde se encuentran las raices cinematográficas del director y de su peculiar género que creó y que sigue, y seguirá, siendo modelo de referencia para todas aquellas personas que hacen cine. Puntuación: 8

La Bestia Humana, 1938

La Bestia Humana de Jean Renoir con fotografía de Curt Courant | 1938

La dimensión inquietante del personaje central se da asociada a la ambigüedad de los motivos que mueven a su amante a actuar como lo hace. Los interrogantes y las dudas que platea su conducta añaden tensión, inseguridad y angustia al desarrollo del relato, que deviene complejo y rico en referencias que elevan el suspense a niveles propios de las obras de los grandes maestros. Puntuación: 9.5

Alexander Nevsky, 1938

Alexander Nevsky | Eisenstein con fotografía de Eduard Tissé | 1938

Es un film donde el arte cinematográfico brilla aún nivel esplendoroso con una belleza plástica en su puesta en escena y con una música de Serguei Prokofiev en la que cada plano va casi al mismo compás que las notas musicales, lo que hace que sea pura poesía fílmica y en la que todos los movimientos de cámara y los movimientos de los personajes hacen que parezca que estemos viendo un ballet. La secuencia de la batalla del lago helado de 37 minutos, es una de las mejores escenas de la historia del cine sin lugar a dudas y forma parte del olimpo del cine con toda justicia. Es una obra maestra en la que la forma tiene mucha más importancia que el argumento, y eso en el arte cinematográfico es lo más importante. Puntuación: 10

La Gran Ilusión, 1937

La Gran Ilusión | Jean Renoir con fotografía de Christian Matras | 1937

La gran ilusión, el cine es la gran ilusion del siglo XX y de comienzos del XXI. Esta película es cine puro y duro, aúna lo mejor del cine mudo con diálogos demoledores; aúna el humor más moderno con el drama más terrible; la guerra con la humanidad; Alemania y Fracia. Pero despierten que desafortunadamente sólo es una gran ilusión. Una gran ilusión cargada de arte: Puntuación: 10

Sólo se vive una vez, 1937

Sólo se vive una vez | Fritz Lang con fotografía de Leon Shamroy 1937

El falso culpable nunca fue tan cruel con el individuo. Y el destino nunca le jugo tan mala pasada al Juan Nadie de turno. Enumerar las escenas geniales de 'Sólo se vive una vez' es realmente complicado pero como ejemplo, elegiremo la de las ranas. Dichas ranas están en el estanque en donde se están reflejando las caras de Sylvia y Henry; y Sylvia dice que si muere una rana la otra también. Hermosa premonición. Los amantes de la noche, Dillinger 1945 y Bonnie and Clyde son algunas pelis que no hubieran visto la luz sin la influencia del vienés. Puntuación: 9

La Novia de Frankenstein, 1935

Hoy presentamos La Novia de Frankenstein | James Whale con fotografía de John D. Mescall 1935

El monstruo en búsqueda, ése es hilo conductor de esta película. El protagonista no es ella, sino él, que busca la manera de "humanizarse" a través del conocimiento de los placeres como la música, el vino o el tabaco. Sin embargo, lo "humano" es también el desprecio hacia lo "distinto", lo grotesco, lo superficialmente anormal. El valor de esta obra radica en la reflexión sobre la rebelión del hombre frente a su destino, el sufrimiento, y la caída inevitable en el desamor, la soledad y la muerte. Puntuación: 9

Vampyr, 1932

Hoy presentamos Vampyr | Dreyer con fotografía de Rudolph Maté 1932

El montaje tradicional establece una conexión de complicidad con el espectador, donde éste sobreentiende situaciones, posiciones, tiempos y realidades, llenando los huecos. Vampyr no permite esto. Es a través del tratamiento individualizado de cada centímetro de película como se llega a la más alta imaginación. Un segundo de cine, un segundo de sueño. Y en algún lugar entre los dos, el mundo de Vampyr. Puntuación: 9

Drácula, 1931

Hoy presentamos Drácula | Tod Browning con fotografía de Karl Freund 1931

Estamos ante una de las más grandes películas de terror de la historia del cine, en este caso ante la primera adaptación de la novela de Bram Stoker. Es una película con un poder de fascinación, no solo en la generación en la que se estrenó sino en todas las generaciones sucesivas y de todo el mundo. Al igual que sucede con la novela de Stoker, escrita en 1897 y que desde entonces nunca ha dejado de reeditarse. Puntuación: 8

M, el vampiro de Düsseldorf, 1931

Hoy presentamos M | Fritz Lang con fotografía de Fritz Arno Wagner 1931

Refleja con maestría, economía de medios e imaginación, el terrible ambiente de ansiedad, paranoia, obsesión y desconfianza que se ha apoderado de los ciudadanos. Dibuja una ciudad poseída por la angustia, el descontrol emocional, el miedo y sentimientos demoledores de peligro, inseguridad y vulnerabilidad, que eran los que vivía Alemania en aquellos momentos, poco antes de que Hitler fuera designado canciller de la República de Weimar. Parquedad símbólica y crítica bajo el régimen del terror. Puntuación: 8.5

Frankenstein, 1931

Hoy presentamos Frankenstein | James Whale con fotografía de Arthur Edeson 1931

Un gran filme que evoca unos de los mitos de terror más conocidos y usufructuado por el mundo del cine. Con este primer acercamiento a la novela de Mary Shelley, James Whale logra una cinta inquietante desde su atmósfera con una asombrosa fotografía en blanco y negro. Tenemos una modesta pero deslumbrante aparición de Boris Karloff dando vida al monstruo, ese engendro surgido de la obra "creadora" del hombre. La narración sigue alternativas sencillas pero cautivantes desde las emociones, cinta de gran dinamismo con pasajes donde realmente se nos hace muy difícil creer que esta obra date de 1931. Puntuación: 8

La Caja de Pandora, 1929

La Caja de Pandora | Georg Wilhelm Pabst Fotografía Günther Krampf (B&W) 1929 

Sublime y desaforada tragedia en 10 actos. A medio camino entre la inocencia y la perversión, Lulú desata un torbellino de (bajas) pasiones entre todos los que la rodean. Inolvidable Louise Brooks. G.W. Past prodigioso en estos inicios de la industria. Cine mudo desesperadamente vivo. Puntuación: 8

Amanecer, 1927

Hoy presentamos Amanecer | Murnau con fotografía de Charles Rosher Karl Struss 1927

Amanecer. Un mecanismo mudo de tragedia en plena noche, majestuosamente presidido por la luna. Con un amplio interludio de comedia, solar y luminoso, entre las dos aterradoras pesadillas. La gracia delicada de la Gaynor. La violencia del monstruo, George O'Brien; su ternura. El genio de Murnau no acaba nunca de explicarse. La cámara en sus manos es mito y geometría. La cinta es arte inmenso y claroscuro; temblores y temor. Hay que verla, sufrirla y disfrutarla. Puntuación: 10



Resumen:

En las últimas semanas y tras iniciar con finales de los 20, hemos llegado ya a finales de los 30, los cuales empiezan a cerrar el expresionismo habitual para dar entrada a la década más gloriosa de la historia del cine.
Y como no podía ser de otra forma, es Gregg Toland, uno de los grandes directores de fotografía de la historia, quien abre los años 40 de la mano del cineasta John Ford en el film 'La uvas de la ira'.
Por cierto, sobre estos cuadros fílmicos, decir que los americanos les llaman stills, en España fotogramas y en Cinematte simplemente obras de arte dignas de estar en un museo y que por supuesto, ningún amante al séptimo arte debe perderse por nada del mundo. Queridos lectores "that´s entertaiment".


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