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¿Quién está detrás de las malas críticas y el boicot a las películas de Netflix?


El mundo se ha vuelto idiota, eso lo tenemos todos claro. El pensamiento común ha desaparecido para entrar todos en un pensamiento global, uno dirigido desde las redes sociales que nos aleja del ser como individuo para convertirnos en marioneta.


Hace ya varios años que hemos dejado de opinar y simplemente nos dedicamos a repetir. El cine es uno de los mayores ejemplos de esto y las películas ya no son lo que decidimos sino lo que alguien nos dice que son.
Uno de los casos más claros junto a las obras de Warner DC es el de las películas Netflix, el mayor ejemplo de que una mano negra ha decidido arruinarlas.
Todo comenzó con Bright, esa gran producción de Netflix que contaba con Will Smith como cabeza de cartel y que nos situaba en un presente o futuro cercano lleno de humano, elfos y orcos. El filme no era una obra maestra, pero, desde luego entaba muy lejos de las terribles crítica que recibió desde USA y por eco desde el resto del mundo.
El siguiente en sufrir la humillación ha sido recientemente la tercera entrega de la franquicia Cloverfield, un nuevo éxito publicitario de Netflix que alguien o algo ha querido arruinar. De nuevo, no estábamos ante una obra maestra pero mucho menos ante las notas humillantes que recibió.

Y ahora, ha sido turno para Duncan Jones y su película Mute o Mudo, filme de Netflix que ha recibido las peores notas de la historia de Rotten Tomatoes y casi las peores de IMDb o Filmaffinity, siempre y cuando estamos de nuevo ante una película justa en calidad, pero ni de lejos cerca de las notas tan malas recibidas.
Si alguien con criterio hace justicia con Bright, Cloverfield Paradox o más concretamente Mute que es la última en llegar, verá que las tres son películas de notable bajo como la mayoría de las películas que llegan a las salas de cine cada semana.

En el caso de Mute no vemos nada que no hayamos visto ya en la corta obra de Duncan Jones e incluso, queda claro que Mute es muy superior a su terrible adaptación de Warcraft.
Mute vuelve al universo de Duncan Jones donde la dualidad es la clave y donde héroes y villanos se entremezclan como protagonistas y antagonistas con la misma entidad fílmica.
La obra técnicamente raya a buen nivel y actoralmente también. Después la historia puede gustar más o menos pero no tiene errores graves para ser destrozada de la forma que lo ha sido. (La tercera entrega de Grey tiene mejores notas).
Así no estamos diciendo que Mute (o anteriormente Bright y Paradox) sean grandes películas, sólo decimos que hay alguien con poder que está consiguiendo que las películas de Netflix sean boicoteadas.

Como ya hemos dicho, estamos en el mundo de las redes sociales, ese en el que un solo clic de ratón o un no me gusta, se multiplica y viraliza por millones en menos de 24 horas, y, la gente ya no hace caso a su parecer, sino a la masa, esa que simplemente sigue la opinión mayoritaria.
Por lo tanto, cuando una película de Netflix llega a nuestro salón, ya ha recibido antes la crítica, una crítica que llega de USA y que marca el resto de críticas y opiniones del planeta.
Y nosotros tenemos claro que en el caso de las películas de Netflix, hay una presunta manipulación por parte de alguien con mucho poder que marca cuál debe ser la opinión acerca de estas películas originales de Netflix.
El tema es ¿a quien no le gusta que el cine se estrene en casa en vez de la salas de cine? Pues ese alguien con mucho poder es quien está detrás de todo esto.
Por cierto, en breve llega a nuestros hogares la películas de Netflix, Aniquilación, de Alex Garland, director de culto al que va a ser mucho más difícil arruinar. La gente es muy tonta, pero tiene un límite de credulidad. Así que veremos como boicotean esta nueva película de la cablera.