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John Hughes | El cineasta guionista adolescente | Los 80 y sus obras de culto


El club de los cinco (1985) es una de esas películas que, vistas por primera vez de adolescente o en la veintena, te marcan necesariamente -tanto como cinéfilo como individuo. Eso solo puede ocurrir cuando detrás de ella hay alguien con un talento fuera de lo normal. Y curiosamente ese talento, nunca fue reconocido en su momento.


Y aunque hemos abierto con su obra cumbre, El club de los cinco, lo podíamos haber hecho con su obra más irracional y salvaje, es decir, La mujer explosiva. Una obra que define a la perfección lo que fue la magia del cine de videoclub.

Hughes, con su ciclo de películas adolescentes –estrenadas todas entre 1984 y 1987-, consiguió conectar con toda una generación de jóvenes y prueba de ello son las miles de cartas escritas por jóvenes que llegaban a su oficina todos los años, la inmensa mayoría de ellas centradas en la ya citada El club de los cinco (1985)”.
Pero ¿el que su cine fuese dirigido a adolescentes le quita entidad o seriedad a su talento como cineasta? Y es más ¿existe un estilo John Hughes?

Pues hay que diferenciar al Hughes director, el cual no tenía un talento especial salvo el de saber dominar el ritmo y el montaje, y por supuesto, hacer un uso perfecto de sus famosas listas musicales, las cuales daban marca y entidad a sus películas, y al ‘Hughes guionista’, donde la cosa cambia y es que, el autor se caracterizaba por inspirarse en sus propias experiencias o en las de personas cercanas, y en sus cintas no suelen faltar las familias o reuniones familiares, los discursos sobre clases sociales, las referencias a la cultura popular, los personajes entrañables, las tramas episódicas –Hughes gustaba de acumular situaciones que conforman un todo, antes que plantear el clásico ‘planteamiento-nudo-desenlace’, aunque también esté presente- y la utilización del tercer acto de sus historias como una oportunidad para reconciliarnos con los personajes -o para que estos se reconcilien entre ellos”.

Por lo tanto, la unión de las dos facetas de Hughes conseguían no sólo tener sello personal, sino, crear un estilo propio que ha sido heredado por diferentes directores de la actualidad, léase por el ejemplo el caso de Judd Apatow. Pero, como vemos en Apatow, quizás lo más destacado de su estilo no sean los temas a tratar o la forma de plantearlos, sino su valentía a la hora de plasmar ideas. Y es que amigos, aunque Hughes tuvo grandes éxitos en taquilla, nunca concebió sus filmes buscando ese éxito sino plasmando las ideas que le venían en gana hiriesen a quien hiriesen y gustasen a quien gustasen.
Asi su cine no estaba ideado para asolescentes sino que nacía de una fuerza creativa adolescente, la cual dejó de funcionar al mismo tiempo que Hughes empezó a madurar.

Por lo tanto y repetimos para que quede claro, sus trabajos más que ir a un público adolescente, provenían de una fuerza creativa adolescente que les daba la valentía, el carácter y rebeldía que poseían. Los filmes de Hughes no miraban al futuro sino que vivían en el presente, en ese momento tras las clases en el que no se mira si mañana hay examen de lengua sino simplemente lo bien que estás en el parque con tus amigos.

El cine de Hughes tuvo tres etapas que podemos denominar como la adolescente, la madura y la infantil, las cuales se ven representadas como títulos claves por El club de los cinco (1985), Mejor solo que mal acompañado (1987) y Solo en casa (1990).
Esto resume de forma perfecta lo que es la obra de John Hughes, es decir, una primera etapa donde el mismo como adolescente creo su cine como lo que era: adolescente. Una segunda donde al madurar dio pie a lo que fue su etapa adulta y la última conocida como infantil, nacida ya en su etapa adulta y familiar.

Sin duda es su primera etapa lo que le convierte en uno de los grandes guionistas de la historia del cine.

Obras destacada:


  • 16 velas
  • El club de los cinco
  • La mujer explosiva
  • Todo en un día
  • La chica de rosa
  • Mejor solo que mal acompañado
  • La loca aventura del matrimonio
  • Solos con nuestro tío 
  • Solo en casa