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Zhang Yimou y los wuxia | 'Shadow'; 'La gran Muralla'; 'Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos'; 'La maldición de la flor dorada'; 'La casa de las dagas voladoras'; 'Hero'


Al final hasta Zhang Yimou ha caído y ha sido devorado por las sombras y la oscuridad, así, el color característico del director pasa al olvido en su nuevo wuxia, uno llamado 'Shadow' y que intentará recuperar el crédito perdido tras el fiasco comercial y sobre todo artístico de 'La gran muralla'.


Deng Chao, Sun Li, Zheng Kai, Guan Xiaotong, Wang Qianyuan, Hu Jun, Wu Lei y Wang Jingchun encabezan el reparto de esta producción china de la filial asiática de la australiana Village Roadshow que gira en torno a un gran Rey, y a su pueblo, quiénes tratarán de recuperar la patria de la que han sido previamente expulsados... lo que por supuesto, no quiere decir que todos vayan a una.




Ahora y tras la espera de la nueva crítica de un wuxia de Yimou os dejamos con un estudio de obra de toda su filmografía ambientada en el citado wuxia:


  • Shadow (2018)
  • La gran Muralla (2016)
  • Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (2009)
  • La maldición de la flor dorada (2006)
  • La casa de las dagas voladoras (2004)
  • Hero (2002)


Crítica de La gran Muralla (2016)  | Hollywood + China



Hero, La casa de las dagas voladoras, La maldición de la flor dorada, Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos, Las flores de la guerra y ahora La gran muralla, son las aportaciones del genio de Zhang Yimou al cine comercial, al entretenimiento y al espectáculo que suele llegar a todos los públicos, es decir, estamos ante una nueva aportación en teoría didáctica para ese tipo de público que solo contempla el cine como un simple momento de ocio.

Llega a los cines ‘La Gran Muralla’, una coproducción chino estadounidense que nos dice como la industria de Hollywood busca abrir fronteras y expandir su estancada hegemonía. Desde La Meca del Cine coquetean sin pudor con la superpotencia asiática, que podría convertirse en poco tiempo en el mercado cinematográfico más importante del mundo, por delante del estadounidense. Lo del coqueteo de Hollywood con China no es una exageración. El cine es entretenimiento, pero también negocio. Ahí aparece el gigante oriental, donde en 2016 se construyeron 27 pantallas de cine por día. Un dato fuera del alcance para el resto de países. Si una película triunfa en China, su taquilla puede engordar a lo grande. No hay más que ver los números de ‘Warcraft’ en 2016. Este largometraje recaudó 433,6 millones de dólares en todo el mundo. De esa cantidad, 47,3 millones fueron en Estados Unidos, por ¡220,8 kilos en China! y no olvidemos tampoco como 'Rogue One', la última película del universo ‘Star Wars’, contaba con dos intérpretes chinos: Donnie Yen y Wen Jiang.
Y para esta búsqueda de nuevas divisas del mercado chino, que mejor recurrir al gran exponente del cine chino, es decir, Zhang Yimou y a uno de los grandes actores americanos del momento, o lo que es lo mismo, Matt Damon.

El argumento de ‘La Gran Muralla’ es el siguiente: en China, en el siglo XV, un mercenario inglés (Matt Damon) y otro español (Pedro Pascal) se encuentran en China buscando la pólvora. Allí son testigos del misterio que rodea a la construcción de la Gran Muralla China; no se construyó para mantener alejados a los mongoles sino algo más peligroso: unos monstruos devoradores de carne humana. Los dos mercenarios, que estaban en China para conseguir por cualquier medio el invento más peligroso de la época, acabarán inmersos en esa lucha por defender la humanidad junto a un ejército, el chino, perfectamente adiestrado para combatir a esas criaturas. 

Para este argumento el propio Yimou ha contado con grandes nombres de peso como Edward Zwick, Tony Gilroy y Marshall Herskovitz. Y aquí empieza el problema de la obra. Nace bajo cuatro guionistas y directores muy distantes uno de otro, nace con origen asiático fusionado con la misma Hollywood. Usa a estrellas como Matt Damon para llamar la atención anglosajona y con Pedro Pascal para la latina. Mezcla mitología con historia; decoración real con cgi de baja calidad; acción con drama y así hasta dejarnos una obra que no sabes donde situarla y a quien atribuirla. 
No podemos decir que estemos ante una obra de Yimou aunque se vean cosas de él. Tampoco podemos decir que estamos ante un gran blockbuster hollywoodiense aunque veamos a estrellas como Matt Damon. No podemos decir que es mala, pero desde luego mucho menos que es buena. Así que estamos ante un ejercicio atípico que no nos atrevemos a recomendar a nadie aunque seguro que hay gente que disfrutará con ella. 

La gran Muralla es un experimento fílmico, una especie de primer contacto entre una futura alianza Hollywood y China. Es un film que debe ser tratado como eso, como experimento. No es atribuible a nadie concreto sino a una nueva idea de globalizar la industria americana del cine. Curiosamente en China ha funcionado, en el resto del mundo dudamos mucho que lo haga.


Crítica Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (2009)



Hoy en obras de culto queremos hablar de una películas cercana en el tiempo y es que, aunque Zhang Yimou está cansado, está agrio, frío y decepcionado; su  película Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos fue una oda terrible a la decepción, pero no por ello, el tiempo empieza a conservarla como una pequeña obra de culto.

Hace tiempo que se viene comentando que Zhang Yimou se ha acomodado, que ya no es el que era, que su pluma ácida e hiriente contra el régimen autoritario de su país ya no forma parte de su discurso. Que ya no es un artista revolucionario, que se ha aburguesado y se ha dejado tentar por la comodidad y tranquilidad de su propio bienestar y naturalmente este hecho ha quedado reflejado o, más bien, no ha quedado reflejado en la temática de su obra.

Pues todo esto son simples tonterías, Zhang Yimou sigue demostrando que todavía está ahí, en la cresta de la ola, que sigue teniendo discurso, eso sí, ya no es un joven e idealista revolucionario, ahora es un artista canoso, cansado y decepcionado, de sí mismo, de su obra y de su pueblo.
Yimou es un autor libre, es uno de esos pocos artistas que no atiende a modas o razones, nunca sabes por dónde va a salir o qué va a realizar y 'Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos' es un ejemplo de ello. Yimou parte de la ópera prima de los Cohen Sangre fácil. Y decimos parte porque él ha querido decir que su nuevo trabajo está basado en la obra de los famosos hermanos porque, si no, ni nos daríamos cuenta del hecho.
En Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos Yimou decide hacer un conglomerado del resto de su obra y elevarlo al estrato de la hipérbole. Da la impresión de que esta película ha sido un simple divertimento, una comedia teatral china llevada a la máxima expresión, basada no solo en el relato de la película de los hermanos Cohen sino en la historia de su propio cine.
Lo más curioso es que en el fondo la película, no es ningún divertimento, es simple y llanamente una de las comedias más deprimentes que se ha rodado en los últimos tiempos.

La trama es bien sencilla, el director chino vuelve a poner aspectos y discursos de su obra anterior pero de una forma totalmente esquemática que pasamos a describir:

-Un reino en medio de la nada bajo una tienda de fideos chinos.
-Un dueño, soberano y gobernante del negocio.
-Unos trabajadores, vejados y explotados.
-Una pequeña patrulla policial corrupta y mercenaria.
-Unos extranjeros que muestran y venden una posibilidad de escape y liberación
-Y una caja llena de dinero que producen todos, pero que maneja y da uso una única persona.
-Ah y por supuesto unos espectaculares y exóticos juegos olímpicos.

Como apreciamos, el planteamiento es bien sencillo, Yimou ya lo ha mostrado otras veces en su cine, eso sí, disfrazado de una forma más sutil y al servicio de una historia y unos personajes, algo que en su última cinta parece no querer disfrazar. En esta ocasión no ha ocultado nada, ha planteado los tres elementos claves y los ha parodiado con cuatro simples trazos de color. 
El director vuelve a representar un perfil de personajes bastante habitual en su cine, pero esta vez se le nota cansado, cansado del propio comportamiento de sus protagonistas, la heroína habitual de su obra sigue estando presente, pero ya no está tratada con el mismo cariño, aquí la mujer aun siendo el personaje más fuerte, ya no demuestra el mismo vigor y confianza. Más bien parece demostrar acomodo, debilidad, y abatimiento como rasgo principal de su personalidad.
Los hombres peor aún, o visten de rosa o están retrasados. Quizás en estos tiempos donde las sensibilidades están a flor de piel no sea correcto este tipo de caricaturización, pero es lo que aparece en la cinta y me limito a contarlo.
El poder también es débil, viejo, cansado. Solo el orden se muestra enérgico e inteligente pero desgraciadamente corrupto y sin escrúpulos.

En fin una historia sobre derrotas y desilusiones donde no hay vencedores, sino solo vencidos, incluyendo al propio Zhang Yimou.


Apuntes Fílmicos

Todo empieza con la llegada de unos extranjeros.

Este es uno de los dos varones descritos en la película.

Todo ocurre en este pequeño reino.

El colorido de Yimou sigue estando presente, pero choca con la aridez del entorno.

Este es el otro "varón" protagonista de la historia.

Zhang Yimou hace un claro homenaje...

... o más bien dura critíca a a la belleza, gasto y esfuerzo que su pais...

...desplegó en los últimos juegos olimpicos para como según vemos en el plano siguiente a esta bella escena...

...ser devorados por los corruptos gobernantes de su pais.

En las películas del genio chino...

nunca faltan planos de gran belleza y al mismo tiempo mucha carga simbolica.

Esta es una de las escenas claves del film que no queremos describir...

...pero sí queriamos describir...

...este plano donde se ve claramente como actuan las fuerzas públicas...

...agazapadas se dedican a observar y a esconderse para asestar su golpe de poder en el momento menos pensado...

...

...

...

...

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos.

Principio y final...
...vistos a traves de un roto.

esta es una de las escenas mas simbolicas y preciosas del film...

Hay que visionarla varias veces para llegar a entender su función en la historia...

...nos os la perdais dejandola de lado...

...dedicadle el tiempo que se merece...

...para extraerle hasta la última...

...gota.

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos.

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos.

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos.

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos.

Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos.


Crítica de La maldición de la flor dorada (2006)



La historia en sí, nos habla de la vuelta al palacio imperial del emperador Ping y su hijo, el príncipe Jai, luego de tres años de estar batallando en el frente, con el pretexto de celebrar con la familia el festival Chong Yang, pero sus verdaderas intenciones están dirigidas a castigar a la emperatriz Fénix. Por otro lado el hijo mayor del emperador, el príncipe Wan, ha estado manteniendo una ilícita relación con la esposa de su padre y a la vez tiene un amorío con la hija del doctor imperial, que prepara una medicina “especial” para la emperatriz enferma, es el colaborador mas cercano de su majestad Ping, y está casado con una mujer cuyo pasado está ligado a la nobleza.

Entre todos estos enredos y personajes se esconden verdades que remecerán el imperio en su principal entraña: la familia real, especialmente la disputa entre los dos esposos, lo cual lleva a la emperatriz a preparar un golpe de Estado, cuyos indicios son el bordado de 10 mil flores doradas de crisantomo, con el fin de liberar a ella y a sus hijos, de la mano de hierro de su consorte, y es en este proceso donde una sangrienta batalla enfrentará a muerte a los gobernantes imperiales, antes de dar paso a revelaciones y desenlaces inesperados.
Con esta trama que aborda temas recurrentes en el cine de oriente como el incesto, la traición y la guerra, Zhang Yimou cuenta una historia que nutre la narrativa cinematográfica de imágenes imponentes por su colorido intenso y el manejo coreográfico de cientos de personas, principalmente en las escenas de acción. Así también, como por su detallado trabajo en vestuario y las maravillosas vistas del palacio imperial tanto en el día como en la noche. Respecto al trabajo de los actores creemos que Gong Li (La emperatriz) es la que más destaca dentro de todo el elenco por la interpretación de una mujer impotente de vivir como realmente quiere, aunque hubiera podido dar más.

Cabe mencionar para finalizar, que esta película nos muestra cómo dentro de las más altas esferas del poder en sociedades aparentemente estables y autodenominadas ejemplo a seguir, la traición y la poca moral rondan constantemente a los gobernantes, quienes ocultan sus bajezas mientras castigan a sus servidores incluso por decir algo que al rey , emperador o presidente no le gusta. Cuando terminó la película una pregunta se me vino a la cabeza. ¿Qué tanta similitud habrá entre el emperador Ping y el emperador de la casa blanca estadounidense?


Crítica de La casa de las dagas voladoras (2004)



El film combina las costumbres mas ancestrales de oriente con miles de espadas multiplicadas en batallas memorables, en un espectàculo visual ùnico. Ubicada temporalmente en la China del siglo XIX, período de la Dinastía Tang, dos agentes del imperio tratan de infiltrarse en el seno de una secta rebelde conocida como "La Casa de las Dagas Voladoras". A la manera de "Héroe", esta película parte desde el punto de vista argumental de un hecho criminal con tintes del policial de espionaje y si por su estructura argumental "Héroe" recordaba a la genial "Rashomon" de Kurosawa, encontramos en este caso finas reminiscencias a la "Intriga Internacional" de Alfred Hitchcock.

El hecho criminal en cuestión se utiliza para presentar el ámbito donde se desarrollara la historia, una potencia de oriente ancestral en medio de una realidad socio política convulsionada que sirve como motor para disparar la trama que deja ver su costado político. Hay mucho mas detrás de esta trama de suspenso que con enorme facilidad va variando a un terreno dramático donde el accionar de sus personajes se convierte en una cuestión de honor -en otra similitud con "Héroe"- por la lucha de sus ideales.

El estilo visual lo es todo para Yimou y "La Casa de las Dagas Voladoras" bien podría ser la hermana menor de "Hero", concebida apenas 2 años antes. El autor despliega un arsenal visual imponente donde la exquisita fotografía resalta los colores, el montaje frenético le da espectacularidad a las batallas y la ensordecedora banda musical hacen de este film un producto operìstico digno de disfrutar con todos los sentidos. En busca de este refinamiento visual Yimou no se toma licencias y abusa de sus recursos sin pedir permiso y con cierta justificaciòn: hay una gran coreografía, ambientación, maquillaje y  vestuario perfectos.


Crítica de Hero (2002)



En 1950, la película ‘Rashomon’ del japonés Akira Kurosawa sorprendió a propios y extraños en el festival de Venecia. Aquella película, llegada de un paraje tan exótico como el país del sol naciente, causó auténtica sensación, consiguiendo con ello que las puertas del cine oriental se abrieran de par en par para el resto del mundo.

La curiosidad que supone la cinematografía oriental más viene dada por la fascinación, la belleza y el misterio que inspira una cultura tan desconocida, pues el espectador de Occidente no puede entender muchas veces el contexto o la forma de actuar de los personajes. Todo ello se contrarresta con las hermosas imágenes que se nos muestran, quedando algunos enigmas del argumento en segundo plano. Además, poco a poco el público va interesándose por la cultura oriental, y términos como geisha, el código bushido de los samuráis, el ikebana, el origami, etc, se están convirtiendo en universalmente conocidos.
Desde esa famosa narración de Kurosawa muchos han sido los nombres de películas y cineastas asiáticos que se han hecho un sitio dentro de la historia del cine: Mizoguchi, Ozu, ‘Los siete samuráis’, Bruce Lee, ‘El imperio de los sentidos’, Ang Lee, Wong Kar-wai o Takeshi Kitano,

A partir de una “leyenda” popular y basándose en un guión original del propio director, que mezcla la magia y la fantasía, se nos ofrece una bellísima película de acción y romance, capaz de traspasar la frontera de su país para deslumbrar y conectar con el público foráneo.
Si antes hemos hecho referencia a ‘Rashomon’, hay que volver a hacerlo, pues la estructura narrativa de ‘Hero’ bebe directamente de la película de Kurosawa. Como muchos sabrán, ‘Rashomon’ narra una historia (concretamente el ataque de un salteador de caminos a un matrimonio) desde varias teorías. Y eso es precisamente lo que hace ‘Hero’. Conocer qué narración es verdadera o falsa no se hará hasta el final del filme, por cierto bastante sorprendente para aquellos a quienes les gustan los giros de narración inesperados.
Si bien ‘Tigre y Dragón’ marcó el camino (la mejor prueba de ello es el enorme éxito que cosechó en Estados Unidos, con numerosas nominaciones a los Oscar incluidas), personalmente creo que ‘Hero’ le supera en calidad, especialmente en cuanto a la belleza de las imágenes se refiere, que, no me canso de repetir, provocan que el espectador esté continuamente deslumbrado por luz, colorido y movimientos.
La belleza plástica, la hermosa fotografía, y la excepcional dirección, son cualidades a alabar en una película. Personalmente me parece una tontería que las películas deban ser necesariamente austeras para ser elogiadas (esto lo relaciono con las nuevas modas como el dogma y a una mala interpretación del llamado “cine independiente”).
Además la estética juega un papel no sólo decorativo, sino también simbolista, ya que Zhang Yimou tiñe cada una de las versiones de la historia de un color distinto.
Así, el rojo refleja la historia más pasional, en un relato que mucho tiene que ver con ‘Otelo’ de Shakespeare, pues Sin Nombre ejerce de Yago sembrando los celos y la cizaña entre los enamorados Espada Rota y Nieve.
El azul, simboliza la mentira, la frialdad, la tristeza y el sacrificio. Como hemos dicho antes, esta versión analiza la capacidad de un héroe a la hora de convertirse en el kamikaze que da su vida por el bien común.
El blanco, la pureza del alma y la paz. En ella salen a relucir los mejores sentimientos de alguno de los protagonistas, que empieza a plantearse si la violencia será el resultado para lograr su objetivo.
Por último, el verde refleja un pasado que tiene ilusión y esperanza. En una corta escena de flash-back vemos la situación que años atrás llevó a los protagonistas a su actual estado.
‘Hero’ es uno de los títulos orientales más a tener en cuenta del cine moderno.


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