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Tomorrowland (2015) | Todas las películas Disney


La ambiciosa película dirigida por Brad Bird tiene un guión firmado por Damon Lindelof  que mezcla la ciencia ficción y las aventuras para contarnos una historia sobre unos personajes unidos por el mismo destino donde una adolescente inteligente y optimista llena de curiosidad científica y un antiguo niño prodigio inventor cansado de las desilusiones se embarcan en una peligrosa misión para desenterrar los secretos de un enigmático lugar localizado en algún lugar del tiempo y el espacio conocido como Tomorrowland.


La película | Crítica

“Tomorrowland” se trata de una obra que posee una serie de aciertos y de fallos, pero antes de nada, hay que señalar su postura contracorriente, y no sólo por retratar el futuro de forma anticuadamente positiva en contraposición con las actuales visiones apocalípticas del mismo, sino porque se trata de un blockbuster de presupuesto desorbitado en el que no aparece ni un sólo superhéroe, ni es una secuela, precuela o remake, ni siquiera está basado en una saga de novelas juveniles, sino que se trata de una historia cien por cien original; si bien es cierto, apoyada sobre los sueños de Walt Disney, cuyo parque aparece en la película. Influenciado al mismo tiempo por varías tendencias artísticas, científicas y arquitectónicas tan, aparentemente tan dispares, como el retrofuturismo o el steampunk a la obra del polémico arquitecto Santiago Calatrava.

Visualmente, la película es impresionante, no hay duda alguna de que su abultado presupuesto ha sido bien aprovechado, pero desgraciadamente no consiguen contrarrestar el gran defecto de la obra: el guión. Que aunque cuente con un buen puñado de buenas ideas y un punto de partida interesante, a la hora de desarrollarlos no consigue hacerlo de una forma del todo satisfactoria, dando sensación que la historia en ocasiones avance a trompicones, con partes que parecen no encajar del todo bien en el conjunto, a lo que hay que añadir alguna que otra laguna argumental, que deja cierto sabor agridulce; ya que es una lástima que esto ensucie el conjunto. Pese a sus buenas ideas, sus acertados mensajes (principalmente, luchar contra viento y corriente por lo que uno cree), y un aroma nostálgico, que podría recordar al empleado en “Super 8” de J.J. Abrams, aunque la época añorada fuera distinta; no consigue emocionar al espectador, debido a sus defectos que en ocasiones la conviertan en un mero entretenimiento visual.


Segunda película de imagen real dirigida por Brad Bird tras la cuarta (y mejor desde la primera) entrega de Misión Imposible, aunque da la sensación de que podría haber sido cualquier otro el director, ya que no se nota ningún signo personal, nada que se aleje de lo convencional, lo que es una verdadera pena. La mayor parte de la promoción de la obra se ha apoyado en la fama del veterano George Clooney, que dentro de la obra hace gala de su carisma y poco más; no será precisamente uno de los papeles con los que se le recuerden, aunque lo cierto es que el guión no parece haberle ayudado demasiado. Aunque, probablemente en ese aspecto haya perjudicado más a Britt Robertson, que pese a todo cumple dignamente con su trabajo. Mención especial para la jovencísima Raffey Cassidy, que consigue hacer sombra a sus compañeros de reparto. En cuanto a la participación de Hugh Laurie (para bien o para mal, siempre será el doctor House) no podría estar más desaprovechada, más que por el tiempo en el que aparece en pantalla, por lo simple y arquetípico de su personaje.

No es ni una de lejos una de las mejores películas que han estrenado en los últimos tiempos, ni siquiera dentro de las calificadas como simples entretenimientos, pero hay que reconocer su valor y valentía por tratar de salirse de los límites actuales y tratar de mostrarnos algo diferente (aunque la estructura, en ocasiones, peca de excesivamente convencional), y siempre es de agradecer cuando en este tipo de producciones, en lugar de bombardear al espectador con fuegos artificiales durante todo el metraje, trate de trasladarle a un mundo de magia, donde aparentemente todo puede ser realidad. Desgraciadamente, los grandes fallos que arrastra la obra desde el guión, resta varios puntos a la experiencia.


  • Puntuación: 7