Mejores planos del cine: La cárcel de Dunkerque (Christopher Nolan)


Es una de las favoritas al Oscar de este año y además es la primera nominación importante que ha recibido Christopher Nolan hasta la fecha. A modo personal creemos que no estamos ante el mejor trabajo de Nolan y que el filme carece de la emoción habitual que suelen ofrecer sus trabajos, pero, a nivel técnico y audiovisual la obra es un auténtico portento.


No podemos negar que visualmente Dunkerque es un prodigio. La fotografía del filme es uno de los referentes del año. Su montaje no puede disgustar a nadie, su diseño de producción está fuera de todo duda y la capacidad de Nolan para construir secuencias y colocar la cámara es también prodigiosa en muchos aspectos. 
Pero, en un filme donde los grandes planos, las tomas aéreas, los bombardeos y los travelling son protagonistas, nos gustaría destacar un pequeño plano como lo mejor de la obra en este sentido y es que, aunque el guión y lo que acontece en los primeros minutos deja claro cual es la situación de los hombres de la costa de Dunkerque, es ese primer plano que usa el director para enrejar a sus hombres, la analogía visual más sencilla, directa y emocional de la situación de los soldados.

El director usa una especie de mástiles para convertir la playa en una prisión y a los soldados en unos prisioneros sin capacidad de escape. De esta forma tan sencilla se simboliza con una sola imagen lo que ocurrió en aquella playa o al menos lo que siempre nos han contado que sucedió. 
Nolan siempre ha sido un director megalómano pero el paso de los años empieza, como ya ha ocurrido con otros grandes directores, a hacer que la sutileza sea una de las mayores armas de narración en su puesta en escena. Nolan ya ha demostrado todo lo que puede hacer con dinero en el campo audiovisual y ahora quiere demostrar que va un paso más allá con detalles como el plano que ofrecemos hoy. 




NO TE PIERDAS...