martes, 19 de julio de 2016

Crítica 'Almas en la Hoguera' (clásico, 1949) | La película de inspiración de Star Wars episodio 8


La 918ª Escuadrilla americana de bombarderos de la 8º Fuerza Aérea estadounidense, recién llegada para atacar Alemania y atacar al tercer Reich, sufre graves problemas: pérdida de unidades, el traslado de su adorado Coronel Davenport y, lo peor de todo, la moral de sus hombres está bajo mínimos. Tal es el estado del grupo que son considerados como la “Escuadrilla de la mala suerte”. El general Frank Savage llega al mando para poner solución a estas contrariedades de forma drástica, esto es, poniendo al límite a sus hombres, lo cual no es del agrado de todos...

Esta es la premisa que sirve de base a la película que ha servido de inspiración al episodio VIII de Star Wars. El director de Star Wars: Episodio 8, Rian Johnson, ha desvelado la lista de películas que pidió que su reparto y equipo vieran antes de empezar con la película.
Son películas sobre guerra, liderazgo, supervivencia, alianzas frágiles, perspectivas sesgadas y la noción de redención a través del arrepentimiento. De todas ellas, Johnson ha insistido en que Almas en la hoguera (Twelve O'Clock High) es la base principal en la que todo el equipo debe poner el foco de atención.

Ahora, Cinematte quiere ofreceros un pequeño estudio del film para así poder hacernos una idea de cual debe ser el espíritu que fluya por la nueva película de Star Wars.


LO MEJOR DE LA PELÍCULA. 

Sin lugar a dudas el punto más sobresaliente de la película es el papel de Gregory Peck como general Savage. Su papel de hombre al mando “duro” y enérgico en el cumplimiento de sus objetivos resulta más que creíble, dado que el guión mantiene su papel de inquebrantable en todo momento, en lo bueno y en lo malo. Ese magnífico papel halla un complemento ideal en el hastío mostrado por los personajes del resto de reparto. No obstante, Savage se muestra amistoso y tolerante con ciertos personajes como su antecesor Davenport (Gary Merrill) o con el mayo Stovall (Dean Jagger). Buena prueba del carácter de Savage puede ser el memorable discurso mediante el que se presenta ante el coronel Gately, al que ordena, tras denigrarle como un cobarde “enchufado”, un cometido acorde con su condición: “Quiero que pinte un nombre en el morro de su avión: “Colonia de leprosos”. Porque en él llevará a todos los indeseables del grupo, a todo aquel que tenga propensión a resfriarse; si hay algún bombardero que no acierte en el plato con su tenedor o algún navegante que no sepa encontrar el servicio de caballeros se lo llevará porque están a su altura”.

Esto nos da una idea de la importancia que debe tener algún personaje concreto de la nueva película. Quizás sea la propia Rey quien deba ejercer como líder o espejo del General Savage o quizás sea Luke quien recupere el protagonismo que se le negó en El Despertar de la Fuerza.
Otra teoría nos podría llevar a un Savage situado en el lado contrario, ya sea en manos del Líder Supremo Snoke o del mismo Kylo Ren. Sea como sea, las dotes de liderazgo férreo y el sacrificio deben ser uno de los pilares de la obra de Rían Johnson.


HÉROES Y VILLANOS 

Es un hecho que el tema de los dilemas, problemas personales y conflictos técnicos y de mando representados en un personaje está muy desgastado, pero es una fórmula de éxito. El amplio catálogo de películas que se ha producido desde siempre es prueba de ambos aspectos, aunque no siempre con el mismo triunfo: “El ataque duró siete días”, “Patton”, “Cartas desde Iwo Jima” o series como “Hermanos de sangre”. 
Así, el episodio VIII debe entrar en esta lista de obras donde el dilema y la moral son una de las claves principales del relato. Si analizamos la obra original de George Lucas esto ya era una de las bases, sobre todo en el universo de las precuelas, así que todo debe encajar como un guante.



DIALOGANDO EN CLÁSICO

“La 918ª ha conseguido hoy bombardear el objetivo, cosa que ninguna otra ha hecho. Si la providencia pone en mis manos otra oportunidad así para darle el orgullo a esa escuadrilla que debería sentir de sí misma, puede que la radio vuelva a averiarse, señor.” General Savage, cuando es amenazado de sanción por desoír las órdenes dadas por radio de abortar un bombardeo.

La pléyade de frases del personaje de Peck es lo suficientemente amplia como para que cualquiera de ellas sea digna de mención, así como muchos de los diálogos que hay a lo largo del film. Sin embargo, el hecho de no tratarse de una película mediática en exceso y sin alardes creativos hace que no tenga alguna que haya merecido pasar a la historia. Me permito destacar un diálogo entre el general Savage y el mayor Stovall a la llegada de aquel al puesto de mando.

-          “¿Ha bebido Ud., mayor?
-          Sí, señor. Esla primera vez en 20 años que estoy borracho pero quizá no sea la última.
-          ¿Dónde está el oficial ejecutivo?
-          No lo sé señor. Es sólo una opinión pero creo que es posible que también esté borracho, señor.”

Esto nos hace recordar unas recientes declaraciones de Mark Hamill quien un poco decepcionado con la ausencia de diálogos de Luke en el episodio VII, decía, que la continuación va a servirle para redimirse ya que podía asegurar que tenía una gran cantidad de diálogos y frases que harían época, al menos dentro del universo de Star Wars.
No sabemos si Johnson o el resto de guionistas habrán usado ideas de Almas en la hoguera, pero lo que si sabemos es que la obra de Henry King deja algunas frases para el recuerdo.


LA CRÍTICA 

Ya centrándonos en el resultado final de la película apuntar que en general estamos ante una película de buena factura con un trabajo de producción notable, como muestra la buena documentación para la época en que se rodó, y con un más que correcto y siempre eficiente Gregory Peck. Sin embargo su papel tan genial como preponderante, y la fuerza de su personaje, contribuyen a eclipsar los nada despreciables papeles de otros personajes que, “prima facie”, deberían tener un mayor protagonismo cosa que, a la postre, daría un mayor dinamismo a la película pues dejaría de girar sólo alrededor de la figura de Savage (algo que la saga Star Wars ha sabido manejar muy bien en todas sus entregas). 

Es decir, hay un protagonismo por exceso, no obstante lo cual el resultado es excelso y podemos hablar de un clásico que sólo el paso del tiempo ha contribuido a desgastar en el plano técnico. 
Por supuesto es clave la mano férrea y experimentada de Henry King quién tocó todos los géneros y firmó clásicos del séptimo arte como Suave es la noche, La colina del adiós, El forajido, Tierra de audaces, El capitán de Castilla o La banda de Alexander. Un genio que fue siempre fiel a la 20th Century.
La película fue nominada a 4 Oscar, incluido el de mejor película y actor principal, ganando al final los de mejor sonido y actor secundario.

Desde luego, si el nuevo episodio de Star Wars consigue 4 nominaciones al Oscar entre ellas la de mejor película, ya podemos estar más que satisfechos de la inspiración tan importante que debe suponer este trabajo clásico que como la mayoría de los de su época, consigue una fuerza narrativa y estructural muy por encima de lo acostumbrado en estos tiempos.




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