miércoles, 27 de abril de 2016

Crítica de Capitán América: Civil War por Hollywood Reporter


Puntuación: *****

Con Civil War, Marvel favorece la polinización cruzada de sus personajes y franquicias. El filme presenta serias dudas acerca de la violencia y el vigilantismo y aunque cierto és que se nota demasiada larga, su ligereza hace que no se convierta en una losa esa abundancia de minutaje. Se basa en las tramas anteriores salidas de Los Vengadores, con lo que ya conocemos a un personal al que hay que sumarle la introducción de Pantera Negra y un gran nuevo Spidey.

Al igual que la anterior Capitán América, de 2014, El Soldado de Invierno, la película ha sido escrita por Christopher Markus y Stephen McFeely, con Anthony y Joe Russo en el timón. Eso hace que logre un equilibrio perfecto entre lo anodino para no amantes del género y lo trepidante para los amantes de las secuencias de acción y los fuegos artificiales. El otro duelo lo vemos entre la vieja escuela y el "pasado fue mejor" representado por el Capitán América y el modernismo que prioriza el futuro de la mano de Iron-Man. El momento culminante de este duelo es lo mejor del film y todos, tanto no amantes como amantes, se sentirán atrapados por este gran duelo final.


Después de un breve prólogo estableció en 1991, la película se sumerge de cabeza en un exceso de acción en las calles de Lagos, donde los Vengadores persiguen a un grupo de mercenarios asesinos. Pero un exceso resulta ser el corazón de la materia, o por lo menos un motor clave de llama que prende esta "guerra civil". Los héroes frustran a los criminales, pero no antes la "Bruja Escarlata" por un exceso de poder, terminando dejando una gran cantidad de victimas inocentes la mayoría civiles.

Los Vengadores han estado operando como un grupo independiente, ya no está bajo los auspicios de la agencia de espionaje S.H.I.E.L.D., y las naciones del mundo se han dado cuenta de su daño colateral. El secretario de Estado EE.UU. (William Hurt) les advierte que la ONU está a punto de ratificar los acuerdos de Sokovia, el nombre de un país ficticio que figuraba en Avengers: Age of Ultron, y donde las cosas no fueron tan bien para la ciudadanía. El acuerdo pondría el grupo bajo la supervisión de un panel de la ONU.
Todo esto, produce un enfrentamiento entre los dos machos alfa del grupo lo que termina por separarlos recibiendo el apoyo cada uno por separado de otros miembros del grupo heroico. Los colores distinguirán a cada grupo y las analogías políticas reales no tardarán en aparecer como doble lectura.


Sobre esta base, se desarrolla por separado el espíritu de cada personaje en sus aventuras en solitarios y de este modo, veremos que aparece la comedia mediante Paul Rudd y su Ant-Man o el mismo Iron-Man y o la seriedad en personajes como El Capitán América o La Viuda Negra.
El centro de la película se sostiene, sin embargo, en el contraste entre los bien jugados Steve Rogers y Tony Stark. aspectos y personajes anacrónicos. Evans transmite de manera convincente su decencia sin exagerar el asunto a través de sus actuaciones contenidas. Él y Sebastian Stan, como Bucky Barnes (también conocido como el Soldado de Invierno), dan peso emocional a la amistad de sus personajes, un elemento crucial de la historia.
Downey, es el alivio cómico de la película, también ofrece acordes momentos emocionales fundamentales. En un giro bien ganado que gira en torno a Stark, pasado y presente convergen en formas desgarradora. Las cuestiones de la amistad, la familia y por supuesto la lealtad a través de la acción, son esenciales para la historia.

En conclusión tenemos, una nueva pieza para la fusión de todo el universo Marvel y otra buena nueva apuesta de Marvel por saber introducir ideas y doble lecturas en su planteamiento, pero sin saturar al personal abusando de dramatismo, psicología emocional y culpabilidad. Y dejando claro, que esto es entretenimiento puro. Mención especial al nuevo Spider-Man.


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