viernes, 29 de abril de 2016

Crítica Feliz Día de la Madre (Mother's Day, comedia romántica, 2016) | La comedia romántica con Jennifer Aniston y Julia Roberts


Puntuación: *****

Posiblemente llega tarde. El film que debía unir en pantalla a las dos novias de América lleva años esperándose. Ahora por fin, Julia Roberts y Jennifer Aniston comparten film pero como decimos, ninguna de las dos está ya en su apogeo y quizás sea Kate Hudson, la tercera del grupo, la que más en forma se encuentre en este momento. Aún así, es un must have para los amantes de Rom Com.





Garry Marshall se está especializando en eso de hacer películas cursis sobre fechas señaladas que llenan los centros comerciales. Ya lo hizo en 'Historias de San Valentín' ('Valentine's Day', 2010) o 'Noche de Fin de Año' ('New Year's Eve', 2011). Ahora le toca el turno a 'Mother's Day' o Feliz Día de la Madre, comedia que llega a los cines para celebrar eso, el Día de la Madre.
Como ya pasara con las anteriores, 'Mother's Day' cuenta con un reparto de primera línea que encabezan Jennifer Aniston, Kate Hudson, Julia Roberts, Jason Sudeikis, Timothy Olyphant, Sarah Chalke, Jon Lovitz y Britt Robertson, entre otros.

Marshall vuelve a contarnos un puñado de historias cruzadas: Así, conoceremos la historia de una madre soltera con dos hijos, un padre soltero que cría solo a su hija, una mujer que no habla con sus padres o una joven adoptada que nunca conoció a sus verdaderos padres. Y todas las historias estarán, obviamente, conectadas.

La película sigue una premisa básica de historias en paralelo que tienen un punto en común: todos tienen algo que arreglar o solucionar con respecto a sus hijos o sus padres. Por un lado tenemos a Sandy, una mujer divorciada que tendrá que lidiar con el nuevo matrimonio de su marido con una chica mucho más joven que ella, por otro a Jesse, una mujer la cual vive un matrimonio en secreto con un hombre indio por el racismo que profesan sus padres. Bradley, el único protagonista masculino del film, debe hacer frente al Día de la Madre tras el fallecimiento de su esposa, teniendo a cargo a sus dos hijas y por último, el gran secreto de Miranda, una famosa y exitosa presentadora de televisión. Los cuatro protagonistas vivirán uno de los Día de la Madre más extraños e importantes de sus vidas.

Pero realmente todo esto es una excusa para poner en pantalla lo que la industria pedía a gritos y como ya hemos mencionado, una vez más ha llegado tarde. Todos se acuerdan de este reciente film carcelario que por fin ponía juntos en pantalla a Stallone y Schwarzenegger, un sueño que todos los adolescente de los 80 y principios de los 90 teníamos. Pues bien, ese sueño también lo tenían las chicas pero en su caso no era ver al Chuache y al Sly -que también- sino ver juntos a las reinas de la comedia romántica, es decir, a Jennifer Aniston y a Julia Roberts.

Todos sabíamos que al igual que ver a Rambo y Terminator juntos sería sinónimo de éxito de taquilla (más lo sabían los productores), ver a Rachel y Pretty Woman sería un bombazo de los más sonados de la historia del cine. Al final y por temas de agentes, contratos y quizás también por ego de estas 4 estrellas no se produjo el acontecimiento en su momento y nos ha llegado tarde ya que ni los primeros son los cachas perfectos que eran, ni las segundas las bellas niñas que tanto amamos.

Pero volviendo a la película en si, la mano de Marshall en la dirección asegura que estemos ante un producto comercialmente sólido y pensado únicamente para el espectador y para las dos damas de la función que la protagonizan nunca sin olvidarnos de Kate Hudson como tercera en discordia del título a reina de la comedia.
Por tanto, la película es modesta en concepción fílmica pero entretiene como siempre lo hacen las historias de este modesto director que carece de impronta visual pero que sabe despertar la sonrisa y la lágrima fácil de manera convincente.

Jennifer Aniston brilla como una de las máximas protagonistas de la cinta, aunque es cierto que no sale de papeles que ya hemos podido ver antes como 'Separados' o 'Exposados', algo que provoca que parezca que su personaje ya lo hemos visto. Pese a ello, la naturalidad de la actriz hace que la interacción con sus hijos en la ficción sea totalmente entrañable. Por otro lado, Julia Roberts podría haber tenido mayor peso en pantalla, pero sinceramente, únicamente cumple su función: hacer reír en alguna que otra escena y mimetizarse con su personaje.

Y poco más sobre una película con hechuras de telefilm que llega tarde pero que no molesta.