viernes, 12 de febrero de 2016

Crítica Zootrópolis de Disney (animación, 2016) | El 'Zoo' bueno

Puntuación: 8


Desde que John Lasseter tomó las riendas del departamento de animación de Disney Company, la cosa ha parecido cambiar de rumbo de manera drástica. El éxito de público de Frozen o la buena acogida crítica de películas como Big Hero 6 hacen que de nuevo una película de animación Disney vuelva a ser un acontecimiento global. Esta vez, ese acontecimiento recae sobre Zootrópolis, segunda película de la cartelera que empieza por 'Zoo' pero que supera en todos los aspectos a la anterior.

Jared Bush y Phil Johnston son los responsables de un guión tejido de forma sólida y con un target de público muy concreto. Disney sabe en todo momento cual es su público mayoritario y cuales son sus inquietudes por lo tanto, nos deja siempre productos con una puesta en escena mucho más sencilla y directa que las obras de Pixar, las cuales ganan en complejidad fílmica pero acaban a veces olvidando el sentido de la palabra entertaiment, al menos en cuando a los más peques se refiere.


En lo narrativo no es una apuesta revolucionaria –aunque se agradecen ciertos detalles oscuros inhabituales en los clásicos Disney-, pero nada tiene de malo apostar abiertamente sobre algo conocido si luego sabes cómo sacarle jugo. Además, el apartado visual está muy cuidado, desde el acierto del encantador diseño de los personajes, donde también es un acierto el optar por respetar una escala de tamaño según el animal que sea, hasta la propia ciudad en la que transcurre la mayor parte de la acción, donde nada es dejado al azar y todo luce de maravilla.
El estilo además, recurre de nuevo a los animales, los cuales como sabemos son una de las especialidades de Disney y nadie mejor que ellos para darles humanidad y una entidad tan sumamente adorable que ni adultos ni niños, pueden evitar querer tener un recuerdo físico de ellos.

Y como clásico Disney que es, no faltan los intentos por tocar la fibra sensible del espectador de forma muy calculada y precisa, por lo que quedan reservados para los momentos adecuados, ya sea porque es necesario para seguir perfilando a un personaje o porque surge a partir de la adecuada evolución de la historia. Una historia que además se atreve con la acción o incluso el thriller algo que nos sitúa ante uno de los máximos candidatos a la mejor cinta de animación del próximo curso y eso, que aún no se han dado lo de este.