jueves, 16 de julio de 2015

Recordando fracasos | Piratas de Telecinco | Series de verano


Era mayo de 2011 cuando se estrena la temporada regular de una de la series más publicitadas de la historia de nuestro país. La versión sobre Piratas que Telecinco realizó con Pilar Rubio y Oscar Janaeda y que hoy, cuatro años después, pasamos a rememorar.

Si hay algo de lo que no soy partidario es de criticar negativamente el trabajo de nadie. No veo justo sentarnos en nuestro cómodo sillón delante del ordenador y con un teclado y un ratón, hacer trizas en menos de una hora el trabajo que otra gente lleva planificando durante meses.
Pero, sinceramente, después de ver de nuevo el episodio piloto de aquel serial de Telecinco creo que voy a saltarme una de mis costumbres.

Siempre he tenido debilidad por las historias de piratas, tanto las clásicas historias llevadas al cine en los 40 y 50, como los libros de piratería realizados por famosos o por desconocidos novelistas e incluso, por las simpáticas historias que Gilbert y Schaffer nos trajeron en la saga de videojuegos Monkey Island. Siempre me he sentido atraído por este mundo y su ambientación, por lo que un martes de mayo de 2011 después de estar más de cuatro años sin seguir ninguna serie por televisión (gracias a los malos doblajes, la calidad de visionado, la publicidad o la contraprogramación que hacen que ver series por televisiones en abierto se haya convertido en algo totalmente inviable), decidí ver una serie que este verano he querido rememorar tras disfrutar a lo lindo con la segunda temporada de la norteamericana Black Sails.

Reconozco que a todo esto ayudó el que no hacía mucho había decidido ver los primeros episodios de la producción de Antena 3, Hispania, que si bien no es la mejor serie del mundo, también es cierto que desprende un cierto aire de mimo en su producción y narración que la emparejan, aunque a miles de millas de distancia, con las producciones HBO. Hispania mostraba un mínimo de respeto por lo que estaba tratando, el vestuario, la ambientación, el maquillaje, la forma de hablar y la puesta en escena rodada con medios y textura que la asemejaban, repito, a miles de milla de distancia, al tipo de imprenta visual de las series USA.
¿Pero qué pasó en realidad? ¿Qué pasó cuando empezaron los primeros minutos de Piratas? Pues que "Es Telecinco" y, por lo tanto, la serie es lo que es.
Los piratas visten con ropa de Zara, las mujeres usan L'Oréal, el prota tiene un estilista personal en algún punto del Caribe o de Zamora y la protagonista ha pasado siete veces por un Dorsia en Maracaibo.

Debo reconocer que después del shock inicial que supuso el primer episodio, el segundo se aguanta un poco mejor, aún así no puedo entender por qué se empeñan en llevarnos a las dos horas de metraje cuando lo que cuentan podría ser fácilmente narrado y, de forma más eficaz, en poco más de una.
Otra cosa que no llego a entender es el enfoque dramático que la serie pretende aportar. Si la parte donde aparece está totalmente enfocado como una comedia ¿por qué la parte de Pilar Rubio la intentan plasmar con total seriedad dramatical? Es más, ¿por qué Pilar Rubio pone voz de macho varón y mira al horizonte pensativa como si fuese un personaje del Paciente Inglés?
Pilar es mala, muy mala (siempre refiriéndome como actriz y en esa serie en concreto) entonces ¿qué ilustrado pretendió darle ese peso dramático a su personaje cuando ella como interprete carece de cualquier registro dramático?
Podríamos seguir comentando todas las cosas absurdas que presentaba la serie o las incongruencias de puesta en escena que aparecen por segundos, pero no hace falta, como hemos dicho estamos ante un producto de Telecinco.

Ahora, y por respeto a mucha de la gente que ha trabajado duro para realizar el proyecto, vamos a comentar los puntos positivos, que algunos también los hubo. Uno es el escenario natural escogido. Si no me equivoco, y no tengo ganas de contrastarlo, está rodada en Galicia, y los parajes y escenarios reales que aparecen da gusto contemplarlos, pues en la era digital en la que nos encontramos, ver un muro de piedra -que ves realmente que es piedra- es un factor a agradecer.
Otro de los puntos favorables lo encontramos al asumir que estamos ante un producto con enfoque de comedia (excepto esa enigmática, profunda y fría mirada de Pilar). En España tendemos al humor del absurdo y debo admitir que algunos diálogos y situaciones en la línea más costumbrista del humor en el cine español funcionan y consiguen desatar una pequeña mueca de sonrisa en nuestro rostro.
Para finalizar con los puntos positivos, destacar a Oscar Jaenada, tanto al personaje como a la interpretación. La verdad es que este Juan Esparrou patrio consiguió bordar un personaje canallesco, gracioso y burlón, que incluso por la moderación interpretativa con la que lo consigue, podemos plantearnos si a Johnny Depp no acabó yéndosele un poco la mano con su querido Capitán.

Conclusión: Aunque prefiero el enfoque que Antena 3 dio a la serie Hispania, he de reconocer que tanto el personaje como la interpretación conseguida por Oscar Jaenada hacen que la vertiente cómica del producto de Telecinco aflore con facilidad, pero el problema quizás no saber en qué acera situarse, ni de qué forma o velocidad caminar por ella. También hemos de terminar diciendo que Telecinco ha mejorado y mucho en este terreno con propuestas como El Principe.


Ahora os dejo con unas fotos de la producción y de sus dos estrellas protagonistas.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Piratas Telecinco.

Pilar Rubio.

Pilar Rubio.

Oscar Jaenada.

Oscar Jaenada.

Oscar Jaenada.