jueves, 21 de mayo de 2015

Crítica 'Lazos de Sangre' de Canet y James Gray | Estreno de la semana | El poder vampírico de la familia 5ª parte


Puntuación: 8.5

Análisis crítica puntuación y reseña. Como ya hemos dicho en varias ocasiones, hay un director actual que Cinematte le tiene un cariño especial y ese hombre es James Gray, uno de los grandes talentos del cine norteamericano que el mundo todavía no se ha atrevido a descubrir.

James Gray ha realizado cinco films hasta la fecha y ha necesitado más de veinte años para conseguir rodar estas cinco obras maestras del cine contemporáneo: Little Odessa, también conocida como Cuestión de sangre (1994), La otra cara del crimen (1999), La noche es nuestra (2007), Two Lovers (2008) y El sueño de Ellis (The Inmigrant)(2013). Los cinco films tocan la familia como tema central de la historia y los hermanos como epicentro de la misma.
Los tres primeros podrían catalogarse como 'La trilogía del crimen', ya que los tres están enmarcados dentro del cine negro, no olvidemos que Gray es el heredero directo del Coppola o el Cimino de los 70 y 80. Pues bien, a estas tres, se les une un nuevo trabajo que analizamos hoy, esta vez "únicamente" (y ya veremos porqué entrecomillado) en las labores de guión.
Lazos de Sangre es un trabajo en conjunto de James Gray y Guillaume Canet, y aunque Canet firma la dirección y deja la mayor parte de su impronta en la obra, no puede dejar de verse en muchas de las secuencias la puesta en escenas y los encuadres habituales del director newyorkino, lo que nos deja como hemos dicho, una continuación directa de su famosa trilogía del Crimen.


Lazos de sangre consigue de nuevo un cine de estilización fantasmagórica que no busca una fotocopia, sino un resultado perfecto de si mismo y que en muchos momentos lo consigue al tener la peculiaridad de ver, una obra de Gray a piezas con extraños retales que encajan perfectamente en el conjunto final. Lo que nos deja un trabajo de James Gray alienado pero reconocible.
Canet por ejemplo apuesta por un uso de las canciones de la época muy pronunciado y que no habíamos visto nunca en una obra de Grey, pero al mismo tiempo seguimos viendo esos interiores y fondos planos de tonalidad verdosa tan habitualed en la obra del director de La Noche es Nuestra; seguimos viendo esa ubicación de la cámara en una sala diferente a la mostrada, para reflejar la intimidad del "hogar" que tan bien hemos visto ahora; y seguimos viendo esas actuaciones sosegadas y pausadas que hemos visto en actores como Joaquín Phoenix y que ahora plasma perfectamente Billy Cudrup. De este modo y como hemos dicho, el estilo ya característico sigue presente, pero la seña novedosa de Canet ayuda a que nos movamos por un terreno que deambula entre lo viejo y lo nuevo.


El film está ambientado una vez más en el Nueva York de Gray, pero esta vez ubicado en los años 70, lo que nos deja una de las mejores representaciones de la época vistas con los ojos del presente hasta la fecha. La fotografía haciendo gala de una tonalidad brumosa; el vestuario; la música e incluso el montaje, ayudan a crear un pastiche perfecto de los mundos creados por Schlesinger, Lumet o el mismo Coppola.
El cine negro y el policíaco de los 70, sirven de fondo a una historia que vuelve a recurrir a la familia como epicentro de la obra y a sus conflictos internos como detonante de la trama e incluso de su género. Una vez más dos hermanos se sitúan en ambos polos de la ley y su presente y pasado deben marcar un futuro que se presume a priori condicionado. El film cuenta con una perfecta actuación que se resume con el mejor trabajo hasta la fecha del actor Billy Cudrup; con un no menos impresionante Clive Owen que por fin acierta con un papel que nos hace recordar el porque de su prestigio; y con una también magistral y ya habitual Marion Cotillard que posee otro pequeño papel para enmarcar. A los tres actores le siguen unos "secundarios" de lujo en la piel de gente como James Caan, Mila Kunis o Zoe Saldaña, encajando todos perfectamente en sus roles encomendados.


Por todo esto, Lazos de Sangre es una de las mejores películas de los últimos tiempos. Es un film
rodado en 2013 y que ha pasado totalmente desapercibido tanto en la ruta comercial como en la de festivales, lo que la convierte aún más en una obra única y peculiar que demuestra que el cine todavía puede ofrecer sorpresas.