viernes, 13 de marzo de 2015

Crítica Desaparecido en Combate de Chuck Norris | Exitos de Cannon Group


El tercer éxito de taquilla en toda la historia de Cannon fue Desaparecido en Combate, un film que curiosamente se rodó como segunda parte y fue estrenado como primera al ver el resultado final de los dos capítulos filmados.

Sinopsis:
Braddock es un coronel del ejército de los EE.UU. ex_veterano de la guerra del Vietnam que vive atormentado por las pesadillas de guerra. Por ello, y para ponerles fin, decide asistir como miembro de una comisión del Senado a una reunión en territorio vietnamita. En esa reunión se va a debatir el espinoso asunto de los soldados norteamericanos olvidados, detenidos y retenidos por el vietcong tras el término de la guerra. Braddock no está muy convencido del éxito de dicha reunión porque sabe que todo es una "pantomima política" y más cuando encima sea fruto de una encerrona pública orquestada por las autoridades vietnamitas. Entonces, Braddock explotará y decidirá pasar a la acción buscando por su cuenta y riesgo a sus compañeros de armas retenidos en territorio hostil.

Como vemos, entre esta historia y Rambo hay poca diferencia, ya que en los 80 cualquier héroe de cualquier film de acción que se preciara tenía que ser veterano del Vietnam.
Chuck Norris era el hombre encargado de poner rostro a héroe que luchaba contra su pasado, contra la burocracia de su país y sobre todo contra todo vietnamita que se le pusiese delante.
Pero curiosamente, aunque el film arranca con un inicio espectacular hablando en términos de acción, enseguida cae en una calma tensa que no acabó de convencer a los adolescentes que buscaban balas en vez palabras.


De este modo el film posee una primera parte donde vemos las pesadillas del protagonista y nos pone en situación; una segunda en la que Braddock se equipa y quizás demasiado larga para su target; y una tercera parte final en la que ya se cumplen todos las expectativas que reclamaba este film.

Chuck Norris es lo más destacado, ya que la Cannon no era muy amiga de la gran inversión por lo que vemos que las escenas de acción aunque espectaculares e incluso reales en algunos momentos, se ven eclipsadas negativamente por una factura demasiado amateur o de serie B (actores secundarios, sonido, montaje muestran en demasía su condición de serie B). Por suerte como hemos dicho, el carisma del actor consiguen que nos identifiquemos con él y con sus ganas de venganza y autolimpieza espiritual.

De este modo, aunque Desaparecido en Combate es ya un clásico de videoclub de barrio, queda muy lejos a nivel de producción y en términos de acción, de otras propuesta de la época como Acorralado, Rambo o la misma Terminator también del año 1984.
La película de Joshep Zito es un hito dentro de Cannon y un mito para muchos jóvenes (ahora ya no) de aquella época. Pero fuera de esta mitomanía y de esa magia especial que destilan esta serie de producciones, Desaparecido en Combate es mala como ella sola.