viernes, 13 de marzo de 2015

Crítica Cobra de Sylvester Stallone | La película más taquillera de la Cannon


"Aquí es donde acaba la ley y empiezo yo, imbécil". Esta frase resume perfectamente lo que fue Cobra y lo que era Cannon dentro de la industria del cine. Cobra fue el film más taquillero de esta compañía.

Lo primero que se buscaba era una marca de fábrica, un héroe atípico que sirviese como icono y como nombre de franquicia para una saga de gran éxito. Los artífices de Cobra entre ellos su protagonista, recurrieron a otros personajes de corte "fascista" como el héroe de Yo Soy la Justicia interpretado por Charles Bronson o el Harry Callahan de Clint Eastwood, sólo que aquí había que vigorizarlo en apariencia y alejarlo de la mundanalidad de los héroes citados. Para eso se recurrió por supuesto a Stallone como físico y a una vestimenta caricaturesca formada por gafas de aviador, un arma con empuñadura de marfil y que da nombre al personaje, botas altas de cowboy, guantes de cuero y una cerilla permanentemente en la boca, es decir, era una especie de cowboy outsider del siglo XX.

Ya mítica es su obertura. Al principio del film una voz en off nos avisa de los índices de criminalidad en América (un robo cada 11 seg , un delito con violencia cada 25 seg , 250 violaciones al día ...) para posteriormente disparar al espectador a bocajarro porque en cualquier momento cualquiera puede convertirse en un elemento al margen de la ley, outsiders creados por el mismo sistema que con sus leyes absurdas e injustas y con la falta de protección social empujaba a la gente durante la época Reagan a la delincuencia , o en el caso de los que aparecen en esta película a la misma locura ...


Dirigida por George P Cosmatos, protagonizada y escrita por Sylvester Stallone basándose en la novela Fair Game de Paula Gosling, Cobra no deja nunca de ser un film endeble en su narrativa y poco ambicioso en su desarrollo. Sus breves 90 minutos dan idea del carácter light que siempre tuvo el film. Cosmatos venia de dirigir Rambo 2 (Rambo: frist blood part II ,1985) exitazo con 300 millones en el banco alrededor del mundo, así que lo tuvo fácil para ser contratado por la Cannon Group para Cobra. Stallone además ya había trabajado con él y sabía que no daría problemas a ninguna de sus exigencias, por lo que la jugado era perfecta para todos. Al final, esta "ausencia" de director, hizo que Cobra no tuviese la misma fuerza que otros personajes del propio Sly o de sus rivales de época (léase por ejemplo el John McClaine de John McTiernan).

Y cierto es que el film no es de los mejores represantes del género, pero aún así vista hoy, sigue entreteniendo y sobre todo, posee ese don de personaje icónico que también se supo crear en los 80. Cobra, no es la panacea como film, pero si supo atraer con un héroe que bien hubiese merecido varios capítulos más para simplemente hacernos creer que Cannon nunca se fue y que todavía sigue trabajando para traernos de nuevo aquella fauna colorista de mitos de su tiempo.