viernes, 6 de febrero de 2015

Crítica El Destino de Júpiter | Los hermanos Wachowski


Puntuación: 6.8

Hoy llega un nuevo film de los Wachowski, pero quiero y voy a ser capaz de hablar de ellos sin nombrar ese film que empieza por M y acaba por X. Pero nada me impide hablar de Cloud Atlas, uno de los filmes más incomprendidos de los últimos años y una obra genial que nos deja a estos hermanos como uno de los cineastas más interesantes del presente siglo.

Pues El Destino de Júpiter va en una línea muy similar pero dando más protagonismo a la acción y al espectáculo y con guisos de microuniverso capaz de crear una nueva saga  cinematográfica. Algo que no creo que ocurra debido a la taquilla.
Estamos ante un guión escrito por los propios Wachowski con una historia y evolución extremadamente simples en su estructura, pero con un desarrollo hiperbólico en sus ramificaciones nacido para dar trascendencia a una historia como hemos dicho, demasiado simple en su construcción, lo que acaba provocando un descontrol narrativo enorme que puede desquiciar a aquellos que quieran tomarse lo que sucede demasiado en serio.

Y esta es la primera clave que hará bueno o no al film a los ojos que lo miran, el saber ante que tipo de historia estamos y que debemos esperar. Y es sencillo, El Destino de Júpiter es un simple entretenimiento que tomada como un pasatiempo más o menos ligero con tintes de epopeya galáctica, funciona de maravilla.
Quizás el "problema" es cuando sus autores intentan adornar el film con curiosas ideas sobre determinados temas -la crítica al capitalismo es la más evidente de todas- que añaden algo más de entidad al conjunto y alejan a la película de dar una presencia excesiva a la inevitable historia de amor. Lo que llevará a cierto público o crítica a dar mas entidad a un film que no lo pretende, lo que le acarreará recibir bastantes criticas negativas por falta de "peso argumental" y una banalidad narrativa demasiado evidente.
Si dejamos este punto fuera, nos encontramos con que los Wachowski vuelven a demostrar su pericia para las escenas de acción -estupenda la persecución en Chicago- y también que saben manejarse dentro del caos para imprimir al relato el ritmo necesario para que nunca llegue a desconectar de lo que sucede, ni siquiera cuando sus limitaciones son demasiado evidentes.


Lamentablemente debemos decir que a nivel interpretativo ni Mila Kunis ni Channing Tatum están ante el mejor trabajo de sus carreras. El actor sin ser un prodigio, ha demostrado mejores registros tanto dramáticos como cómicos y la Kunis, también ha estado mejor que en este papel al cual no consigue darle el peso y fuerza que necesitaba. Pero esto no es nada comparado a la mayor tara del film, la actuación de Eddie Redmayne, actor que quizá gane el Oscar, pero que aquí nos deja una atrocidad capaz de desquiciar a cualquiera a base de susurros y malos gestos.

Visualmente el film cumple con creces y además disfruta de una estupenda banda sonora de Michael Giacchino, que redondean una a veces caótica aventura de ciencia-ficción que tiene una única cosa clara: entretener a todo aquel que ocupe una butaca de la sala donde se proyecta.

De este modo y como ya ocurriera con Cloud Atlas, el film nos parece un trabajo original, arriesgado, dificil de ver bajo otro director que no sean los Wachowski y con una capacidad de fascinación que perdonan muchos de los grandes errores que posee.