jueves, 19 de febrero de 2015

Crítica de la película El Francotirador de Clint Eastwood | Polémica y éxito de 2015


Puntuación: 7.0

Ya llega a nuestras salas. Polémica y éxito van de la mano en el último film del realizador Clint Eastwood. Tras los récord en taquilla que está cosechando y su división de opiniones tanto en calidad fílmica como en su mensaje, El Francotirador ha pasado directamente de actor secundario, a estrella actual del panorama Hollywood.

El film está basado en la autobiografía del propio Chris Kyle, donde narra su andanza como Navy SEAL y donde Jason Hall guioniza para dejarnos en las férreas manos de la dirección de Clint Eastwood. Bradley Cooper destaca con una de las mejores interpretaciones de su carrera.

American Sniper ha sido aplaudida por gran parte de la crítica. Algunos de sus premios lo atestiguan donde Clint Eastwood se hizo con el galardón a mejor director en los National Board of Review, aunque sorprende que no haya sido siquiera nombrada en las grandes galas, donde el director suele estar presente.
Esta pequeña odisea empezó en las manos de David O. Russell, encargado de contar con Cooper para el papel de Kyle. Seguidamente pasó por Steven Spielberg quien estaba muy interesado, para finalmente acabar en la veteranía del gran Eastwood, lo que nos deja un capítulo de producción tan díscolo, que salvando las grandes distancias, nos recuerda al mítico clásico Casablanca.


Para muchos el film ha sido tomado como un alegato a favor de la violencia, o más bien, como un retorno al western clásico donde el hombre blanco era héroe y artífice de la aniquilación del "invasor". Un invasor extrañamente autóctono y representado por indios, que ahora dejan su lugar a las culturas de Oriente.
Curiosamente, para otros incluido su director, el film es un alegato antibelicista donde el hombre y el individuo es víctima, ejecutor y maquinaria de un estatus o régimen preestablecido del que no puede escapar.

Lo único cierto es que el film nos relata la crudeza de la guerra y de como se graba esto en las retinas de su protagonista. Y es que la guerra afecta a todos, pero más aún a los que están dentro, dejándonos una vez más así una historia personal dentro de un enclave global.


Chris Kyle se convirtió en leyenda por ser el soldado con más muertes en su historial, pero esto no impidió que su carácter se viese totalmente alterado para pasar a forma parte involuntaria de las bajas que deja todo conflicto bélico. En este aspecto tanto Eastwood como Cooper realizan un trabajo de disección y de (in) evolución perfecto, que se convierte en lo mejor del film junto a algunos aspectos técnicos. No olvidemos que los compañeros de equipo de Cooper son auténticos SEAL, por lo que el realismo se acrecienta. 
Otro detalle que no podemos dejar pasar es que Clint Eastwood cuenta con Ennio Morricone para la banda sonora, aunque extrañamente, el famoso autor italiano se muestra más comedido que en otras ocasiones, lo que sinceramente tras recordar piezas y momentos como los de Corazones de Hierro,  nos ha disgutado un poco, pero aún así estamos ante Morricone y creo que sobra decir más.


Por lo tanto, todo esto nos deja un buen trabajo que al igual que pasase con el film Sin Perdón, parece que va a ir creciendo conforme pase el tiempo y que incluso quizás, la academia de Hollywood lamente no haberle dado más bola en las nominaciones a estos próximos Oscar. Al menos, eso presagian sus 200 millones de dolares recaudados hasta el momento únicamente en Estados Unidos.