lunes, 8 de diciembre de 2014

Relatos eroticos de cine | Sombras del presente | Eltior | Capítulo 2


Despertó sentada en el clarouscuro de una ventana. En medio de la nada se aposentaba una silla de ruda madera donde Latiana parecía perdida. El sonido perturbador de unas gotas de agua sobre el suelo y un ligero olor a humedad le detallaban que no estaba en la habitación de un hotel de lujo.




Se echó mano al cuerpo para notar sus senos desnudos, rápidamente observó un viejo tocador sobre el que descansaba una mínima blusa. Rauda pasó a colocarla sobre sus hombros, estuviese donde estuviese esto no tenía buena maneras.











De repente la luz se encendió y frente a ella apareció la silueta del cuerpo que menos deseaba ver.




-¿Ya has despertado Latiana? preguntó Eltior.

-Latiana le miro con apatía mientras intentaba tapar las curvas de su desnudez.

-¿No es de tu agrado el lugar? Quizás te molesten las goteras ¿verdad? ¿Quizás debamos aplazar la entrevista?

-¿Ahora le llamas entrevista? veo que el tiempo te ha refinado, susurro Latiana.

-El tiempo nos cambia a todos y nadie mejor que tú para saberlo respondió la oscura figura.

En el pasado Eltior había sido uno de los dirigentes más difíciles de comprender, nunca contento con la realidad de su presente trataba de alterar el rumbo de la historia a través de la manipulación de los débiles. Ocultar la pureza de la vida bajo ideales superficiales era una de sus máximas virtudes. Eltior confiaba en que la unión de la gente conseguiría situarle en la cúspide que siempre había deseado. El poder, la ambición y el engaño no eran obstáculo para la curiosa mente de Eltior.


-El tiempo cambia cosas que no deberían cambiar y las que sí deberían hacerlo se quedan disecadas para desgracia de todos. ¿Qué diablos quieres Eltior?

-De momento con observarte tengo bastante. Tras el deleite visual que has sometido a tu cambiante carrocería quiero únicamente advertirte de una cosa: "hay gente que no está contenta con el punto de vista que has adquirido para ver las cosas, tampoco con el que suele adquirir cada nuevo cuerpo que ocupas. Y en esa tesitura también me encuentro yo".

-Entonces te recuerdo que sólo estoy aquí para observar el error. Quizás otras facciones y estratos del concordato sean más preocupantes que yo, ¿verdad Eltior? dijo Latiana con algo de temor.

-Nadie dice que no estemos preocupados también con otros estratos, pero eso a ti de momento no te importa, a ti, lo único que te importa ahora mismo soy yo, así que siéntate en ese madero, quítate la ropa y muéstrame la esencia...




Continuará...