lunes, 8 de diciembre de 2014

Relatos eroticos de cine | Sombras del presente | Latiana | Capítulo 1


Relatos eroticos

Steve McQueen era un símbolo del siglo XX, si queríamos entender el asunto que mejor forma que aprender el pasado reciente. La historia había sido dura, triste y trágica, y ese citado siglo encerraba los peores demonios de la memoria humana.

Tras la lectura y un refrescante baño, Latiana se observó en el espejo, su nuevo cuerpo era una carrocería perfecta. Poder cambiar a su antojo era un don que los tristes humanos no se podían permitir.






Relatos eroticos de cine









  Se ajustó una oscura camiseta mientras se acostumbraba a su nueva figura, el sostén tendía del pico de una silla esperando ansioso a ejercer su labor antigravitatoria, una propiedad terráquea responsable de la existencia de esa prenda y una propiedad terráquea a la que Latiana tenía que acostumbrarse.





Algo había salido mal, desde aquella alteración genética todo corría serio peligro y Latiana debía saber porqué, o al menos intentar comprender cuál era la causa de aquella oportunidad perdida.

Su obligación era la de no alterar el destino pasase lo que pasase, aunque realmente el destino ya había sido alterado, o al menos esa era la creencia que albergaba en la conciencia de la ahora joven humana.

Un café con leche y un periódico esperaban en la barra de un bar. La ciudad estaba triste, Latiana más, mientras el barrio de los Austrias lloraba la pérdida de un sueño económico, en la página 23 se podía leer que el sueño eterno definitivo estaba llegando a otra especie animal.

" Y lo que es peor, pretenden que les autoricen estas cacerías en época de cría. Ecologistas en Acción ha denunciado que este tipo de cacerías en otras zonas de España ha dejado en diversas ocasiones a cachorros huérfanos que aparecen después malnutridos, desorientados, heridos y deshidratados."

Este fragmento fue el primer recorte de lo que presagiaba un largo, difícil y triste camino. Si el dolor de un infante cachorro se perdía entre los tejados inertes de un edificio mudejar, entonces algo nos hacía intuir que el concepto inicial había sido alterado.


Quizás aquel parvulario a base de inmensos bloques de piedra no fue la mejor enseñanza inicial, quizás aquella primera piedra de aquella primera pirámide fue realmente el detonante de aquella extraña naturaleza humana. Quizás por eso no estábamos ante un problema de genes, sino ante un problema educacional, algo que me hacía tener esperanzas.
Fuese como fuese había que seguir, esa era la misión encomendada, así que tras pagar la cuenta alcé la mano para pedir un taxi y de repente el suceso ocurrió. Ante los atónitos ojos de Latiana un agujero se abrió y sin más temió lo peor.  Y así fue, lo que menos quería ver lo tenía frente a si...


Continuará...      Capítulo 2