jueves, 23 de octubre de 2014

Jess Franco y la Horrótica | Erótica, sangre y vampiros


El estreno de un nuevo Drácula en nuestras salas, nos recuerda un especial que realizamos sobre el erotismo, los vampiros y más concretamente la "Horrótica" de Jess Franco. Un género patrio que no debemos olvidar.

En este país hemos padecido y disfrutado a dos Franco. El padecido, es  el que todos conocemos como el Generalísimo, el disfrutado y polo opuesto, el magnífico Jess Franco. Qué mejor director para hablar sobre la Horrótica, que este ilustre artista del terror, la sangre y el sexo.

La Horrótica

El crítico Tim Lucas acuñaba el término "horrótica" para definir el cine del director madrileño, jugando con los términos horror y erótica hacía homenaje a las bases del cine de Jess Franco.
En su cine, el sexo, los desnudos y el erotismo son el pilar fundamental para describir el miedo; al mismo tiempo, el miedo es también uno de los componentes de su erotismo, sea mediante lo desconocido, lo perverso o lo prohibido. Con lo cual, en la propuesta fílmica de hoy tenemos dos pilares básicos y primitivos de la naturaleza humana y a un artista que supo como nadie fusionarlos y explotarlos.

Filmografía

Gritos en la noche (1961) puede ser considerada como la primera película fantástica del director. En ella nos encontramos con el Dr. Orloff,  médico y científico que se dedica a secuestrar y asesinar bellas muchachas con el objetivo de conseguir su piel y usarla para la reconstrucción del rostro deformado de su propia hija. En 1964 realizaría El secreto del Dr Orloff. Continuación directa del film anterior y primero en el que abandonaría el clasicismo formal para empezar a experimentar con las tendencias visuales de la nueva época, las cuales le acompañarían como sello casi toda su carrera ya fuese en forma de zooms, reencuadres y un uso mucho más marcado y notorio de la cámara.

Un año después realizaría una de sus obras más polémicas, Miss Muerte(1965). Narra la venganza de una doctora sobre los tres hombres que asesinaron a su padre, para ello utiliza a una bailarina de striptease a la cual hipnotiza para que vaya matando a sus víctimas mediante un veneno inyectado en sus largas uñas. El erotismo ya es una de las piezas claves de esta obra y, a partir de aquí, una constante en su filmografía.
Necronomicon (1967) es su primera película rodada con capital extranjero y donde la mano del autor se nota más libre no solo a nivel presupuestario sino también a nivel creativo y censor.
En el último año de la década de los 60 rodaría Paroxismus (1969), bastante cercano argumentalmente a Miss Muerte, y su primera obra sobre vampiros  El conde Drácula (1969), protagonizada por Christopher Lee como conde Drácula y Klaus Kinski como Renfield.
La nueva década comenzaría con Las Vampiras (1970), donde la vertiente más erótica de este director es la marca dominante, como demuestra la voluptuosidad y sensualidad de las protagonistas y la gran importancia que el desnudo adquiere en la obra.

De 1971 a 1974 realizaría ocho películas: La Fille de Dracula (1971), Los sueños eróticos de Christine, también conocida como Virgen entre los muertos vivientes, (1971), Les Demons (1972), Los ojos del doctor Orloff (1972), Les Avaleuses (1973), Lorna l'exorciste (1974) y El sádico de Notre-Dame (1974). En este periodo, el sexo sáfico y el desnudo femenino son las bases de estos trabajos, con Lina Romay como máximo icono de la mujer del cine de Jess Franco. Las producciones rozan el límite de la provocación absoluta; sangre, salvajismo, sexo y terror son las palabras claves que dominan esta etapa del director.

Para finalizar la década de los 70 nos quedaríamos con Jack the Ripper, versión muy acertada del mito de Jack el destripador, en la que Jess Franco volvería al clasicismo de sus primeros años.

A partir de los 80 hasta nuestros días, el cine de Jess Franco parece no encajar ya con los tiempos actuales. Quizás falto de libertad creativa o cansado de repetir fórmulas, la producción del director madrileño no muestra señales de atrevimiento o calidad suficiente. Con lo cual cerramos este pequeño artículo dejándoos con una recopilación de fotos de los títulos citados.

 Gritos en la noche (1961) Jess Franco

La Fille de Dracula (1971)

Necronomicon (1967) Jess Franco y la Horrótica.