miércoles, 8 de octubre de 2014

Ganadoras de Sitges | Re-Animator | 1985 | Obras de culto


Podemos decir siendo elitistas, que en 1985 Sitges daba el triunfo a la que posiblemente sea su peor ganadora o bueno, una de las peores. Pero, al mismo tiempo y aunque parezca mentira, una vez más el jurado de Sitges acertó y arriesgó, dándole el premio a lo que a la postres, sería una de las cult movie más conocidas de la historia del fantástico.

Re-animator es una película de 1985 que está basada en “Herbert West–Reanimator” de H. P. Lovecraft. La dirigió Stuart Gordon y en general tuvo una buena aceptación en su estreno, aunque sería su premio en Sitges, los videoclubes y los fascines de la época lo que darían a este film la verdadera entidad de culto que posee hoy.

Sinopsis: Herbert West (Jeffrey Combs) revive a su profesor mientras se encuentra en el Instituto de Medicina en la Universidad de Zurich. Después de este acontecimiento West viaja a los Estados Unidos para seguir con sus estudios y ahí se muda a la casa de Dan (Bruce Abbott), donde el sótano se convierte en el lugar perfecto para realizar sus enfermos y fascinantes experimentos.

Con esta premisa y en plena mitad de los locos años 80, Stuart Gordon consigue el exceso total y nos ofrece un festival de bizarrismo y desenfreno visual de principio a fin.
Un sádico y sátiro Frankenstein goreliano, se conviertía en mito de tertulia de parque y videoclub, con una propuesta que siendo sinceros tanto a día de hoy como en su día, artísticamente y cinematográficamente hablando, la pelicula poco tiene que destacar, su guión no es nada del otro mundo y su puesta en escena aún siendo original en algunos aspectos, queda lejos de películas contemporáneas de su categoría como por ejemplo el Terrorificamente muertos de Raimi. 

De este modo únicamente la interpretación de Combs como West, quien consigue crear un personaje icónico de los 80, junto a la inventiva en el apartado de los FX, son los méritos que hacen que Re-animator siga siendo uno de los film más queridos por los amantes del terror y una de esas odas a la locura Pop, donde desde los créditos iniciales hasta su minuto final, se resume perfectamente el espíritu "creativo" que tuvo el fantástico de mediados de los 80.