jueves, 12 de junio de 2014

Impresión crítica: Sólo los amantes sobreviven | Tom Hiddleston, Mia Wasikowska y Tilda Swinton


Puntuación: 8.0

Estuvieron, están y estarán. El vampirismo está ampliamente tratado en casi todos los géneros artísticos, pero es el cine es el campo por el que mejor se desenvuelven estos enigmáticos y envidiados personajes.

Hubo una tendencia clásica del vampirismo. Una creación canónica de unos seres encarnados a la perfección por Drácula. Pero desde los 80 o incluso antes, el cine ha querido desmarcarse presentando un vampirismo mucho más vanguardista. El ansia (Tony Scott, 1983), The Addiction (Abel Ferrara, 1995), Trouble Every Day (Claire Denis, 2001) son algunos ejemplos que ahora se ven continuados hace unos meses con Byzantium, y esta misma semana con el film de Jim Jarmusch.
Sólo los amantes sobreviven, el duodécimo largometraje de Jim Jarmusch confirma que no ve temáticas imposibles de adaptar a su particular concepción de la narración y el tempo cinematográficos. Esta vez recurre a un romance gótico cuyos elementos sobrenaturales son mucho menos importantes que las reflexiones que propician.


El film se presenta como el plato más interesante del fin de semana, ya que además de contar con el genial Jarmusch tras la cámara, posee el lujo de contar entre sus protagonistas principales, con Tom Hiddleston Tilda Swinton, quienes bordan a la perfección el registro vampírico.
Jarmush reflexiona sobre la vinculación emocional del ser humano con las expresiones artísticas a través del fetichismo cultural y su relación con la mortalidad. Los nuevos Adán y Eva  se vuelcan en la música y la literatura hasta la llegada de Mia Wasikowska, detonante de la alteración de la historia y de la tensión del relato.

Sin duda nos encontramos ante un cine ya conocido por todos los amantes del director, pero ante un soplo de aire fresco para la cartelera semanal. 
Para amantes de lo extraño y lo bueno.