sábado, 5 de abril de 2014

Crítica de Noé de Darren Aronofski | Russell Crowe, Jennifer Connelly, Anthony Hopkins, Emma Watson


Puntuación: 7

Hay ciertos temas que ya antes de su nacimiento llevan la vitola de polémicos. Las recreaciones sobre pasajes de la Biblia pertenecen directamente a este tipo de temas u obras. Noé, el nuevo film de Darren Aronofski, no iba a escaparse.


Nosotros no vamos a entrar en ese juego de polémicas y vamos a tratar el film como un producto más, sin hacer referencia sobre los temas originales que trata. En este sentido lo primero que hay que decir es que Noé es una película apabullante, hermosa y totalmente espectacular.
Lo más interesante para los que buscan algo más que divertimento, es que en la trama de Noé uno puede evadirse de los hechos y  época que cuenta, para poder trasladarse a nuestro tiempo y así poder verla como una analogía de la terrible y tremenda etapa actual, la cual no dista en demasía de los hechos contados. La codicia, la corrupción y los más bajos instintos que narra el film son un hecho habitual que ocupan las portadas de los noticiarios en todo el mundo.  Por eso, a los hombres puros, si los hubiera, les correspondería hacer borrón y cuenta nueva. 
Y Ahí es donde entra en escena el gran Noé que compone Russell Crowe. Un hombre noble y piadoso que no dudará en cumplir el mandato divino de construir un arca para salvar a las criaturas inocentes de la Creación.


Pero no todo es tan fácil, hay siempre una serie de dudas que invaden la conciencia humana: ¿Hasta dónde llega el libre albedrío del ser humano? ¿Merecen los hombres una segunda oportunidad? ¿Es infalible la palabra de Dios? Estas son algunas de las espinosas cuestiones que se plantea el protagonista y por ende nos plantea el director, a lo largo de un generoso metraje que por suerte pasa como un suspiro entre imágenes de sugerente belleza, diálogos inteligentes y como ya hemos dicho con un poso filosófico y de meditación entre plano de belleza y destrucción

Sin duda como ya habréis podido ver en los trailers, los momentos de cine de Roland Emmerich están, no con el mismo sentido de dueños de la función, pero no podemos negar a todos nos inundan ganas de que llegue ese final catastrófico, el cual impresiona por su impecable realización aunque siguen dejando rastros de infografía demasiado visible que no nos cansaremos de denunciar.

Sobre el reparto decir que simplemente todos están perfectos en sus diferentes roles. Russell Crowe se encuentra con un personaje perfectamente delineado para él. La fuerza bruta de Noé saca lo mejor de su fuerza interpretativa para contrastar de manera genial con los momentos más dramáticos. Jennifer Connelly ya en su madurez demuestra ser una de las grandes actrices de su tiempo. Y los secundarios como Anthony Hopkins o Emma Watson, se dejan dirigir por Aronofski para así dejar sus habituales tics y bordar dos grandes papeles.

Así que estamos ante un "disco duro" audaz y valiente que corre de menos a más, segura de su mensaje y comprometida con una audiencia que pide algo más que CGI y escenas de destrucción. Noé habla de lo que fuimos, somos y por desgracia seremos, de los entornos (sociales y familiares) que construimos a nuestra imagen y semejanza, de nuestras responsabilidades no cumplidas como especie, de nuestras miserias y de nuestra bondad, de nuestra capacidad para amar, odiar y perdonar, del hombre y sobre todo de la mujer. La cual recibe un trato especial para ser mostrada como lo más divino  de la creación.