miércoles, 22 de enero de 2014

Depredador 3D | Un 3D perfecto para un master perfecto


Cine en casa

En 1987 llegaba a las salas de cine de todo el planeta un film llamado Depredador. Bajo la idea aparente de encontrarnos ante un "Rambo" interpretado por Arnold Schwarzenegger, el público se llevó una enorme sorpresa al descubrir una película especial, diferente y muy lejos en parte, del aquel formato "Rambo".
Tras este éxito inesperado del film, la leyenda Depredador empezaba a gestarse y se ponía en marcha la mayor maquinaria doméstica que una película ha conocido.

El primer paso doméstico de Depredador sería en los formatos de vídeo de la época, el Betamax y sobre todo el VHS, recogían un año después del lanzamiento en salas, una obra que era ya un clásico de culto. Lo primero a destacar de FOX sobre la edición doméstica de Predador fue la promoción que le dio, por una lado a nivel de publicidad, donde las grandes revistas de la época ocupaban sus contraportadas con esta mítica película y en algunos casos como el de Fotogramas, nos encontrábamos con una doble y desplegable promoción interior no vista hasta ese momento. La otra parte donde se notó el mimo de la distribuidora fue en el número de copias (mayor al habitual) y en la calidad de la misma, donde no sólo veíamos una de las mejores portadas hasta la fecha, si no que encima la calidad de imagen era superior a lo que el VHS y el Betamax nos tenían acostumbrados. 



LLEGO EL DIGITAL 

Pero fue con la llegada del digital cuando Depredador mostró todo su armamento. Primero nos llegó la esperada edición en DVD, un pack coleccionista con dos discos y una nueva carátula para el recuerdo, que nos mostraba el esplendor del sonido DTS como ningún otro film doméstico lo había hecho. La profundidad y potencia de las voces en español, dinamitaban los bajos de nuestros altavoces, sintiendo por primera vez que teníamos un cine dentro de nuestro salón. 

Con el anuncio del blu-ray, otra vez estuvimos atentos a ver que se nos podía ofrecer, habíamos visto ya varias remasterizaciones de films clásicos que nos ofrecían una imagen muy mejorada a la edición DVD anterior. Así que la nueva versión de la obra de McTiernan apuntaba maneras y así fue. De repente Fox lanzaba lo que llamó 'edición cazador', cuando los espectadores metimos aquel disco en nuestros lectores de alta definición se nos cayó la baba, por primera vez la palabra remasterización cobraba sentido, ya que Predador se nos ofrecía de una manera nunca vista. Los colores, las texturas y la nitidez y definición lucía como ningún otro film de su época, los proyectores de salón cobraban sentido con trabajos como el que Fox no ofrecía con este blu-ray.



Cuando ya pensábamos que lo habíamos visto todo, de pronto y de repente se anunciaba una versión 3D. Como sabíamos hasta ahora, las conversiones 3D eran un triste apaño para engañar al consumidor y explotar un poco más los títulos antiguos. Así que asistíamos al encuentro con Depredador 3D de una forma dubitativa, de repente, cuando introducíamos una vez más el nuevo disco, volvíamos a quedar atónitos al ver uno de los 3 mejores efectos 3D realizados hasta la fecha. 
Con la versión cazador como base y quizás debido al propio estilo de la obra, el llamado '3D convertido' por fin cobraba sentido. La profundidad de la selva, los primero planos, los desenfoques habituales del cine de McTiernan y las míticas escenas de zoom de las que goza este clásico, hacían que Predator se viese de una forma nueva y que el 3D no sólo no molestase, si no que en muchos trozos aportase una inmersión que hacía y hace más grande aún la enorme leyenda que tiene el mejor trabajo de Arnold Schwarzenegger. 



  • Finalizamos el artículo rememorando nuestra crítica de Depredador:
Cinco hombres armados disparan sobre la profundidad de una espesa selva; no saben ni a qué ni por qué, solo saben que lo tienen que hacer. Pues esto es lo que nos ocurre a la mayoría con Depredador, no sabemos ni a qué, ni por qué, solo sabemos que de todo el cine de acción esta es nuestra favorita.
Hasta ahora hemos hablado de la mejor película del género, de la que le dio la mayoría de edad, de la que mejor lo define y de la que lo originó. Hoy hablaremos de la que más nos gusta. A veces el cine, o el arte en general, produce o realiza una serie de obras que, sin tener muy claro el porqué, contienen una magia especial que es difícil o imposible de explicar o analizar, pero que producen en el espectador unos sentimientos, recuerdos y emociones que las sitúan en lo más alto en el olimpo de sus gustos y preferencias.
Por eso debo decir que me encuentro ante el análisis más difícil de este especial. Es difícil enumerar los factores claves de una obra cuando en el fondo no sabes cuales son los por qué de tu pasión hacia ella, solo sabes que una vez empieza no puedes dejar de verla y que, además, cada cierto tiempo tu corazón fílmico recibe un sms no sabes de dónde ni de quién pero en el que dice, que saques tu vieja copia de Predator y la pongas en tu televisor.


Depredador es una de estas obras. Realizada en 1987 por un casi novel John McTiernan, producida por Lawrence Gordon y Joel Silver e interpretada por Arnold Schwarzenegger en el máximo explendor de su carrera. Nos narra la odisea de un grupo de élite en mitad de una jungla sudamericana con el único cometido de liberar un presunto rehén. Pero de pronto todo cambia, el famoso grupo de élite, cazadores insaciables que no temen a nada ni a nadie, pasan sin saber ni entender el porqué a ser cazados por alguien o algo que por primera vez en sus vidas les hará conocer el signicado de la palabra miedo.
Ahora bien, ¿Qué tiene o aporta Depredador para ser tan apreciada y recordada por el público? Pues veamos si podemos sacar algo en claro.


Depredador no es la producción más cara que exista, es más, uno de los aciertos del film, el propio depredador, se produce gracias al bajo presupuesto del film. Al final la opción más barata era un simple doble actuando dentro de un disfraz de goma, eso sí, el hombre encargado de realizar ese disfraz fue Stan Winston, con lo cual la palabra disfraz pasa a mejor vida. Con Stan Winston al mando el depredador es un personaje real más, más bien, se convierte en el personaje principal del film.
-El reparto actoral tampoco es que sea una maravilla; algunas de las otras peliculas ya comentadas en este especial, presumían de poder contar con actores formidables e incluso galardonados, como la nominación de Alan Rickman, o la de Sigouney Weaver, o simplemente secundarios magistrales como Brian Denehy, etc... En cambio, esta cinta no puede presumir de nada de eso.
-El guión de la cinta cumple con su cometido pero tampoco está a la altura de, por ejemplo, los realizados por Cameron en las sagas de Alien o Terminator.

-La planificación de escenas de acción es otro apartado en el que Depredador tampoco puede presumir. McTiernan se estrenaba prácticamente en este apartado y el presupuesto y el guión no ayudaban en este sentido, así que aun teniendo bastantes escenas interesantes, tampoco contaba con obras de arte como las que tuvo un año antes Aliens el regreso por ejemplo.

Leyendo estos argumentos parece que en vez de elogiar esta película la estemos criticando negativamente, pero no es así, Depredador posee tal carisma y ambientación que supera estos lastres elevándola a película genial.
Ahora veamos si de alguna manera podemos enumerar los detalles que hacen tan especial a esta película.Primero me gustaría destacar la fotografía de Donald McAlpine. Este junto al director consiguen filmar la selva de una manera que yo personalmente jamás he vuelto a ver. Rodaron algunos planos medios a base de zoom, situaban las cámaras bastante alejadas del punto de rodaje y rodaban los planos medios con un potente zoom. Con este efecto conseguían dar ese ambiente de turbiedad o calor que desprende la jungla. La tonalidad cromática también fue un acierto, usaron los colores dominantes de la propia jungla, marrones y sobre todo verdes. Por supuesto el hecho de usar escenarios naturales rodando en plena jungla, y no en estudio, completan el resto del magnífico trabajo de ambientación que consiguen tanto el director como el operador.

El predator. Esto se lo debemos a Stan Winston, que consigue crear uno de los iconos más representativos de toda la historia del cine. Lo consigue gracias a la perfecta implementación del personaje en la película, también por el magistral diseño conseguido en él. La mirada, el físico, la armadura o esa especie de rasta ondulante, lo convierten junto a las criaturas de H.R. Giger en el icono clave del cine fantástico. Y por supuesto para finalizar con la criatura, nombrar su rasgo más especial, el camuflaje. Este merecería una entrada aparte; el efecto de camuflaje que diseñan para la película es claramente otra de las claves que convierten a Predator en ese fenómeno de culto que es. Deteneos un segundo en la lectura y recordad la silueta de una criatura posada semi-invisible en lo alto de un árbol. De repente un profundo par de ojos parece iluminarse para, al instante, desaparecer con la misma jungla.


"Somos un equipo de rescate, no unos asesinos, ahora, qué tenemos que hacer".
Pues otro de los factores importantes es por supuesto el grupo de élite formado por Schwarzenegger y sus hombres, Dutch, Blain, Mac, Dilon, Hawkins, Billy y Poncho. Ninguno de todos estos actores, Schwarzenegger, Carl Weathers, Bill Duke, Jesse Ventura, eran grandes actores, más bien, eran actores bastante limitados; sin embargo, una vez más en esta película vuelve a presentarse un momento mágico, en el cual cada uno de los actores parece nacido para cada papel o personaje en concreto que les toca representar, formando así el mejor o uno de los mejores grupos de mercenarios o héroes que el cine haya podido tener.
El sonido. Otro de los momentos especiales que consigue Depredador es toda la gama de sonidos que exhibe a lo largo de los 107 minutos, el sonido del camuflaje, el del propio depredador, la selva, o la gatlin, ¿quién puede olvidar ese siseo de la gatlin al quedarse sin balas en una de las escenas claves del film?
Alan Silvestri o más concretamente, su composición. Este artista firma una de sus cumbres fílmicas, la banda sonora de Depredador es sencillamente prodigiosa.
El punto de vista del predator. Antes hablábamos del mismo predator y su sistema de camuflaje, ahora hablamos de los planos subjetivos que McTiernan nos hace vivir desde los ojos del propio cazador. La idea es simplemente genial, no solo es aprovechada para crear tensión en momentos claves de la película, sino que además consigue dejar plasmada una de las firmas claves de la franquicia. Esta forma de rodar escenas de acción se ha empleado en muchas películas posteriores, pero ninguna ha conseguido la esencia y efecto dejado por Depredador.

Bueno seguramente hay muchos más detalles que hacen que Depredador sea una película especial, pero con los que hemos enumerado, ya podemos hacernos una idea de por qué Depredador consigue calar tan a fondo en nuestro corazón.

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